Monasterio de Batalha: qué ver y cómo visitarlo

La región Centro de Portugal está repleta de monumentos que son auténticas joyas arquitectónicas e históricas. Castillos, palacios, catedrales… y monasterios, y es precisamente de uno de ellos de lo que te voy a hablar en este post. Te cuento cómo visitar el Monasterio de Batalha, uno de los enclaves más importantes del país.

Pude conocer este lugar durante uno de mis viajes sola al país vecino. En el recorrido por esta zona central del país pasé varios días en el distrito de Leiría y, allí, es una parada obligatoria. Podrás llegar fácilmente por tu cuenta tanto en coche como en transporte público, aunque también hay excursiones desde ciudades cercanas. Te lo cuento un poco más abajo, aunque antes vamos a conocer por qué es tan importante este bonito monumento.


  • Viaje en solitario: Lisboa y Centro de Portugal
  • Fechas del viaje: mayo 2022
  • Post actualizado: 19/09/2022
Monasterio de Batalha
Te cuento cómo visitar el Monasterio de Batalha en Portugal

Qué es el Monasterio de Batalha

El Monasterio de Batalha es uno de los monumentos más importantes de Portugal. Se ubica en la localidad de Batalha, surgida a raíz de su construcción, en el distrito de Leiría. La elección de este lugar para levantar el edificio no fue casual, sino que muy cerca de allí tuvo lugar la famosa Batalla de Aljubarrota en 1385, en la que los portugueses derrotaron a los castellanos, afianzando así su reino.

Si te preguntas por qué debes añadir el Monasterio de Batalha a tu ruta por Portugal, te voy a dar varios motivos. En primer lugar, más allá de ser un lugar histórico y muy simbólico para los portugueses, es un edificio de estilo manuelino precioso. Te llamará mucho la atención nada más verlo y algunas de sus portadas y detalles decorativos te dejarán con la boca abierta.

Además, fue seleccionado como una de las Siete Maravillas de Portugal, es Monumento Nacional desde 1910 y también está declarado como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1983. Por si fuera poco, es también uno de los Panteones Nacionales, junto con el Panteón Nacional y el Monasterio de los Jerónimos en Lisboa y el Monasterio de Santa Cruz en Coímbra.

Monasterio de Batalha, exterior
Exterior del Monasterio de Batalha

La Batalla de Aljubarrota

El siglo XIV estuvo marcado por la inestabilidad política y las guerras entre Castilla y Portugal. Tras la muerte del rey Fernando I de Portugal sin descendencia masculina, el rey Juan I de Castilla se proclamó rey de Portugal asistido por su derecho de casamiento con la infanta Beatriz, hija del monarca portugués.

El pueblo no lo aceptó, y se rebeló nombrando regente del reino al maestre de la Orden de Avís, don Juan, que era hijo bastardo del anterior rey, Pedro I de Portugal. Aún así, Juan I de Castilla no quería renunciar a la corona portuguesa y decidió invadir el reino.

Para evitar que el ejército castellano llegase a Lisboa, los portugueses decidieron plantarles cara en las inmediaciones de Aljubarrota. El ejército castellano era mayor en número, pero los portugueses tenían a su favor una mayor rapidez de movimiento y el haber podido elegir un terreno favorable para la batalla antes de la llegada de sus oponentes.

La batalla tuvo lugar el 14 de agosto de 1385. Con el condestable del reino Nuno Álvares Pereira al frente del ejército luso y la ayuda de sus aliados ingleses, los portugueses vencieron. Se afianzó así el reinado del maestre de la Orden de Avís como Juan I de Portugal, dando comienzo a la dinastía Avís y poniendo fin a la crisis sucesoria.

Para agradecer a la Virgen María la victoria portuguesa sobre los castellanos, el rey Juan I de Portugal decidió levantar un monasterio en las inmediaciones del lugar de la batalla. Las obras comenzaron en 1386 y se demoraron casi 200 años, teniendo una mezcla de estilos en sus diferentes estancias. Sufrió daños con el terremoto de Lisboa y la invasión de las tropas francesas, y fue abandonado con el fin de las órdenes religiosas en el siglo XIX, aunque por suerte ahora podemos volver a disfrutarlo gracias a su declaración como museo.

Monasterio de Batalha, monumento Aljubarrota
Monumento a Nuno Álvares Pereira frente al Monasterio de Batalha

Cómo visitar el Monasterio de Batalha

Si te has decidido a conocer este bonito monumento portugués, podrás hacerlo fácilmente tanto por tu cuenta como con un tour. Está bien comunicado con otros destinos turísticos cercanos y en el pueblo hay todo tipo de servicios para que tu visita vaya genial: restaurantes, hoteles, cajeros, etc.

Cómo llegar a Batalha por tu cuenta

Para poder contemplar este histórico monasterio primero tendrás que viajar a Batalha. Este municipio se encuentra a unos 14 kilómetros al sur de Leiría, así que la manera más fácil de llegar es desde allí a través de la carretera IC2. Para llegar desde Lisboa puedes utilizar la A8 y desde otros puntos del país, la A1. Una vez en Batalha, hay varias zonas donde aparcar. Si necesitas alquilar un coche, haz clic aquí.

En caso de moverte en transporte público, puedes utilizar el autobús. Si viajas desde Lisboa puedes tomar el de Rede Expressos, mientras que si lo haces desde lugares más cercanos (Leiría, Nazaré, Alcobaça, Óbidos…) la empresa que llega hasta allí es Rodoviaria do Oeste. La parada está a unas calles del monasterio, y donde te deja es donde tendrás que tomarlo después para volver a tu punto de origen.

Monasterio de Batalha: horarios y precios

Una vez en la localidad de Batalha, no tardarás mucho en vislumbrar el imponente monasterio. Si no tienes aún tu entrada, no tienes más que dirigirte a la puerta principal de la iglesia. Allí, a mano izquierda, están las taquillas. Los horarios de apertura son de 09:00 a 18:00 de octubre a marzo y hasta las 18:30 de abril a septiembre. Abre todos los días de la semana, excepto algunos feriados (Navidad, Año Nuevo…).

El precio de la entrada general es de 6 euros (hay descuentos para jubilados, estudiantes, etc.) y también puedes adquirir una entrada combinada para los monumentos Patrimonio de la Humanidad. Cuesta 15 euros y podrás visitar el Monasterio de Batalha, el Monasterio de Alcobaça y el Convento de Cristo en Tomar en el plazo de un año.

Si estás pasando unos días en Lisboa y vas a visitar el Monasterio desde allí, tienes la entrada incluida si cuentas con la Lisboa Card. Es la tarjeta turística de la ciudad y te permite ahorrar un dinerillo al visitar muchos de los principales monumentos de la capital portuguesa y sus alrededores. La puedes conseguir aquí.

Monasterio de Batalha, Capela do fundador
La capilla del fundador del Monasterio es una de sus estancias más interesantes

Excursiones al Monasterio de Batalha

En caso de que no termines de animarte a organizar la visita por tu cuenta, también puedes recurrir a las excursiones. Hay tours que salen a diario desde otras ciudades y en los que se visita tanto el Monasterio de Batalha como otros puntos de interés de la zona.

Suelen durar el día completo, aunque también hay algunos tours que duran una mañana, dependiendo de la cercanía y los lugares a visitar. Te pasarán a buscar a tu hotel en autobús, irás acompañada de otros viajeros y en todo momento habrá un guía que te explique la historia y curiosidades de todos los monumentos. Eso sí, ten en cuenta que algunas excursiones sí incluyen la entrada a los monumentos, pero otras no.

Aquí te dejo algunas de esas excursiones a Batalha:

Monasterio de Batalha, portada
La monumental portada del Monasterio de Batalha te dará la bienvenida

Qué ver en el Monasterio de Batalha

Con la entrada al recinto podrás visitar todas las dependencias del Monasterio. Es un gran edificio con múltiples salas y claustros, con muchas decoraciones para observar y diferentes estilos arquitectónicos. Todo el conjunto es digno de ser visitado, aunque aquí te remarco algunas de las estancias más destacadas.

Portada

Antes de entrar al interior del Monasterio, una gran portada te dará la bienvenida. Es la entrada principal a la iglesia del recinto y llama la atención por su decoración, sobre todo por las 78 estatuas que representan diferentes personajes del Antiguo Testamento.

Capilla del Fundador

A mano derecha de la iglesia hay una sala que no estaba en los planos originales del Monasterio de Batalha. Se trata de la Capilla del Fundador, mandada construir por Juan I de Portugal como mausoleo para su familia. Allí se enterró junto con su esposa, Felipa de Lancaster, y sus hijos los infantes, Pedro, Juan, Enrique el Navegante y Fernando (el Príncipe Santo). Los sepulcros se pueden ver aún, aunque fueron profanados por las tropas francesas durante la ocupación en 1810.

Capelas imperfeitas o Capillas inacabadas

A la muerte de Juan I de Portugal le sucedió en el trono su hijo Eduardo I de Portugal. Siguiendo con el legado de su padre, mandó construir un nuevo espacio que sirviera como panteón real tras la cabecera de la iglesia. Ahora bien, esa obra nunca se terminaría, pues tanto el rey como el arquitecto, el maestro Huguet, fallecieron antes de que se completasen las obras. Pese a estar incompleto, allí está el sepulcro del rey y su esposa Leonor de Aragón y este espacio es uno de los más bonitos del Monasterio.

Con el techo al descubierto, hay siete capillas que se abren a un patio en forma de grandes arcos apuntados. La preciosa portada de acceso que une las capillas con la iglesia es un perfecto ejemplo de lo bonito que fue el gótico manuelino, el estilo arquitectónico impulsado por el rey Manuel I de Portugal entre los siglos XV y XVI. Este monarca, por cierto, dotó al Monasterio de Batalha de una mayor grandiosidad gracias a sus aportes decorativos y arquitectónicos.

Monasterio de Batalha, capelas imperfeitas
Las capelas imperfeitas (capillas inacabadas) son una de las joyas del Monasterio de Batalha

Qué ver en Batalha

Con la construcción del Monasterio de Batalha en el siglo XIV fue surgiendo a su alrededor una población permanente. Por tanto, más allá del recinto religioso hay algunos otros puntos de interés en sus alrededores que no podían faltar en una villa típica portuguesa. Dos ejemplos son el pelourinho, la picota donde se castigaba a los delincuentes, y la iglesia parroquial de Batalha.

Ya más reciente es el Museo de Batalha, con una exposición sobre la batalla de Aljubarrota y los detalles de la construcción del Monasterio. Además, también hay unas letras de Batalha para hacerte la foto de recuerdo con el monumento detrás.

Unos 3 kilómetros hacia el sur de Batalha hay otro espacio dedicado a la batalla de Aljubarrota. Además de ser museo, se llevan a cabo trabajos para la protección del lugar y su estudio. Allí es posible recorrer el campo donde se libró la contienda, conociendo cuáles eran las posiciones de los ejércitos y lo que aconteció durante la misma.

Hoteles en Batalha (Portugal)

Si en lugar de visitar Batalha en el día desde otro destino decides hacer noche allí, tienes algunas opciones, aunque no muchas por ser un lugar pequeño. Yo no me quedé a dormir allí porque lo visité en el día desde Nazaré junto con el Monasterio de Alcobaça, así que no puedo recomendarte algo en concreto. Aún así, aquí puedes reservar los hoteles disponibles en Batalha. Algunos de ellos ofrecen habitaciones de uso individual.

Monasterio de Batalha, iglesia de Batalha
La portada de la iglesia parroquial de Batalha, de estilo manuelino

Qué ver en los alrededores de Batalha

Ya que te has decidido a visitar el Monasterio de Batalha, no puedes dejar de aprovechar el viaje para conocer también otros destinos y lugares importantes de la región. Si este monasterio es impresionante, no lo es menos el Monasterio de Alcobaça, a pocos kilómetros de allí y también declarado Patrimonio Mundial.

No muy lejos de allí está Nazaré, una pequeña ciudad costera bien conocida por sus olas gigantes y los intrépidos surferos que se atreven con ellas. Algo más al sur está Óbidos, un precioso pueblo medieval muy bien conservado, y unos kilómetros más allá, Peniche, otra ciudad en la costa famosa por sus cursos de surf y la reserva de las Islas Berlengas, situadas frente a sus costas.

Hacia el norte, no muy lejos de Batalha tienes la ciudad de Leiría, capital del distrito. No es muy turística, pero merece la pena sobre todo por su castillo y las bonitas vistas que se tienen desde allí. En sus alrededores está también el Santuario de Fátima, importante punto de peregrinación religiosa, y algo más alejada, la ciudad de Tomar, otra urbe de carácter medieval donde destaca el Convento de Cristo, otro edificio catalogado como Patrimonio Mundial.

Como ves, acercarse a conocer el Monasterio de Batalha merece mucho la pena, y además hay muchísimos otros puntos de interés en sus alrededores para hacer una buena ruta. Si te gustan la historia y la arquitectura, seguro que lo vas a disfrutar. Y si quieres ver más imágenes, en los stories de Instagram de mi viaje por Portugal tienes algunos vídeos de este lugar.

Este post forma parte de la guía para viajar sola a Portugal.

Estela Gómez

Viajera, fundadora de #QuieroViajarSola y travel blogger en Viajes e ideas. En 2016 agarré una mochila y me fui de viaje sola por primera vez a recorrer Sudamérica durante 6 meses y, desde entonces, quiero que todas las mujeres viajen solas porque es una de las mejores experiencias que se pueden tener en la vida.

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