• Tiempo de lectura:9 minuto(s) de lectura

El Camino de Santiago no está completo sin ir a Finisterre. El antiguo Fin del Mundo, Fisterra en gallego, espera junto al mar a todos aquellos peregrinos que desean continuar su aventura unos días más, como fue mi caso. Si también quieres llegar hasta allí, en este post te cuento cómo es el Camino de Finisterre.

Camino de Santiago sola, Fisterra
Llegar a Finisterre es la mejor recompensa

Qué es el Camino de Finisterre

El Camino de Finisterre (o Camino de Fisterra) es uno de los muchos Caminos de Santiago que recorren la geografía española. Se trata de una prolongación para todos aquellos que quieren caminar un poco más desde Santiago de Compostela, llegando hasta el punto que fuese el Fin del Mundo hasta el descubrimiento de América.

El Camino de Finisterre recorre 90 kilómetros desde Santiago de Compostela hasta el faro del Fin del Mundo. Se puede hacer en 3 o 4 etapas y recorre lugares muy bonitos por el interior de Galicia hasta la Costa da Morte. Una vez en el destino, hay una serie de tradiciones que hacer en Finisterre, como bañarse en la playa de Langosteira, quemar sus cosas (ojo, está prohibido) o solicitar la Fisterrana.

La Fisterrana es el diploma acreditativo de haber recorrido el Camino de Finisterre y se puede solicitar en la oficina de turismo de la localidad, en el centro del pueblo. Para conseguirla puedes pedir la Credencial de Fisterra en la Oficina del Peregrino de Santiago, aunque también hay lugares en la ruta que lo proporcionan (a mi me la dieron en el bar Galaecia de Negreira).

Camino de Finisterre, Kilómetro 0
El kilómetro 0 y el Faro del Fin del Mundo son los hitos del Camino de Finisterre

De Finisterre a Muxía

Si cuentas con días suficientes y ganas, también puedes prolongar el camino hasta Muxía, otra localidad costera a unos 28 kilómetros de Finisterre. Hay quien llega desde Finisterre y hay quien va primero a Muxía para acabar en Finisterre. Yo no hice este tramo, pero si quieres hacerlo no tienes más que seguir las flechas amarillas.

Si quieres ir primero a Muxía, en Hospital (se llama así la aldea, unos kilómetros después de Olveiroa) debes tomar el desvío hacia allí. Está indicado con dos mojones en una rotonda. Hacia la derecha, Muxía. Hacia la izquierda, Finisterre. Si prefieres ir a Muxía desde Finisterre, debes seguir las señales desde el pueblo.

Al igual que en Santiago y Finisterre, en Muxía puedes solicitar tu certificado de haber llegado hasta allí. Se llama Muxiana y se puede pedir en la oficina de turismo del pueblo tras haber sellado en las etapas entre Santiago y Muxía.

Cómo volver a Santiago desde Finisterre y Muxía

Tras haber completado el recorrido entre Santiago de Compostela y Finisterre (y/o Muxía), tienes dos opciones para volver hasta la ciudad. Por una parte, puedes volver caminando siguiendo de nuevo el Camino de Finisterre en sentido inverso. Por otra, puedes tomar el autobús, tanto en Finisterre como en Muxía (te recomiendo mirar en las webs para ver los horarios actualizados).

Desde Finisterre, la empresa que cubre el recorrido es Monbús y tarda unas 3 horas. El billete cuesta unos 10 euros y hay varias frecuencias diarias, aunque te aconsejo no dormirte en los laureles porque el último autobús (al menos este 2020) es a las 18:45.

Desde Muxía el autobús es de la empresa Ferrín. Hay solo dos horarios al día tanto desde Santiago a Muxía como de Muxía a Santiago y cambian según el día de la semana.

Etapas del Camino de Finisterre

El Camino de Finisterre es un camino cortito, que se puede hacer en 3 o 4 días (sin contar la parte de Muxía). Yo hice Santiago-Finisterre en 3 días, a un ritmo de unos 30 kilómetros por día. En este caso no fui sola, sino que lo hice con algunos de los amigos que conocí en las últimas etapas del Camino del Norte.

Me resultó algo duro, y es que después de hacer el Camino del Norte desde San Sebastián ya llevaba casi 800 kilómetros en las piernas y más de un mes de viaje. En las dos primeras etapas hay muchas subidas, y si además te toca sol y calor como me pasó a mi, los últimos kilómetros se sufren al mediodía.

Etapa 1: Santiago de Compostela – Alto da Pena

El primer día salí de Santiago con las primeras luces del alba. En un primer repecho pude contemplar un bonito amanecer, con el sol saliendo detrás de las torres de la Catedral. ¡Todo un regalo! La primera parte del camino discurre con leves subidas y bajadas hasta llegar a Aguapesada.

Allí es donde tiene lugar la primera subida fuerte del Camino de Finisterre, hasta el Alto do Mar de Ovellas. Si vas a buen paso, en una media hora se puede completar la subida. Después comienza la bajada hasta Ponte Maceira, una grata recompensa al esfuerzo, pues es uno de los pueblos más bonitos de España.

El siguiente pueblo en la ruta es Negreira, que suele ser fin de etapa. En lugar de quedarnos allí decidimos seguir y, nada más salir de la localidad, tomamos una variante  que sigue un riachuelo. Es una zona muy bonita, pero acaba con subida hasta Zas, que continuaría hasta llegar al Alto da Pena.

Allí nos quedamos en el Albergue Alto da Pena (14 euros solo alojamiento). Cuenta con varias habitaciones y baño compartido, servicio de lavadora (4 euros) y secadora, además de bar donde se puede comer y cenar de menú o carta.

Camino de Finisterre, Ponte Maceira
El bello pueblo de Ponte Maceira

Etapa 2: Alto da Pena – O Logoso

Este día salimos muy pronto, aún de noche, ¡y vi una estrella fugaz! El camino durante las primeras horas fue de ligera subida, con repechos a veces más duros, a veces más suaves, entre campos de cultivo, pequeños pueblos y aldeas.

Desde Santa Mariña comienza la principal subida del día. Primero hay algunos repechos y, cuando piensas que ya se han acabado las subidas, ¡sorpresa! Aún queda la parte más dura: la subida al Monte Aro. Por suerte no se llega hasta la cima, sino que el camino se desvía comenzando a bajar con vistas al embalse da Fervenza.

Después llega una fuerte bajada hasta Lago, desde donde el terreno se suaviza hasta Olveiroa. Esta localidad es normalmente final de etapa, pero como queríamos llegar al día siguiente a Finisterre seguimos algunos kilómetros más hasta O Logoso (con fuerte subida bajo el sol).

El albergue de O Logoso es muy tranquilo, pues se ubica en una aldea en mitad de la montaña. Tienen varias habitaciones con baño compartido y bar donde poder tomar algo y cenar. El alojamiento cuesta 12 euros.

Camino de Finisterre, embalse de Fervenza
El embalse de Fervenza al fondo en la bajada del Monte Aro

Etapa 3: O Logoso – Finisterre

¡Y llegó el gran día! Hoy llegábamos a Finisterre y teníamos por delante un día muy largo, así que decidimos salir muy pronto. Recorrimos las dos primeras horas de la etapa de noche, entre bosques y pasando el desvío hacia Muxía en el pueblo de Hospital.

Desde allí hasta Cee el Camino discurrió solamente por monte durante más de 10 kilómetros. Mientras, la noche dio paso a la niebla, que nos acompañaría durante todo el día dándole un aspecto misterioso a la Costa da Morte. Entre Cee y Corcubión nos dio una pequeña tregua, pero de nuevo en el camino hacia Finisterre se volvió a cerrar.

Ya llegando a Finisterre optamos por caminar por la playa de Langosteira. No se veía nada alrededor, solamente algo del mar que llegaba hasta nuestros pies con suaves olas. Al llegar al pueblo pasamos por la oficina de turismo a pedir la Fisterrana, pero aún no habíamos llegado a nuestro destino. ¡Faltaban los últimos kilómetros!

El kilómetro 0 del Camino de Finisterre no se encuentra en el pueblo, sino en el Faro del Fin del Mundo, 3,5 kilómetros más allá. Este tramo es de subida, aunque suave, y se supone que se van teniendo unas vistas preciosas del faro, pero con la niebla no vimos nada. Aún así, la niebla le daba un toque místico al fin del viaje, haciéndolo especial por ir descubriendo paso a paso lo que teníamos delante, siendo una especie de sorpresa ir alcanzando los diferentes puntos de interés en el camino… ¡hasta ese kilómetro 0 con el faro detrás!

Camino de Finisterre, playa de Langosteira
La playa de Langosteira entre la niebla

Llegar al Faro del Fin del Mundo significó mi fin de viaje. Me alegré mucho de haber continuado desde Santiago, pues ahora sí tenía la sensación de haber completado el Camino y de haber hecho todo lo que tenía que hacer. Ese mismo día volví a Santiago de Compostela en autobús y, al día siguiente, tomé el tren a casa.

Se acababa así no solo el Camino de Finisterre, sino un increíble viaje de 888 kilómetros desde San Sebastián hasta el Fin del Mundo. Preciosos paisajes, bonitos pueblos y ciudades, momentos para la reflexión y, sobre todo, muchos peregrinos que se convirtieron en amigos e hicieron que este primer Camino fuera especial.

Si necesitas más información sobre el Camino de Santiago, aquí te dejo varios artículos:

Estela Gómez

Viajera, fundadora de #QuieroViajarSola y travel blogger en Viajes e ideas. En 2016 agarré una mochila y me fui de viaje sola por primera vez a recorrer Sudamérica durante 6 meses y, desde entonces, quiero que todas las mujeres viajen solas porque es una de las mejores experiencias que se pueden tener en la vida.


Prepárate para hacer el Camino de Finisterre

Transportes
Compara los precios de los vuelos a España con Skyscanner
Muévete por España en tren con Oui SNCF

Alojamiento
Reserva tu alojamiento en el Camino de Finisterre a través de Booking

Actividades
Reserva tus tours en España con Civitatis

Seguro de viajes
Contrata tu seguro de viaje a España con Mondo y llévate un 5% de descuento

Artículos
Compra todo lo que necesites para hacer el Camino de Finisterre en Amazon


Código ético: en este post existen algunos enlaces de afiliado, lo que significa que, si haces una reserva o contratas un producto o servicio a través de estos links, me llevo una pequeña comisión. En ningún caso pagarás de más y yo podré seguir manteniendo esta comunidad. Si te lo recomiendo es porque lo he probado, lo utilizo habitualmente y creo que puede serte útil para planificar tu viaje en solitario.

Deja una respuesta