Una de las mayores sorpresas de mi viaje sola por Occitania fue descubrir Albí. Esta pequeña ciudad es una joya medieval y es prácticamente desconocida para la mayoría de la gente que visita esta región francesa. Por ello, en este post te quiero contar qué ver en Albí para que disfrutes de un día muy completo.

Qué ver en Albí
Si bien es cierto que Albí es perfecta para una escapada de un día, tiene bastantes cositas para ver. En mi caso fui y volví en tren desde Toulouse en el mismo día, e incluso en una sola tarde me dio tiempo para verlo todo. Ahora bien, para visitar Albí hay que tener en cuenta los horarios, ya que las atracciones turísticas (e incluso la oficina de información turística) cierran a mediodía (al menos cuando yo fui). De 12h a 14h todo estaba cerrado, hora a la que abrían para volver a cerrar sobre las 18h.
De todos modos, si los monumentos están cerrados, siempre es una buena idea darse una vuelta por sus callejuelas medievales. Como en Toulouse y otras poblaciones de la zona, los edificios se han construido tradicionalmente de ladrillo y en las calles de Albí se pueden ver rincones muy bonitos.
La Catedral de Albí
El primero lugar que ver en Albí es, sin duda, su Catedral de Santa Cecilia. Construida entre los siglos XIII y XV es probablemente una de las Catedrales más bonitas de toda Francia. Por fuera tiene un aire de fortaleza y, a primera vista, destaca la entrada, ya que está mucho más labrada que el resto del edificio, construido en ladrillo (como todos los edificios antiguos de esta región).
Por dentro la cosa cambia y atrae a muchos visitantes por su Coro y el Tesoro, además del gran mural bajo el órgano que representa el Juicio Final. Todas las paredes conservan sus pinturas en muy buen estado, así que, en conjunto, esta Catedral es una maravilla. Por ello fue declarada Patrimonio de la Humanidad junto a la Ciudad Episcopal de Albí en 2010.

Museo de Toulouse-Lautrec
Uno de los personajes más famosos que ha dado Albí a la historia es Toulouse-Lautrec. El pintor se convirtió en uno de los más famosos cartelistas de la vida nocturna de París a finales del siglo XIX y, cómo no, su ciudad natal le ha dedicado un museo.
El edificio que alberga el Museo de Toulouse-Lautrec no es menos impresionante que la Catedral. Se trata del Palacio de la Berbie, que hacía de esta zona el centro social, religioso y económico en la época medieval. La Catedral y el Palacio de la Berbie conforman la conocida como Ciudad Episcopal de Albí, que se ha conservado muy bien con el paso de los siglos.
En el museo se expone una colección de pinturas y bocetos de Toulouse-Lautrec, repasando su vida artística, pero además se puede visitar también una colección permanente con obras de otros artistas coetáneos del pintor, como Édouard Vuillard, o Pierre Bonnard.

Jardines del Palacio de la Berbie
Además del museo, no hay que perderse una visita a los jardines del Palacio de la Berbie, muy bonitos y desde los que se tiene una bonita vista sobre el otro lado del río. Bajo estos jardines discurre una pequeña ruta de senderismo a orillas del río Tarn, que también es muy recomendable hacer si se tiene tiempo.
Iglesia Colegial y Claustro de Saint-Salvi
Otro importante lugar que ver en Albí es la Iglesia Colegial de Saint-Salvi, que se comenzó a construir en el siglo XI sobre lo que se creía era la tumba del santo. Es la iglesia más antigua de la ciudad y, además de visitarla por dentro, no puedes perderte su bonito claustro.
Este claustro está un poco escondido entre callejuelas, pero una vez lo encuentras, es algo así como una pequeña recompensa a la búsqueda. Parte del claustro se conserva y en ella se pueden observar aún los capiteles románicos y góticos, decorados y esculpidos con personajes bíblicos. Lo más curioso es que se ha convertido en un jardín público lleno de flores y plantas comestibles que cualquier visitante puede recoger en temporada.

Puente Viejo y barrio de la Madeleine
Como toda villa medieval que se precie, Albí tiene un puente antiguo de piedra que cruza el río Tarn. Es de lo más antiguos de Francia y desde él tendrás una increíble vista, tanto del Palacio de la Berbie, la Catedral y toda la ciudad antigua, como del barrio de la Madeleine, al otro lado.
No dudes en cruzar el puente y darte una vuelta por este barrio. Antiguamente se convirtió en el barrio obrero, pues muchas fábricas se instalaron allí para utilizar la corriente de agua del río. Hoy en día quedan algunos vestigios de aquella época, pero es un barrio residencial más de la ciudad. Allí puedes visitar la iglesia de la Madeleine y disfrutar con las vistas a la ciudad antigua.

Dónde dormir en Albí
Aunque no sea una ciudad tan conocida como otras del entorno, Albí es bastante turística. Por ello, cuenta con muchos hoteles y apartamentos turísticos donde puedes pasar la noche. No puedo recomendarte ninguno en concreto, pues visité Albí desde Toulouse en el día, pero aquí te dejo tus opciones.
Dónde está Albí y cómo llegar
Albí es una ciudad de unos 50.000 habitantes situada en la región de Occitania, en el sur de Francia. Es menos conocido que otros destinos turísticos de la región, como Carcassonne, pero no por ello es menos interesante. ¡Al contrario! Es una ciudad de aire medieval muy bonita, perfecta para visitar a modo de excursión en un día desde Toulouse.
Al ser un destino pequeño no cuenta con aeropuerto, pero sí es accesible por carretera y en tren. Está bien conectada con transporte público y con carreteras a otras ciudades cercanas también bonitas, como Castres o Montauban, y cómo no, a la capital regional, Toulouse.
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Cómo ir a Albí desde Toulouse
Para ir a Albí lo más fácil es llegar primero a Toulouse. Para ello puedes tomar un avión, pues su aeropuerto es internacional, y, una vez allí, alquilar un coche para moverte por la región o tomar el transporte público. Si no dispones de vehículo, lo más sencillo y cómodo es usar el tren, pues existe una línea regional del TER desde Matabiau, que es la principal estación de Toulouse. El trayecto dura más o menos una hora y puedes comprar el billete aquí.
Mientras, si te decides por la opción del coche, puedes tomar la autopista A68. Hay unos 75 kilómetros, así que más o menos llegarás en una hora, aunque debes tener en cuenta que hay peajes. Por ello, y sobre todo si viajas sola, el tren es una opción mucho más económica.
Para más información, te recomiendo leer el post sobre viajar sola a Toulouse.

Ya ves que hay bastantes cosas que ver en Albí, así que ya sabes, si en algún momento te planteas viajar sola a Toulouse, Carcassonne o la región de Occitania en general, no te olvides de pasar por allí. ¡Seguro que te va a sorprender!
Este post pertenece a la guía para viajar sola a Francia
Estela Gómez
Viajera y fundadora de #QuieroViajarSola. En 2016 agarré una mochila y me fui de viaje sola por primera vez a recorrer Sudamérica durante 6 meses y, desde entonces, quiero que todas las mujeres viajen solas porque es una de las mejores experiencias que se pueden tener en la vida.

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Gracias por la información. A mi también me encanta viajar sola. Hoy toca Albi
¡Disfrútalo, Ania! 🙂
Hola! Gracias por tu clarísima información. Pienso visitar Albi en enero desde Toulouse, supongo que iré en tren, porque me da temor alquilar un auto en esa época por si hay nieve o hielo en la calzada. Si me podés sugerir qué es mejor, te lo agradezco. Viajo con mi familia (somos 4).
Muchas gracias!!!!
Silvia (desde Argentina)
Hola Silvia,
No creo que tengas problemas en las carreteras por nieve y hielo. A no ser que venga una ola de frío puntual, es una zona donde no hace excesivo frío. De todos modos, el tren funciona bien así que es una buena opción, lo único que si queréis visitar más lugares el coche te da más libertad.
Saludos.