Coronavirus: en la noche del 9 de marzo se decretó la cuarentena en toda Italia hasta el 3 de abril, lo que significa que se prohíbe la movilidad de toda la población salvo casos de urgencia y lugares de interés turístico estarán cerrados. Muchas aerolíneas están cancelando vuelos y no se recomienda ni tiene sentido viajar al país en estos momentos.

Puede que la capital del Piemonte no se encuentre entre las ciudades más famosas en Italia, pero eso no es motivo para no acercarse a conocerla. ¡Al contrario! Fue la primera capital del país desde 1861 y ciudad residencial de la Familia Real italiana, la Casa de Saboya. Por ello, tiene un aire palaciego y muchos atractivos por conocer, y en este post quiero mostrártelos para animarte a viajar sola a Turín.

Viajar sola a Turín
Te traigo una pequeña guía para viajar sola a Turín

Por qué viajar sola a Turín

Cuando pensamos en Italia suele venir a nuestra mente Roma, Venecia, Florencia, Milán… pero probablemente de primeras no elegiríamos Turín como destino al que viajar. ¡Y es un error!

A Turín se le llama la cuna de Italia, y es que allí nacieron muchos políticos decisivos en el nacimiento del país. Además, como primera capital, es una ciudad que respira historia. Sus edificios son palaciegos y está llena de museos interesantes, así que, si te gusta la cultura, es un destino muy apetecible.

Pese a situarse “en un rincón” de Italia está perfectamente comunicada tanto con el resto del país como con los países vecinos, y moverse por ella es muy fácil, ya que el centro no es tan grande como en otras ciudades. Además, es una ciudad segura y tranquila, que no sufre del turismo de masas y donde podrás tomar contacto con una Italia más real.

Turín es ideal para visitarla en un par de días, por lo que puedes viajar sola para pasar un fin de semana o incluirla en una ruta más extensa por el país. En mi caso, fue el fin de una ruta por el norte de Italia a la que llegué inmediatamente después de visitar la cosmopolita Milán. Por ello, me pareció un destino tranquilo, en el que disfrutar de la ciudad con calma y donde acercarme más a algunos aspectos menos turísticos y conocidos de Italia.



Qué ver y hacer en Turín

Si te gusta la historia y la cultura, te va a gustar viajar sola a Turín. La ciudad está llena de palacios, muchos reconvertidos en museos, de iglesias, de plazas y de galerías. Mi consejo es que te pongas un calzado cómo y recorras la ciudad a pie, ya que todo está más o menos cerca y, así, podrás admirar su arquitectura y explorar todo lo que te llame la atención.

Todos los lugares que te reseño a continuación siguen un cierto orden; puedes también seguirlo o explorar la ciudad a tu antojo. Lo que te animo a hacer sí o sí es entrar en las galerías, los patios, las iglesias y, en general, cualquier lugar que veas que está abierto. ¡Más de uno te va a sorprender!

Antes de comenzar con el listado de lugares que debes visitar al viajar sola a Turín, me gustaría hablarte de la tarjeta Torino+Piemonte Card. Es una tarjeta que te permite entrar a muchos museos y palacios de forma libre y te da descuento para el transporte público.

La de 2 días cuesta 36€ y sale a cuenta, ya que las entradas en Turín no son baratas. Puedes comprarlo online y, una vez allí, acudir a la oficina de información turística de Piazza Castello para canjear el voucher por la tarjeta.

Mole Antonelliana

Te propongo comenzar este recorrido por Turín en la Mole Antonelliana, el edificio más icónico de la ciudad. Debe su nombre a su arquitecto, Alessandro Antonelli, que ideó la que en su día fue el edificio más alto de Turín. 

La Mole Antonelliana sobresale por encima de los tejados del resto del centro histórico, por lo que es un genial mirador sobre la ciudad y los Alpes, que la vigilan con sus cumbres nevadas. Para subir hay un ascensor con el que atravesarás el corazón del edificio, ocupado actualmente por el Museo del Cine, uno de los mejores museos con los que cuenta la ciudad. 

Puedes visitar ambos, tanto el mirador como el museo, y existen entradas separadas o una combinada, además de incluirse en la Torino+Piemonte Card. Si cuentas con la tarjeta puedes entrar de forma gratuita al Museo del Cine y conseguir un descuento en el ascensor.

Si no, si decides visitar solo el museo, éste cuesta 11 euros, mientras que el ascensor al mirador tiene un precio de 8 euros. La entrada combinada te permite ahorrar algo, ya que cuesta 15 euros. Ten en cuenta que abre todos los días de 9 de la mañana a 8 de la tarde (hasta más tarde los sábados), excepto los martes, cuando cierra.

Viajar sola a Turín, Mole Antonelliana
Así es la vista desde la Mole Antonelliana

Piazza Castello

Aunque la Mole Antonelliana sea el edificio más icónico, el lugar más monumental de todo Turín probablemente sea la Piazza Castello. Hoy en día es posible ver allí dos de los palacios más importantes de la ciudad: el Palacio Real y el Palacio Madama. 

Palacio Madama

En su día, por aquí pasaba la muralla defensiva de la ciudad y el Palacio Madama era una de sus puertas, ya desde la época romana. Desde la plaza podrás ver el edificio de mármol, pero si le das la vuelta verás el edificio de ladrillo que recuerda aquellas épocas. Este edificio con “dos fachadas” es hoy en día un museo cívico con exposiciones temporales (la entrada está incluida en la Torino+Piemonte Card, si no la tienes, son 10€).

En un rincón de la plaza, tras las verjas que indican que hay un lugar importante, te encontrarás con la entrada al Palacio Real. Teniendo en cuenta que Turín fue la primera capital italiana y que la Familia Real, la Casa de Saboya, tenía aquí su residencia, imaginarás por qué es importante visitarlo, ¿no? 



Palacio Real de Turín

La visita comienza subiendo unas escalinatas preciosas que te llevan al corazón del Palacio. En las diferentes salas tienes folletos explicativos en varios idiomas (castellano incluido) para poder entender para qué se usaba esa sala. Verás el salón del trono, la impresionante armería, el comedor, los aposentos del Rey, las salas donde se celebraban las recepciones… 

También tendrás acceso a la capilla de la Sábana Santa, donde se guardaba esta reliquia hasta que un incendio destruyó la sala. La reliquia se salvó y la capilla, una obra de arte del barroco, se reconstruyó, aunque se dejó el altar tal cual, quemado, para recordar este hecho. 

A continuación podrás contemplar la colección de arte sacro de la Galería Sabauda y, para finalizar, bajar hasta los sótanos del Palacio, donde se ubica el Museo de la Antigüedad. Allí podrás ver restos de la época romana, como mosaicos decorando el suelo, figuras de bronce o restos de columnas. 

Visitar el Palacio Real de Turín te llevará unas dos horas, y es que, como ves, hay mucho por ver en el recinto. Además, puedes visitar libremente sus jardines y el Duomo de Turín, que se encuentra junto a él (es posible ver el interior del Duomo desde la Capilla de la Sábana Santa).

El Palacio Real de Turín abre todos los días hasta las 7 de la tarde y la entrada cuesta 15€. Ahora bien, los lunes existe una entrada reducida por la que puedes visitar el Palacio Real, la Armería y la Capilla de la Sábana Santa (en este caso, no podrías ver la galería de arte ni el museo arqueológico) por 10€. De igual modo que en los anteriores lugares, el Palacio Real se incluye en la Torino+Piemonte Card.

Viajar sola a Turín, Palacio Real
Algunas de las salas del interior del Palacio Real de Turín

Porta Palatina

Además de los restos que puedes ver bajo el Palacio Real, uno de los pocos monumentos romanos que ha sobrevivido hasta nuestros días en Turín es la Porta Palatina. Se construyó de una manera similar a la del Palacio Madama, con dos torres a los lados y un frontal con varias ventanas. 

Se puede visitar de manera gratuita, ya que está en la calle, e incluso pasar bajo ella, donde puedes observar las hendiduras que dejaban los carros al pasar. Junto a ella hay un parque con restos de lo que fue el teatro romano de Augusta Taurinorum, el nombre de la ciudad en la época. 

Mercado de Porta Palazzo

En alguna de las mañanas que estés por Turín, no dudes en acercarte a Porta Palazzo, donde se pone el mercado al aire libre más grande de Europa. Con más de 1.000 puestos, allí se vende de todo, desde fruta y verdura hasta ropa, pasando por flores o productos de droguería. El mercado ocupa toda la plaza (que es muy extensa), así que da para entretenerte un rato.

Visitarlo por la mañana es de lo más recomendable, pero te recomendaría evitar pasar por esta zona de noche, ya que es un espacio grande donde fuera de horas de mercado no hay mucha gente y no da mucha sensación de seguridad. 

Café Al Bicerin

En los alrededores de Porta Palazzo hay un barrio lleno de restaurantes que está muy bien para cenar. Aquí sí puedes pasear al comienzo de la noche, ya que está lleno de gente. Aún así, te recomendaría pasearlo también a media mañana o media tarde para tomar un bicerin

¿Y qué es un bicerin? Se trata de un café típico de Turín que consiste en café, chocolate y crema de leche por encima. ¡Está riquísimo! Lo sirven en muchas cafeterías, pero la más típica es la que le da el nombre y que lleva preparando esta receta desde 1763: Café Al Bicerin. 

El bicerin cuesta 6,5€, si mal no recuerdo. No es barato, pero más allá de tomar un café, estás en un lugar histórico que, además, tiene una peculiaridad. Antiguamente no era costumbre que una mujer acudiese a un bar o se dejase ver sola, pero esta cafetería se hizo muy famosa entre el público femenino por estar regentada por mujeres. Aunque ahora acude todo tipo de público, sigue regentada por mujeres, lo que es un aliciente más para visitarla. 

Y ya que estás allí, te recomiendo visitar el Santuario de la Consolata, justo en frente. No es una iglesia al uso, sino que tiene planta circular, algo muy curioso. 

Viajar sola a Turín, Bicerin
El bicerin está muy rico, así que no dudes en probarlo

Calles comerciales y galerías

Tras callejear por el barrio, te invito ahora a tomar la via Garibaldi y volver hacia el centro de la ciudad. Esta calle está llena de tiendas de ropa, pero también hay fachadas de tiendas muy antiguas e iglesias muy bonitas, como la Capilla de los Mercaderes. 

Cuando llegues de nuevo a la Piazza Castello, gira 90º y toma la via Roma, la otra principal calle comercial de la ciudad. En esta calle verás que hay muchos soportales; pasea bajo ellos y explora las galerías. Por todo el centro de Turín hay galerías comerciales antiguas preciosas que esconden no solo tiendas, sino cines, cafeterías y restaurantes que son historia viva de la ciudad. 

Viajar sola a Turín, galerías comerciales
Uno de los rincones que más me gustó en una de las galerías de la via Roma

Museo Egipcio

Volviendo a la parte cultural de Turín, su museo estrella es el Museo Egipcio. Es el más antiguo del mundo y el segundo, detrás del de El Cairo, en tamaño e importancia. Entre sus tesoros, 24 momias humanas, 17 momias animales y una gran colección de papiros que también pueden consultarse online. 

Abre de 9 a 18:30 de martes a domingo y de 9 a 14 los lunes. La entrada cuesta 15€ con la que podrás ver la colección permanente y la temporal que haya en ese momento. En caso de tener la Torino+Piamonte Card, puedes acceder libremente.

Museo del Risorgimento Italiano

A unos pasos del Museo Egipcio, otro importante museo de Turín: el de la Reunificación Italiana. Se trata de uno de los museos que mejor recoge el proceso por el cual la Italia feudal, dividida en varios reinos, llegó a unificarse bajo un solo Estado en 1861. El proceso fue posible, por una parte, gracias a Cavour, ministro del Rey de Cerdeña, y, por otra, a Garibaldi, que con su ejército logró entusiasmar a las clases populares y presionar a muchos dirigentes para unirse a otros territorios. 

Durante la visita al museo se puede ver la Cámara Subalpina, utilizada por los diputados en los primeros años, pero que después quedó pequeña y en desuso porque la capital se trasladó de Turín, primero a Florencia y después a Roma. 

La entrada se incluye en la Piamonte+Torino Card, pero si no la tienes cuesta 10 euros y está abierto de 10 a 18 horas de martes a domingo (los lunes cierra). En caso de no querer visitar el museo, simplemente observa las fachadas del edificio y entra al patio del Palacio Carignano, que así se llama. La parte de ladrillo es la más antigua y, a modo de curiosidad, allí es donde nació el rey Victor Manuel II, el primer rey de Italia



Santa María dei Capuccini

Antes de que acabe el día en Turín, cruza al otro lado del río Po y sube hasta la iglesia del Monte dei Capuccini. Desde allí tendrás una de las mejores vistas de Turín, con la Mole Antonelliana sobresaliendo sobre los tejados de la ciudad y los Alpes al fondo. ¡La mejor postal!

Viajar sola a Turín, mirador Capuccini
La vista desde esta iglesia es espectacular

Venaria Reale

Si te da tiempo y quieres explorar más allá de la ciudad, existe un pequeño pueblo llamado la Venaria Reale donde puedes visitar otro palacio de los Saboya. En este caso no se puede comparar al Palacio Real de Turín, ya que fue saqueado y abandonado, pero sí se ven las salas del palacio con muebles traídos de otros lugares, los jardines, la capilla y los antiguos carruajes. También se encuentra expuesto el Bucintoro, una impresionante barca bañada en oro utilizada por la Familia Real. 

Aunque se puede sacar entrada para las diferentes partes del recinto, lo más lógico es sacar la conjunta que te permite ver todo. Ahora bien, no es barata. Cuesta 25€, lo que me parece demasiado por lo que es, así que si no tienes la Torino+Piamonte Card, que sí lo incluye, solo te aconsejaría ir si realmente te interesa la historia de la Casa de Saboya.

Cómo llegar a Turín

Como te decía más arriba, Turín está como en un rinconcito de Italia, pero aún así es fácil llegar hasta la ciudad. Al viajar sola lo más lógico es que lo hagas en transporte público, así que me voy a centrar en esas opciones. 

En avión

La manera más práctica de viajar sola a Turín desde otro país es tomando un vuelo. Existen conexiones directas desde muchas ciudades europeas y suele haber ofertas de aerolíneas low cost, así que buscando el billete con algo de tiempo puedes conseguirlo fácilmente. Para encontrar el mejor precio, te recomiendo leer nuestro post sobre cómo encontrar vuelos baratos y comparar precios.

Una vez aterrices en el aeropuerto de Turín, situado unos 16 kilómetros al norte de la ciudad, puedes llegar fácilmente hasta el centro en transporte público. Existe un tren (línea A) que conecta el aeropuerto con la estación Torino Dora en una media hora. Cuesta 3 euros y te permite también tomar el autobús Dora Express que te lleva hasta la estación de Porta Susa en el centro de Turín. 

En tren

Si ya estás viajando sola por Italia, puedes llegar fácilmente a Turín en tren. Treintalia es la compañía nacional y tiene tanto trenes rápidos como regionales para conectar no solo las ciudades, sino también otras localidades más pequeñas. Las principales estaciones en Turín son Porta Susa y Porta Nuova, ambas próximas al centro de la ciudad. 

En autobús

Por último, si prefieres moverte en autobús, también puedes llegar hasta Turín desde otras ciudades italianas y europeas con Flixbus. La estación de autobuses se encuentra frente al Palacio de Justicia de Turín, no muy lejos de la estación de Porta Susa y del centro de la ciudad. 

Dónde alojarte en Turín

Por último, para terminar esta guía para ayudarte a viajar sola a Turín, quisiera añadir brevemente un consejo sobre dónde alojarte. Lo ideal sería hacerlo en el centro de la ciudad, ya que así estás al lado de todo lo que hay de ver y puedes ir a descansar si lo deseas fácilmente. 

Ahora bien, alojarse en el centro puede ser costoso. Una opción que siempre recomiendo es la de alojarse en hostels al viajar sola, porque así puedes conocer a otros viajeros. En el caso de Turín hay varios hostels, pero por precio en algunas épocas del año puede que te interese más alojarte en un B&B donde tienes habitación individual si quieres estar más tranquila. La cama en un hostel suele estar en unos 20 euros, mientras un B&B puedes reservarlo por unos 25 euros (fuera de temporada). 

Yo me alojé en el B&B Il Sogno, en una habitación individual con baño compartido. El desayuno estaba incluido y el dueño me explicó todo a la perfección al llegar (qué ver, cómo moverme, cómo hacerme el café si me apetecía a cualquier hora…). Estaba fuera del centro, pero cerca de la terminal Dora, así que digamos que está a mitad de camino entre el centro y el aeropuerto. En cualquier caso, Turín es una ciudad grande y tienes muchas opciones de alojamiento para elegir. 

Turín es una ciudad que me sorprendió gratamente. No sabía muy bien qué esperar ya que no tenía una imagen tan clara de ella como de otras ciudades italianas y me encontré una ciudad cuidada, palaciega y con muchas cosas por descubrir. ¡Fue todo un acierto viajar sola a Turín!

Si quieres ver la ciudad en imágenes te invito a visualizar mis stories de Turín y, en caso de necesitar más información de otros destinos o Italia en general, aquí te dejo el resto de posts: 

  • Comentarios de la entrada:Sin comentarios

Deja un comentario