La capital chilena suele ser el punto de partida para todos los viajeros que llegan al país desde el extranjero por avión, así que hemos preparado este post para ayudarte a viajar sola a Santiago de Chile. Te hablamos sobre qué ver o qué comer, pero también otros aspectos como la seguridad, algo que siempre nos preocupa al viajar en solitario.

Viajar sola a Santiago de Chile
Te contamos lo que puedes hacer al viajar sola a Santiago de Chile

Sobre Santiago de Chile

Con más de 6 millones de habitantes, Santiago de Chile es, además de su capital, la ciudad más poblada de Chile. Debido a esto tiene una gran extensión y es el epicentro del país, no solo político, sino también a nivel empresarial o universitario.

En el centro de la ciudad verás muchos edificios gubernamentales, así como de oficinas y mucha gente corriendo a todas partes porque va con prisa. El tráfico suele ser intenso y, junto a su situación geográfica, hace que haya mucha contaminación y muchos días no se pueda apreciar la cordillera de los Andes, que se alza imponente con sus cumbres nevadas junto a la ciudad.


Cómo llegar a Santiago de Chile

Como te decíamos, Santiago de Chile es la principal puerta de entrada al país debido a que cuenta con el aeropuerto internacional más importante. Para buscar tu pasaje, aquí te dejamos un artículo para encontrar vuelos baratos.

Desde el aeropuerto

Una vez en el aeropuerto, tienes dos opciones para llegar hasta el centro de la ciudad. La primera de ellas es con el autobús de la compañía Centropuerto, que te lleva hasta Los Héroes, a las puertas del centro histórico. En ambos sentidos sale cada 10 minutos hasta pasadas las 23h todos los días del año y tiene un coste de 1.900 pesos por trayecto (2,4€) y de 3.400 en caso de comprar la ida y vuelta (4,3€).

La otra opción es Turbus, que tiene un servicio muy parecido, aunque no llega hasta el centro, sino que se queda en el Terminal Alameda. Los precios son los mismos, lo único que en este caso el servicio regular circula hasta la medianoche y existe un servicio nocturno cada 30 minutos hasta casi la hora en la que vuelven a operar los autobuses diurnos (sobre las 5 de la mañana). Por eso, si tu vuelo llega de noche, puede que te interese más este servicio.

En cualquier caso, si tu vuelo es tarde y llegas de noche a Santiago, lo mejor es tomar un taxi desde donde te deje el autobús hasta tu alojamiento.

Desde otro destino

Si estás viajando desde otro lugar en Chile, como pueda ser Valparaíso, o desde Mendoza, en Argentina, lo más probable es que llegues en autobús a Santiago. Las principales terminales son las de Pajaritos y Alameda (estación central), así que una vez allí, debes tomar el transporte público porque están alejadas del centro.

En ambos casos puedes tomar la Línea 1 de metro (la roja), que te lleva directamente a La Moneda o el Cerro Santa Lucía, dos lugares centrales. También podrás llegar a otras zonas haciendo trasbordos. Las tarifas del metro son diferentes según la hora del día, así que puede costarte desde 670 pesos chilenos en las horas bajas hasta 800 pesos en las horas punta (7-8 de la mañana y 6-7 de la tarde).

Para utilizar el transporte público tendrás que hacerte con la tarjeta Bip! Se vende en las estaciones de metro, cuesta 1550 pesos (unos 2€) y la puedes ir recargando según el uso que la vayas a dar. Vale para metro, metrotren y autobuses, así que puedes utilizarla tanto para ir desde las estaciones de autobús al centro como para moverte por toda la ciudad.


Qué ver en Santiago de Chile

Debido a la capitalidad y la vida universitaria, hay muchos planes por hacer y muchos museos interesantes por visitar. Además, los cerros son los espacios más apetecibles para descansar y escapar un poco del bullicio de la gran ciudad. Te contamos a continuación qué es lo que no te puedes perder en Santiago de Chile.

Los lugares históricos

Un buen punto donde comenzar tu recorrido por el centro de la ciudad es la Plaza de Armas. De planta cuadrada y con calles perpendiculares en los aledaños, como mandaba el plan de la colonia, allí encontrarás muchos lugares interesantes que visitar. Por ejemplo, el Museo Histórico Nacional (del que te hablaré después) o la Catedral Metropolitana, de la que destacan sus techos.

Tampoco puedes perderte la Plaza de la Constitución y el Palacio de la Moneda, la sede de la Presidencia chilena. Este palacio ha sido testigo de los eventos más importantes del pasado reciente de Chile, como el golpe de Estado que terminó con la vida de Salvador Allende y con Augusto Pinochet al frente de la dictadura.

Una buena manera de recorrer el centro histórico de Santiago de Chile es haciendo un free tour que te llevará por estos lugares. Es una buena manera de conocer más a fondo la historia de la ciudad y comenzar a situarte.

Viajar sola a Santiago de Chile, contrastes
La Catedral junto a un moderno edificio de oficinas. ¡Los contrastes del centro de la ciudad!

Los Cerros

Los cerros de Santiago son de lo mejor que tiene la ciudad. Son espacios verdes donde reconectar con la naturaleza y escapar un poco de la ajetreada vida de la capital. El más conocido probablemente sea el Cerro San Cristóbal, donde hay muchas atracciones en sí, como el zoo, un parque de aventuras, piscinas, santuarios y miradores, muchos miradores, y es que lo mejor es precisamente disfrutar de las vistas.

Para llegar, desde el centro de la ciudad lo más sencillo es tomar el funicular que sube hasta la cumbre del cerro, mientras que si estás cerca del Costanera Center, puedes tomar el teleférico. Si tomas el teleférico ida y vuelta, éste tiene un coste de 2.700 pesos chilenos entre semana y de 3.250 en fin de semana. En caso de tomar el funicular, el precio de ida y vuelta a la cumbre es de 2.000 pesos chilenos entre semana y de 2.600 pesos en fin de semana. Si te apetece tomar los dos transportes, puedes tomar un combinado de ida con el que utilizar ambos transportes en un solo sentido. En este caso el precio a diario es de 3.550 pesos y en fin de semana, de 4.420 pesos.

Otro cerro que no te puedes perder es el de Santa Lucía, en pleno centro de la ciudad. Puedes llegar perfectamente en metro o caminando y en él no te puedes perder la fuente de Neptuno ni el castillo Hidalgo. Es un cerro muy monumental, así que más que para disfrutar de las vistas (porque no es demasiado alto), lo mejor es poder ver sus edificios y monumentos.

Viajar sola a Santiago de Chile
Un atardecer desde el Cerro San Cristóbal. Como ves, la contaminación no deja ver con claridad la ciudad

Los museos

Si te apasiona la historia y la cultura, viajar sola a Santiago de Chile hará que puedas sumergirte en las raíces del país por completo. Está repleta de museos donde conocer su pasado, pero también vivir su presente.

Para comenzar, nada mejor que visitar el Museo Histórico Nacional, en plena Plaza de Armas. La entrada es gratuita (y eso siempre es de agradecer) y la exhibición permanente hace un repaso muy detallado de toda la historia del país, desde los primeros pobladores hasta hoy día. Te aseguramos que puedes pasar horas conociendo en detalle cada etapa. Además, suele haber varias exposiciones temporales sobre arte y fotografía. Eso sí, ten en cuenta que cierra los lunes.

Otro lugar muy recomendable si quieres ahondar en la historia más lejana de Chile es el Museo de Arte Precolombino. Cuenta con una gran colección de objetos y esculturas de toda América de la época anterior a la colonización, además de exposiciones temporales, siempre relacionadas con estas épocas. La entrada para chilenos es de 1.000 pesos y de 7.000 para extranjeros. También cierra los lunes.

Para conocer más sobre la historia más reciente, puedes acercarte al Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, creado para dar visibilidad a las violaciones a los Derechos Humanos que se cometieron durante la dictadura de Pinochet. Tanto la exposición permanente como las temporales tienen el objetivo de concienciar sobre el respeto, la dignidad, la solidaridad y la tolerancia. La entrada es libre y está cerrado los lunes.

Viajar sola a Santiago de Chile
Una de las salas del Museo Histórico Nacional

Los centros culturales

Además de los museos, hay muchos centros culturales donde acercarte un poco más a las artes chilenas. Por ejemplo, el Centro Cultural de La Moneda, situado bajo el Palacio de La Moneda. Suele haber exposiciones de arte contemporáneo, de fotografía o incluso de ciertos momentos de la historia chilena. Algunas salas son de acceso gratuito, aunque para ciertas exposiciones hay que pagar. En este caso abre todos los días.

Por último, no puedes perderte tampoco el Centro Cultural Gabriela Mistral, dedicado a una de las poetas más relevantes de Chile y Latinoamérica. Allí podrás ver exposiciones, espectáculos de teatro y danza e incluso asistir a talleres de baile de forma puntual. La entrada al edificio es libre, aunque para asistir a los espectáculos sí hay que pagar entrada, que suele ser de 5.000-6.000 pesos chilenos.

Qué comer en Santiago de Chile

Al visitar Santiago de Chile tienes que probar algunos de sus manjares. Unos te gustarán más que otros, pero sin duda tienes que probarlo para poder decir que realmente has estado allí.

Para comer, lo mejor es acercarse al Mercado Central, ya que allí hay un montón de restaurantes que ofrecen pescados y mariscos. Con la cantidad de costa que hay en Chile, te puedes imaginar que en general está muy rico y tienen mucha variedad de platos.

Para merendar, una bebida muy típica en los puestos de la calle es el mote con huesillos (lo que ves en la primera foto del post). No es que sea exclusivo de Santiago, sino que es algo que se toma en todo Chile, pero probablemente la capital es uno de los lugares donde más lo verás. Se trata de un postre dulce a base de jugo, el mote, que es grano de trigo cocido, y los huesillos, que son melocotones (duraznos) deshidratados. Tienes que probarlo, pero te avisamos: es muy dulce.

Y para terminar, otro postre-bebida: el Terremoto. Debe su nombre a que si te tomas dos, se te mueve el suelo, así que lo mejor es haber comido bien. Lleva vino pipeño, granadina y helado de piña. La combinación es un tanto extraña, pero tienes que probarlo. Uno de los lugares donde hacerlo es La Piojera, aunque si te gusta y quieres repetir, mejor ir acompañada, por si acaso el suelo tiembla 😉 .


Seguridad al viajar sola a Santiago de Chile

Si te preocupa la seguridad al viajar sola a Santiago de Chile, te diremos que es algo que no te debe quitar el sueño. Santiago está considerada una de las ciudades más seguras de Latinoamérica y cuenta con un buen nivel de vida en general. En muchos aspectos recuerda a las ciudades europeas.

Puedes caminar sola perfectamente por el centro de la ciudad y los cerros, aunque como en todas partes, siempre hay que andar un poco vigilantes ante posibles carteristas o robos en transportes públicos. Lo mejor es andar atenta a lo que ocurre a tu alrededor, no llevar objetos de valor a la vista y actuar como una local más.

Por si te sirve de referencia, te dejamos aquí nuestros consejos de seguridad en viaje así como nuestro post sobre si es seguro viajar sola por Chile. En él, por ejemplo, puedes encontrar qué hacer en caso de terremoto (porque además de por la bebida antes mencionada, el suelo puede moverse mucho de verdad por ser una zona con elevada actividad sísmica).

¡Te animamos a viajar sola a Santiago de Chile! Es una ciudad con una vida cultural muy interesante y donde podrás conocer muy bien la historia del país. Es un buenísimo punto de partida para viajar sola por Chile, así que dedícale unos días antes de acercarte a otros destinos. Puede que no sea el destino más espectacular del país (teniendo en cuenta lugares como el desierto de Atacama o la Patagonia), pero seguro que habrá cosas que te sorprendan.

Estela Gómez

Viajera, fundadora de #QuieroViajarSola y travel blogger en Viajes e ideas. En 2016 agarré una mochila y me fui de viaje sola por primera vez a recorrer Sudamérica durante 6 meses y, desde entonces, quiero que todas las mujeres viajen solas porque es una de las mejores experiencias que se pueden tener en la vida.

Detrás de #QuieroViajarSola, Estela Gómez

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