En el norte de Italia hay grandes ciudades que seguro has pensado en visitar, pero debes saber que también hay otras más pequeñas que pasan casi desapercibidas y que no solo son bonitas, sino que son ideales para hacer pequeñas excursiones. En este post te animo a pasar un día en Brescia, un enclave con historia muy cerca del Lago di Garda.

Un día en Brescia
En un día en Brescia te dará tiempo, por ejemplo, a conocer sus dos Catedrales

Sobre Brescia

Brescia es una ciudad de algo menos de 200.000 habitantes, lo que la convierte en la segunda urbe más poblada de la región de Lombardía (por detrás de Milán). Brixia, que así se llamaba antiguamente, fue un importante enclave desde tiempos pre-romanos, desarrollándose especialmente en los periodos romano y medieval. 

Es por ello que existen muchos edificios y monumentos de aquellas épocas, entre los que destacan su castillo medieval, dos catedrales, restos romanos y un Patrimonio de la Humanidad. Además no muy lejos de la ciudad se encuentra el Lago di Garda, uno de los lagos más grandes y bonitos de toda Italia

Para viajar sola es una ciudad perfecta. Es muy tranquila y no encontrarás hordas de turistas, así que puedes recorrerla sin agobios. También es muy segura para viajar sola y todo está a una distancia que se puede caminar, por lo que es muy fácil ver por tu cuenta los principales lugares de la ciudad. 

Qué ver y hacer en un día en Brescia

Si te ha picado el gusanillo, sigue leyendo. Voy a contarte algo más en detalle qué puedes ver y hacer en un día en Brescia.

Piazza del Duomo

Puedes comenzar tu recorrido por la plaza del Duomo, donde encontrarás no una Catedral, sino dos. La antigua, del siglo XI, es de ladrillo y forma circular, mientras la nueva, terminada en el XIX, cuenta con una gran fachada blanca y la tercera cúpula más grande de Italia, detrás de San Pedro en Roma y la Catedral de Florencia. 

Junto a ellas, el Palacio del Broletto, antiguo Palacio Comunal que sigue siendo sede de Gobierno para la provincia de Brescia. No dejes de entrar al patio para admirar bien el complejo. 

Un día en Brescia, piazza del Duomo
El interior de la Catedral Nueva y el exterior del Palacio Broletto

Desde el Palacio puedes dirigirte al siguiente punto, siguiendo la via dei Musei. Su nombre ya te da una pista de lo que hay en esta calle, ¿verdad? Después de unos 5 minutos caminando llegarás al primer lugar destacado. 

Plaza del Foro (restos romanos)

Reconocerás inmediatamente ese lugar porque te encontrarás con un museo a cielo abierto. En esta zona de la ciudad se encuentran los restos romanos más notables que se conservan en Brescia: el Santuario Republicano, el Capitolio y el Teatro. La entrada al parque arqueológico cuesta 8€.

Museo de Santa Giulia 

Después de visitar los restos romanos, puedes continuar tu visita por la calle dei Musei hasta el siguiente punto de interés: el Museo de Santa Giulia. Se trata de un complejo monumental que alberga varios edificios históricos muy importantes, los cuales son Patrimonio de la Humanidad desde 2011. 

Construido como un monasterio benedictino en la época del último rey lombardo, Desiderio, en el 753 d.C., comprende la Basílica lombarda de San Salvador, el bonito Coro de las Monjas, donde las monjas de clausura escuchaban misa sin ser vistas, la iglesia de Santa Giulia y la iglesia de Santa María in Solario, con unos impresionantes frescos y la Cruz de Desiderio, con 212 piedras preciosas. 

Como se sitúa donde antiguamente estaba la ciudad romana, también aquí es posible ver algunos restos de aquella época, principalmente de casas y funerarios. La entrada para el Museo de Santa Giulia cuesta 10 euros. 

Museo de Santa Giulia Brescia
La iglesia de Santa María in Solario.. Foto: bresciamusei.com

Castillo medieval

Vigilando la ciudad desde lo alto de una colina, el castillo de Brescia es un perfecto mirador sobre la ciudad y las montañas. Puedes llegar caminando fácilmente por un camino para peatones desde los pies de la colina, aunque eso sí, tómatelo con calma porque cansa un poco. 

La entrada al recinto es gratuita y arriba, además de los muros del castillo y algunas torres, encontrarás el Museo de Armas (5€ la entrada). Existe otro museo, el del Risorgimento, que actualmente está cerrado por mantenimiento. 

Piazza de la Loggia

Por último, y tras bajar del castillo a la ciudad, te recomiendo acercarte a la piazza de la Loggia, uno de los rincones más pintorescos de Brescia. Se trata de una plaza cerrada, al estilo del Renacimiento, con pórticos y edificios de gran belleza. 

El más llamativo es el Palacio de la Logia, que es el ayuntamiento, pero también destacan la Torre del Reloj, con un precioso reloj astronómico, o el palacio del Monte de Piedad Viejo, de arquitectura veneciana. 

Además, te recomiendo callejear por el centro histórico, ya que hay muchas calles peatonales muy coloridas ideales para hacerte fotos y patios en los que puedes encontrar bonitos murales de estilo señorial. 

Un día en Brescia, piazza de la Loggia
El reloj astronómico de la plaza de la Logia

Lago di Garda

Para terminar de pasar un día en Brescia completito, te recomiendo dedicar la tarde a acercarte al Lago di Garda. Lo ideal sería tener un coche para moverte hasta allí, pero también hay una opción de llegar en transporte público hasta Sirmione, que es un pueblo precioso. 

Sirmione se encuentra en una fina lengua de tierra que se adentra en el lago, teniendo unas vistas maravillosas sobre las montañas cercanas. Cuenta con un castillo, sus calles tienen un aire antiguo e incluso hay termas, así que merece la pena acercarse hasta aquí. En el siguiente post te cuento cómo ir a Sirmione.

Si te interesa alquilar un coche, haz clic aquí

Cómo llegar a Brescia

Brescia se encuentra en el corazón del norte de Italia, así que es posible visitarla desde varias ciudades próximas fácilmente en tren. Si decides pasar un día en Brescia, mi recomendación es que hagas tu excursión desde Milán, Bérgamo o Verona, ya que son las más cercanas. Si no, dedicarías mucho tiempo al transporte para llegar hasta allí y entonces quizá te valga más la pena hacer noche en la ciudad. 

Echa un vistazo a las opciones de alojamiento en Brescia aquí

La estación de tren de Brescia se encuentra cerca del centro de la ciudad, por lo que una vez allí, puedes llegar a la plaza del Duomo caminando unos 15 minutos o tomando el metro, que es 1 parada hasta la estación de Vittoria. 

Trenes regionales Trenord
Los trenes regionales se convertirán en tus mejores aliados para moverte por el norte de Italia

Cómo llegar a Brescia desde Milán

Milán y Brescia están separadas por unos 100 kilómetros, pero el trayecto en tren se hace de una forma muy rápida. Tienes dos opciones: Trenitalia, la principal empresa ferroviaria de Italia, o Trenord, la compañía regional en Lombardía. En ambos casos los trenes salen desde Milano Centrale, la principal estación de Milán. 

Los trenes de Trenitalia son los Frecciarossa, es decir, sus trenes de alta velocidad. Cubren el trayecto en 36 minutos, pero eso sí, el billete cuesta 26 euros, bastante más que el tren regional. 

Si te decides por el regional, éste tiene un precio de 7,30€ el trayecto. La contrapartida, es que tarda el doble (una hora y algo). Por la relación calidad-precio, personalmente creo que merece la pena viajar en el regional. 

Cómo llegar a Brescia desde Bérgamo

La ciudad de Bérgamo está considerablemente más cerca de Brescia, pero aún así, el tren regional tarda casi lo mismo que desde Milán: 1 hora. Lo bueno, es que en este caso el billete es aún más barato y cuesta 4,80€. Para viajar de Bérgamo a Brescia no existen trenes de alta velocidad, así que tendrás que ir sí o sí en el Trenord. 

Cómo llegar a Brescia desde Verona

Si decides pasar un día en Brescia desde Verona, tienes de nuevo la posibilidad de elegir entre viajar en tren de alta velocidad o en tren regional, pero creo que está muy claro cuál compensa más. Desde la estación de Verona Porta Nuova, el Frecciarossa tarda 35 minutos y cuesta 21€, mientras el regional hace el recorrido en 40 minutos por 7,05€. 

En cualquiera de los tres casos, no olvides revisar los horarios en la web el día anterior. Para el regional no hay tantas frecuencias como para la alta velocidad, especialmente por la mañana, así que es mejor prevenir que quedarte sin excursión por no tomar a tiempo el tren. Además, acuérdate de mirar también los trenes de vuelta para programar tu visita acorde al horario que mejor te conviene.

Si te aseguras de llegar al primer tren regional de la mañana, tienes de sobra para que te dé tiempo a pasar un día en Brescia sola de excursión e incluso ir al Lago di Garda, especialmente en verano que los días son largos. Si no, siempre puedes tomar el de mediodía y ver solamente la ciudad. ¡Merece la pena!

Para más información sobre Brescia puedes ver mis stories (dentro de la visita a Bérgamo, desde donde viajé), y si vas a visitar más lugares en Italia, no te pierdas el resto de posts: 


Estela Gómez

Viajera, fundadora de #QuieroViajarSola y travel blogger en Viajes e ideas. En 2016 agarré una mochila y me fui de viaje sola por primera vez a recorrer Sudamérica durante 6 meses y, desde entonces, quiero que todas las mujeres viajen solas porque es una de las mejores experiencias que se pueden tener en la vida.


Código ético: en este post existen algunos enlaces de afiliado, lo que significa que, si haces una reserva o contratas un producto o servicio a través de estos links, nos llevamos una pequeña comisión. En ningún caso pagarás de más y nosotras podemos seguir manteniendo esta comunidad. Si te lo recomendamos es porque lo hemos probado, lo utilizamos habitualmente y creemos que puede serte útil para planificar tu viaje en solitario.

Deja un comentario

Cerrar menú

Encuentra lo que necesitas

Toda la información por destinos