Algunos la llaman la «Venecia del norte», pero esta ciudad es tan bonita que no necesita que le presten ningún apodo. Más allá de sus canales y las antiguas casas típicas a sus orillas, esconde muchísimo arte, historia y una gran calidad de vida. Si sueñas con viajar sola a Ámsterdam, espero que este post te ayude a preparar tu viaje.

Viajar sola a Ámsterdam
¿Qué tener en cuenta al viajar sola a Ámsterdam? Aquí va una miniguía de la ciudad

Cómo es viajar sola a Ámsterdam

Preciosa, instagrameable, saludable, segura, histórica, foodie, sostenible, multicultural… ¡Ámsterdam es una de las ciudades más interesantes de Europa para explorar en un viaje sola!

Nada más llegar te va a sorprender la cantidad de gente que hay. Por las estrechas calles del centro y a orillas de los canales hay muchísimos turistas que se mezclan con los locales, las cientos de bicis, tranvías a cada minuto, coches…

Todo lo turístico y comercial y, por tanto, donde más ajetreo hay, es en el centro, pero una vez te alejas algo del meollo, descubres que Ámsterdam es una ciudad increíblemente apacible. En sus barrios hay muchas calles también muy bonitas sin el barullo turístico, simplemente con gente local haciendo su vida del día a día.

En general es una ciudad muy tranquila para viajar sola, aunque la iluminación por la noche es muy ténue y caminar por algunas calles poco transitadas puede dar sensación de inseguridad. La primera noche, yendo hacia el hostel, que está en un callejón junto a Vondelpark, escuché detrás de mi la voz de un hombre hablando holandés. No le dí mucha importancia porque pensé que sería un grupo de gente yendo también al hostel (es muy grande, así que a todas horas había gente por ese callejón), pero de repente me adelantó y vi que era un vagabundo. Un poco más adelante se paró y se me quedó mirando, hablando solo. Me dio bastante mal rollo, pero ya casi estaba en el hostel, así que seguí mi camino y allí se quedó hablando solo. Después me dijeron que es normal que la gente sin hogar hable mucho, pero que en general no son peligrosos.

Por lo demás, en sus museos podrás conocer muchísima historia y a sus artistas más ilustres, puedes moverte en bici, a pie o en transporte público por toda la ciudad, hay cientos de tiendas de gente joven local que apuesta por la innovación, el diseño y los productos sostenibles, te cruzarás con viajeros de todo el mundo, pero también residentes de 180 países del mundo… En definitiva, Ámsterdam es una ciudad apasionante y estoy segura de que te va a encantar.

Cómo llegar a Ámsterdam

Ámsterdam se sitúa en un punto bastante céntrico en la Europa occidental, por lo que llegar desde cualquier punto del continente es bastante sencillo, ya sea por avión, tren o autobús.

En avión

A no ser que estés viajando por Europa y puedas llegar por vía terrestre, lo más lógico es llegar en avión. Ámsterdam está conectada con vuelo directo con los principales aeropuertos europeos y es, además, el hub de KLM, por lo que hay muchísimos vuelos de cualquier parte del mundo que llegan hasta aquí, ya sea como destino definitivo o para hacer escala.

En mi caso volé con KLM, que es la compañía nacional y que en este 2019 cumple 100 años, y la experiencia fue fantástica. Al no ser una compañía low cost incluye muchos servicios, como la facturación de equipaje y comida a bordo, que en vuelos cortos suele ser un aperitivo caliente, una mini muffin y bebidas. Además, en ambos vuelos pude elegir ventanilla y disfruté muchísimo viendo el paisaje de los Países Bajos desde el aire.

Viajar sola a Ámsterdam, KLM
Al volar puedes ver unos paisajes preciosos sobre los Países Bajos

Para ir desde el aeropuerto de Schipol al centro de la ciudad tienes un autobús, el 397, que en poco más de media hora te deja en el barrio de los museos. Puedes comprar solo la ida (6,5€) o ida y vuelta (11,25€), aunque tienes que estar atenta ya que no se vende en el bus, sino en una caravana roja a la salida del aeropuerto.

En tren o autobús

Si estás ya viajando sola por Europa y estás cerca de los Países Bajos (o vives en un país del entorno), entonces lo más razonable es desplazarte en tren o autobús. Es una alternativa más sostenible y, en muchos casos, más conveniente que ir hasta el aeropuerto. Puedes echar un vistazo a comparadores como Oui para ver los precios tanto de trenes como de buses o buscar directamente en Flixbus las combinaciones en autobús.

Cómo moverte por Ámsterdam

Una vez estás en la ciudad, te recomiendo caminar, caminar y caminar. Alquilarte una bici por el centro puede no ser muy recomendable porque hay mucha gente (mejor hazlo para explorar los barrios), por lo que una gran alternativa si quieres ir de un lugar a otro es el transporte público. En la ciudad puedes usar tanto metro como tranvía o autobús. El ticket para una hora (para utlizarlo en la red de transporte público) cuesta 3,20€.

Si estás planeando visitar varios museos y lugares turísticos, quizá te convenga utilizar la tarjeta de Iamsterdam, que incluye acceso gratuito a un montón de museos, un paseo en barco por los canales y descuentos, además del transporte público, pudiendo utilizar la tarjeta todas las veces que quieras durante los días que dure el pase (24h, 48h, 72h…). La tarjeta está disponible desde 60€ y, aunque parezca mucho dinero, sale a cuenta (solo visitar el Rijksmuseum y el Museo de Van Gogh son 40€).

Qué hacer en Ámsterdam

Hay mil planes que hacer al viajar sola a Ámsterdam. Museos, barrios, parques, canales… Aquí te menciono los lugares que yo creo son más relevantes, pero si tienes varios días para visitar la ciudad te recomiendo echar un vistazo a este post de Planea con Lena con un montón de cosas que hacer en Ámsterdam (y otras que no). Yo quedé con ella y en una tarde me enseñó un montón de lugares escondidos por la ciudad que, de otro modo, me habría perdido. ¡Gracias por el tour, Lena!

Visitar el museo de Historia de Ámsterdam

Si te interesa conocer la historia de la ciudad y conocer algunos datos interesantes, te recomiendo visitar el Amsterdam Museum. ¿Sabías que la ciudad acaba de cumplir 744 años? El museo se sitúa en pleno centro de la ciudad, así que es fácilmente accesible en cualquier momento del día. Eso sí, cierra a las 5 de la tarde, como la mayoría de los museos de la ciudad.

Para seguir la exposición permanente (el ADN de Ámsterdam), tienes a tu disposición una audioguía gratuita en castellano. Cuando haya un audio que quieras escuchar, simplemente hay que apuntar con la audioguía al dispositivo. Además, hay muchos carteles explicativos y gráficos en inglés. La entrada son 15€ (14€ si compras la entrada online), aunque si tienes la Iamsterdam City Card lo tienes incluido.

Museo de Historia de Ámsterdam
Un cuadro que representa la ciudad, un zapato con siglos de antigüedad, curiosidades como el nivel bajo el agua al que está la ciudad… Algunos detalles del Museo de la Historia de Ámsterdam

Conocer la historia de Anna Frank

Probablemente el museo más popular de todos los Países Bajos sea la Casa de Anna Frank. El motivo por el que es tan visitado es porque se sitúa en la casa donde Anna Frank y su familia se escondieron de los nazis durante la Segunda Guerra Mundial.

En el tour, con audioguía gratuita en castellano, recorrerás la casa, tanto la parte donde vivían quienes les ayudaron como el anexo secreto donde se escondieron no solo los Frank, sino también otros judíos. En la casa no queda apenas nada, pero puedes ver fotografías, maquetas e imaginarlo gracias a las explicaciones de la audioguía.

Para visitar la casa debes comprar tu entrada exclusivamente online (no se vende allí, sino solamente por internet) y elegir la hora en la que quieres realizar tu visita. Hazlo con mucha antelación, ya que las entradas se agotan fácilmente. Es el museo que abre durante más horas (hasta las 10 de la noche) y la entrada son 10,50€ (en este caso no se incluye en el pase de la ciudad).

Casa museo de Anna Frank, Ámsterdam
La casa de Anna Frank es de visita obligada. Imágenes cedidas por Anne Frank House. Fotografías: Cris Toala Olivares

Visitar el Museo de Van Gogh

Otro museo increíblemente popular es el del conocidísimo artista Van Gogh. Tenía 27 años cuando decidió convertirse en artista y solo 37 cuando se suicidó después de varios episodios de delirio (entre los que se encuentran el momento en que se cortó la oreja tras una discusión con Gauguin). En esos 10 años pintó 200 obras y, aunque su arte no fue reconocido en vida, años después su influencia sería tal que cambió la percepción del arte para siempre.

En el Museo Van Gogh se pueden ver algunas de sus obras más importantes, como Los comedores de patatas, Girasoles o La habitación, aunque entre las cosas que más me sorprendieron fue conocer cómo su obra se dio a conocer. Van Gogh estaba muy apegado a su hermano Theo, que era comerciante de arte. Cuando éste murió, apenas un año después de Vincent, su mujer, Jo, comenzó a exponer y vender algunas de las obras, dando a conocer al artista. Gracias a su empeño la fama de Van Gogh fue creciendo hasta tener obras en importantes museos de todo el mundo y su propio museo aquí en Ámsterdam.

Además de la exposición permanente de Van Gogh, puedes ver exposiciones temporales. Ahora mismo está la de Millet, donde ver obras como Las espigadoras.

La entrada cuesta 19€ (24€ con audioguía), aunque puedes entrar de forma gratuita si tienes el pase de la ciudad. En ambos casos incluye tanto la exposición temporal como la permanente y debes reservar para hacer la visita en una hora concreta.

Museo de Van Gogh, Ámsterdam
Algunas obras representativas de Van Gogh. Imágenes cedidas por Van Gogh Museum Amsterdam

Admirar las obras del Rijksmuseum

Además de que por fuera el edificio del Rijksmuseum es impresionante (primera foto del post), es de visita obligada para ver las obras expuestas. Es el museo de arte más importante de los Países Bajos, con obras mundialmente conocidas de los pintores holandeses más famosos, así como también algunas piezas de artistas europeos. Además de cuadros, también hay esculturas, una colección de casas de muñecas, salones antiguos o una biblioteca, y más allá de la exposición permanente, ahora hay una exposición temporal de Velázquez muy recomendable, donde ver obras no solo del español, sino también de Rembrandt y otros artistas.

La entrada cuesta 20€ (incluido en la Iamsterdam City Card) y la audioguía 5€ más, aunque también puedes descargarte la app del museo y seguir la exposición a través de la misma de forma gratuita. Mi recomendación es que vayas a las 9 en punto, cuando abre (un poco antes para hacer la fila), y vayas primero a la Galería de Honor. Así visitarás el museo con algo más de calma que en las horas centrales del día, cuando llegan las excursiones y tours guiados.

Te recomiendo también hacerte con un plano del museo (lo puedes coger en el mostrador de información), ya que así podrás ver dónde se encuentran las obras más destacadas. La más conocida, sin duda es La ronda de noche, de Rembrandt, que ahora está siendo examinada con microscopios para comprobar su estado (tiene casi 400 años). Ésta y otras obras del artista se exponen en la Galería de Honor, donde también están La lechera de Vermeer o El alegre bebedor de Hals.

En otros puntos del museo puedes ver un autoretrato de Van Gogh, Paisaje invernal con patinadores sobre hielo de Avercamp, La batalla de Waterloo de Pieneman, la obra más grande del museo, el Retrato de don Ramón Satué de Goya o Square Man de Karel Appel representando las corrientes más contemporáneas.

Rijksmuseum, Ámsterdam
Algunas de las obras mencionadas que verás en el Rijksmuseum

Descubrir Vondelpark y alrededores

No muy lejos de la esplanada de los museos, donde se encuentran el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh y otros muchos, se encuentra el parque más famoso de la ciudad: Vondelpark. Es perfecto para caminar y olvidarte por unos instantes del bullicio de los lugares más turísticos de Ámsterdam.

Muy cerca de allí, en la Roemer Visscherstraat, una de las calles que dan directamente al parque, se sitúan unas casas bastante curiosas. Se llaman las Zevenlandenhuizen (7 casas) y representan 7 estilos arquitectónicos de países diferentes: Países Bajos, Inglaterra, Italia, Francia, Alemania, Rusia y España. En esta calle, además, viven famosos y gente importante, así que mantén tus ojos bien abiertos ;).

Dar un paseo por los canales

¡Obligatorio! Bueno, más bien, no podrás dar dos pasos en Ámsterdam sin encontrarte con un canal. Hay nada más y nada menos que 165 canales, cruzados por más de 1.200 puentes, y todos ellos son preciosos, así que ponte un calzado cómodo y comienza a recorrer sus orillas. ¡Tanto de día como de noche son perfectos para hacer fotografías!

Mucha gente los recorre también en barco. Hay muchas empresas de tours y diferentes ofertas, ya sean los típicos cruceros panorámicos o algunos más innovadores como los gastronómicos. En caso de querer pegarte un capricho, puedes contratar un tour privado con Rederij de Jordaan, donde a bordo de uno de sus históricos botes te irán enseñando la ciudad desde los canales degustando queso gouda o fresas con chocolate.

Viajar sola a Ámsterdam, canales
Los canales de Ámsterdam son perfectos para pasearlos tanto de día como de noche

Explorar los barrios

Más allá del centro de la ciudad y sus lugares más turísticos, al viajar sola a Ámsterdam puedes descubrir muchísimo de la ciudad si te sales un poco de ruta. Además, no es necesario irse muy lejos, ya que, por ejemplo, el Jordaan está en el mismo centro. Este barrio está considerado el más bohemio de toda la ciudad y allí, entre canales y casas históricas, hay muchas tiendecitas y detalles originales que muestran esa esencia. Si vas atenta y te fijas en las casas puedes ver un grifo en una fachada, algunos murales, puertas abiertas que te llevan a patios secretos… ¡Observa y déjate llevar!

También te recomiendo ir un poco más allá y conocer otros barrios menos turísticos, como los Muelles del Este o el Viejo Oeste, donde verás más de cerca el día a día de los habitantes de Ámsterdam, podrás comer en restaurantes de calidad y sostenibles, comprar en pequeñas tiendas de gente local, conocer el street-art de la ciudad y descubrir cómo la arquitectura moderna se va mezclando con lugares antiguos restaurados.

Ésta es solo una pequeña muestra de lo que puedes visitar al viajar sola a Ámsterdam, pero la ciudad da para mucho (echa un vistazo a mis stories para comprobarlo). Mi consejo es que planifiques las visitas a los principales museos y, una vez allí, el resto del tiempo dejarte llevar, callejear e ir descubriendo la ciudad. ¡Estoy segura de que habrá muchísima lugares que te van a enamorar de esta ciudad!

Estela Gómez

Viajera, fundadora de #QuieroViajarSola y travel blogger en Viajes e ideas. En 2016 agarré una mochila y me fui de viaje sola por primera vez a recorrer Sudamérica durante 6 meses y, desde entonces, quiero que todas las mujeres viajen solas porque es una de las mejores experiencias que se pueden tener en la vida.

Detrás de #QuieroViajarSola, Estela Gómez

Código ético: este viaje fue posible gracias a la invitación de Iamsterdam y la colaboración de los lugares visitados. Las recomendaciones y opiniones son totalmente verídicas en base a la experiencia vivida.

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