Viajar sola al Sáhara es más fácil de lo que piensas. Basta con viajar a Marruecos y llegar hasta el sur del país, donde comienza uno de los desiertos más grandes de la Tierra. En este post te contamos todo lo que necesitas saber.

Viajar sola al Sáhara
¿Quieres viajar sola al Sáhara? ¡Te contamos cómo!

El Sáhara en Marruecos

El Sáhara es el desierto cálido más grande del mundo y el tercero en total en tamaño por detrás de la Antártida y el Ártico. Ocupa prácticamente todo el norte del continente africano, lo que incluye todo el sur de Marruecos.

Si bien se podría considerar Sáhara a lo que hay más al sur de la cordillera de los Atlas, no todo el desierto es esa postal que tenemos en mente de dunas paradisíacas. La realidad es que la mayor parte del desierto se compone de montañas, rocas y llanuras áridas.

Sí, existen paisajes increíbles, oasis y poblaciones y pequeñas ciudades bereberes con mucho encanto, pero para perderte entre las dunas de arena tendrás que desplazarte hasta casi la frontera con Argelia, donde se encuentran Merzouga y Zagora, los destinos más populares.

Tus opciones para viajar sola al Sáhara

Como te decíamos, llegar al Sáhara no es para nada complicado. Lo primero que debes hacer es llegar hasta alguna ciudad desde la que puedas desplazarte hasta allí. Te recomendamos Marrakech o Fez, ya que son ciudades turísticas y desde las que salen autobuses y muchos tours hacia el desierto.

Ya vayas en tour con otras personas o sola por tu cuenta, puedes optar por hacer un viaje de ida y vuelta a la misma ciudad o realizar una ruta circular, comenzando por ejemplo en Marrakech y acabando en Fez. Para comprar tus billetes de avión, te dejamos información en el post sobre cómo encontrar vuelos baratos con Skycanner, nuestro comparador de referencia.

Quizá te interese leer nuestro post «¿Es seguro viajar sola por Marruecos?«.

Tour a Merzouga

La opción preferida por la mayoría de los viajeros es la de contratar un tour a Merzouga. Aquí se encuentran las dunas más altas de Marruecos, las de Erg Chebbi. Un erg es la parte arenosa de un desierto (las dunas) y en esta zona ocupan una extensión de 22 kilómetros de norte a sur y 5 de ancho. Puede parecer poco sobre el papel, pero en la realidad es más que suficiente para sentirte como en otro mundo y otra época entre la arena dorada.

Este tour se puede hacer tanto desde Marrakech (3 días 2 noches) como desde Fez (2 días 1 noche), y en ambos casos existe la opción de acabar en la otra ciudad. En mi caso realicé el que comienza y acaba en Marrakech y en general lo recomiendo (te cuento la experiencia más abajo).

Aquí te dejo los diferentes tours que ofrecen desde Civitatis para que te hagas una idea y puedas reservarlo si lo deseas:

Gargantas del Todra
La garganta del Todra es uno de los lugares a visitar en el tour desde Marrakech

Tour a Zagora

En el caso de que no tengas días suficientes para ir hasta Merzouga, tienes la opción de viajar a Zagora. Es un tour que también hacen todas las agencias y que también te permite pasar una noche en el desierto, viendo anochecer y amanecer entre dunas.

Suele ser más barato, ya que es un día menos, y también se realizan paradas en el itinerario el día de ida, como en los Atlas, Ait Ben Haddou o el Valle del Draa. No realicé esta ruta así que no puedo darte más detalles, pero si estás interesada aquí te dejo la excursión de Civitatis.

Ir por tu cuenta

Si tienes más de 3 días entonces una buena opción puede ser viajar sola al Sáhara por tu cuenta. Así escaparás de las prisas, de las obligaciones de los tours y podrás ir donde realmente quieres. Además, una vez en Merzouga puedes contratar tu aventura al desierto más a tu medida. Aquí te dejo algunas opciones.

En autobús

Puedes armarte una ruta similar a la de los tours viajando en autobús. Existen algunas compañías de autobuses que operan en todo el territorio marroquí, como Supratours, y que conectan los principales destinos. Por ejemplo, en unas 4 horas y media puedes llegar desde Marrakech a Ouarzazate, en unas 3 horas de Ouarzazate a Tinghir y en 5 de Tinghir a Merzouga.

La parte negativa es que no hay muchas frecuencias para algunos trayectos y que no llegan a lugares más pequeños, como Ait Ben Haddou o la garganta del Todra, por lo que tendrás que contratar un tour o taxi para llegar hasta ellos.

En coche

Para tener una libertad total, entonces siempre te queda la opción de alquilar un coche. Aquí sí que podrás llegar a cualquier rincón que quieras visitar, a tu ritmo y con tus horarios, pero no es todo color de rosa.

Las carreteras en Marruecos dejan mucho que desear, con baches, tramos de doble sentido sin apenas arcén, gente y animales que se cruzan… Además, los conductores son bastante imprudentes y hay que andar con mil ojos. También me comentaron que no conviene subir a nadie que haga autostop porque en su mayoría su intención es atracarte y se comenta que los policías se inventan multas a los turistas simplemente para sacarse un dinero extra.

Por tanto, cada opción tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Tomando un tour lo tienes todo organizado, pero no tienes libertad, y yendo por tu cuenta tienes mayor libertad, pero debes andar más atenta a todo lo que te rodea.


Mi experiencia en Merzouga desde Marrakech

En mi caso, opté por viajar al Sáhara desde Marrakech, haciendo el tour de 3 días 2 noches a Merzouga. Todas las agencias realizan este tour y los viajes más baratos suelen costar 85€, aunque también es cierto que muchos de estos tours con precios económicos dejan mucho que desear en cuanto a trato y alojamientos.

Después de leer muchas opiniones en internet de todo tipo de tours y precios, me decanté por hacerlo con Whattodo. Los comentarios eran muy buenos y el precio era intermedio, 95€, pero hubo bastantes cosas que se podrían mejorar. No puedo asegurarte que los viajes de más de 100€ sean realmente buenos porque no los he probado, pero te animaría a gastar un poco más porque seguro que en alguna parte se debe notar.

Día 1: Atlas – Ait Ben Haddou – Valle del Dades

El primer día te recogen en Marrakech sobre las 7-8 de la mañana, ya sea en tu hotel o cerca de la plaza Jemaa El Fna si tu alojamiento está en la Medina (no pueden entrar por las callejuelas con el minibús). Las primeras paradas se realizan cruzando los Atlas para estirar las piernas y poder apreciar las vistas de las montañas. ¡Hay paisajes preciosos!

Varias horas después llegarás a Ait Ben Haddou, un pueblito Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO que ha sido escenario de muchas películas, como Lawrence de Arabia o Gladiator, y series como Juego de Tronos. Allí te dan la opción de realizar un tour con un guía local que dura alrededor de una hora y cuesta en torno a 30 dirhams (3€). Este tour es opcional, pero todo el mundo acaba haciéndolo por una cuestión práctica. No es caro y te llevan a lo importante. Una vez finaliza, te llevan a un restaurante donde comer también en este pueblo con menús por 110 dirhmas (unos 10€ y pico). Probablemente si vas por tu cuenta puedas comer en otro lugar más barato.

Viajar sola al Sáhara, Ait Ben Haddou
Uno de los lugares que se visitan en los tours es Ait Ben Haddou

La última parada del día es el valle del Dades, donde se llega al atardecer y gracias a la luz dorada los paisajes son muy bonitos. Esa noche te dan alojamiento en un hotel, con habitación individual y baño, e incluye la cena y el desayuno al día siguiente. En el hotel donde me quedé había mucha diferencia entre unas habitaciones, en la parte superior, con terraza, y otras, en el sótano, sin terraza y con menos luz porque las ventanas son más pequeñas. Por la noche el wifi no funcionaba y la limpieza era mejorable.

Día 2: Tinghir – Gargantas del Todra – Merzouga

En el segundo día lo primero que visitamos fue los palmerales de Tinghir. Hay una caminata incluida por toda esta zona, de las pocas fértiles de la región, aunque es común dar propina al guía. La verdad es que no sé muy bien cuál era el sentido de la caminata, ya que el guía no explicó nada. Solo andamos durante una hora bajo el sol por medio de campos sembrados y nos iba diciendo «esto es alfalfa, esto son patatas, esto son olivos». Al finalizar la caminata nos llevó al pueblo, que no tiene nada de ver, con la finalidad de meternos en una tienda de alfombras para ver si comprábamos alguna.

Después visitamos las Gargantas del Todra. Tenía muchas ganas de verlo y realizar una caminata por allí. Las gargantas son una maravilla, pero cuál fue mi cara cuando estuvimos apenas 5 minutos, el guía no explicó nada y no hubo tiempo ni de meter los pies en el río. Es mucho más bonito que el paseo por los campos de cultivo, pero claro, no hay nada que vender así que no les interesa que estés mucho tiempo allí.

Tras esta fugaz visita, comimos en un lugar al que también nos llevaron en cierto modo obligados. No había más opciones, así que nos tocó comer por 100 dirhams el menú (unos 10 euros). Después de comer, toda la tarde fue de camino hacia Merzouga, viendo paisaje desértico y teniendo que entretener al conductor porque era Ramadán y entre no comer y el calor le entraba sueño.

Sobre las 6 de la tarde llegamos a Merzouga y nos preparamos para ir al desierto a pasar la noche. No puedes llevar la maleta, así que lo mejor es tener una mochila y meter en ella lo que necesites para pasar la noche (pijama, artículos de aseo, un jersey…). Además, recuerda llevar agua porque en el desierto no hay. La maleta la dejamos en el hotel donde desayunamos al día siguiente y nos dirigimos al lugar donde tienen a los dromedarios, con los que se hace el paseo por las dunas.

El grupo se montó en los dromedarios y emprendimos un camino de unas dos horas atravesando las dunas de Erg Chebbi. Llegamos ya de noche y después de descansar, disfrutamos de una cena preparada por los bereberes, que después también tocaron algo de música. Para estar en mitad del desierto el campamento estaba bastante bien, todos teníamos una haima privada y había tres baños compartidos, con agua corriente y hasta ducha.

Viajar sola al Sáhara
La experiencia con los bereberes es bien curiosa. Cuidan los camellos, llevan el campamento, cocinan, tocan instrumentos…

Día 3: vuelta a Marrakech

Esa noche no dormimos demasiado porque nos despertaron a las 4 de la mañana para emprender la vuelta y poder disfrutar del amanecer entre las dunas. Curiosamente no hacía frío, bastaba con un jersey, y el cielo a esa hora era un espectáculo.

Llegamos sobre las 6 y media al hotel donde nos tenían preparado el desayuno. En principio te dicen que te puedes duchar, pero la realidad es que no da tiempo. Si en tu campamento hay ducha, te recomiendo aprovechar y hacerlo por la noche antes de dormir (en mi caso había, pero nos confiamos de que tendríamos tiempo en el hotel por la mañana y no fue así).

Después de desayunar, nos dieron nuestras maletas y ya estaba el minibús preparado para llevarnos de vuelta a Marrakech. Aunque todas las agencias dicen que habrá tiempo para ver Ouarzazate, tampoco es cierto. Te llevan a un restaurante a comer (lo mismo que otros días, menús que rondan los 100 dirhams) con una hora justa y no da tiempo a nada más. En resumen, el día es básicamente una paliza, ya que te levantas a las 4, sobre las 7 te recoge el minibús y hasta las 5 o 6 de la tarde no llegas a Marrakech, haciendo dos o tres paradas técnicas por el camino.

Así pues, como ves hay muchas cosas por mejorar en este tipo de tours. En general recomiendo hacerlo si vas con el tiempo justo porque lo llevas todo organizado, no son muy caros y puedes ver una gran parte del país, pero también te aconsejo que mires muchas opiniones y programas para informarte bien y que puedas llevarte la mejor experiencia posible. Si vas con todo el tiempo del mundo, entonces yo pasaría de tours y me iría por mi cuenta, haciendo un día Ait Ben Haddou y Ouarzazate, otro día el valle del Dades y el Todra y quizá otros dos al desierto.

Sobre la actividad con dromedarios

Todos los tours que van al desierto tienen como reclamo principal el paseo en camello y había leído en muchos lugares que los animales están deshidratados, los apalean, etc. La verdad es que mi sensación fue muy diferente al verlos. A los camellos se les veía sanos y cuando no estaban haciendo la travesía les quitaban la silla y las cuerdas y les dejaban en libertad. Lo que vi que puede hacerles daño es que para que vayan en fila los atan con una cuerda por la boca, lo que les hará roces, además de los posibles roces de la silla y cargar el peso de una persona durante la travesía.

Ésta era la primera vez que montaba en un animal y tenía cierta curiosidad, pero no creo que vuelva a hacerlo. La sensación es algo rara. Al principio es agradable y te da cierta sensación de poder, pero después es incómodo, te dan agujetas y, sobre todo, no es necesario tener que montar en camello para disfrutar del desierto. La travesía dura unas dos horas y se hace al atardecer, por lo que ya no hace tanto calor y es perfectamente posible llegar a pie al campamento.

Es difícil escapar al paseo en dromedario porque todas las agencias lo venden. Es, digamos, la actividad estrella del Sáhara y todo el mundo lo acaba haciendo, pero si no te sientes cómoda realizando actividades con animales, siempre puedes ir caminando junto al guía de la caravana hasta el campamento. Suelen hablar español porque hay muchos turistas, así que seguro que puedes tener una conversación muy amena y descubrir mucho sobre la vida nómada.

Y después de toda esta información, para resumir, simplemente asegurarte que ver el atardecer y el amanecer entre las dunas es mágico, así como contemplar el cielo completamente estrellado de madrugada tumbada sobre la arena. Viajar sola al Sáhara es una gran experiencia viajera, así que te recomendamos que la hagas. ¡Es otro viaje completamente diferente al resto de Marruecos!

Estela Gómez

Viajera, fundadora de #QuieroViajarSola y travel blogger en Viajes e ideas. En 2016 agarré una mochila y me fui de viaje sola por primera vez a recorrer Sudamérica durante 6 meses y, desde entonces, quiero que todas las mujeres viajen solas porque es una de las mejores experiencias que se pueden tener en la vida.

Detrás de #QuieroViajarSola, Estela Gómez

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