Es la ciudad de los tres nombres, está en dos continentes a la vez y es el principal destino turístico de Turquía. Es imposible no enamorarse de ella, de sus mezquitas, de sus rincones, de sus atardeceres, de sus bazares, de sus miradores… Sabemos que sueñas con perderte por sus calles, la hayas visitado ya o no, así que te hemos preparado una completa guía para viajar sola a Estambul. Ahora depende de solo de ti tomar la decisión de ir a visitarla ;).

Viajar sola a Estambul
Te contamos todo lo que necesitas para viajar sola a Estambul. ¡Conoce una de las ciudades más impresionantes del mundo!

Repaso a la historia de Estambul

Estambul es una de las ciudades más fascinantes del mundo y es debido a su historia. Ha sido capital del imperio bizantino, del imperio romano y del imperio otomano, y todos ellos han dejado su huella en la ciudad a modo de construcciones y costumbres. Ahora ya no es capital, porque se trasladó a Ankara con la fundación de la República Turca, pero es la ciudad más poblada y visitada del país.

El estrecho del Bósforo la divide en dos, teniendo una parte en el continente europeo y otra en el asiático. Fue fundada por los griegos en la zona europea en el 667 a.C. y se llamó Bizancio. En el 100 a.C. pasó a ser romana y en el 330 d.C. el emperador Constantino la designó capital del Imperio Romano de Oriente, llamándose desde entonces Constantinopla. Fue construida a imagen de Roma y debido a su situación estratégica fue una importante ciudad medieval.

En 1453 Mahomet II conquista la ciudad comenzando el imperio otomano hasta que llega la decadencia de los sultanes y Atatürk funda la República de Turquía en 1923. Finalmente, en 1930 la ciudad pasó a llamarse oficialmente Estambul.

Cómo es viajar sola a Estambul

Estambul es un buen lugar para viajar sola y para iniciar un viaje sola por Turquía. Hay muchas cosas para hacer y es muy fácil moverse de un lado para otro. Como es muy turístico mucha gente habla inglés e incluso podrás hacer tours en español.

Es una ciudad muy limpia y segura. No tuve sensación de peligro en ningún momento y no vi delincuencia. Fui con la cámara colgada al cuello y el móvil en la mano y no pasó nada. Eso sí, debes prepararte para aguantar a muchos hombres que te llaman la atención por la calle. Son camareros de restaurantes o venden tours o cualquier cosa, y simplemente quieren llamar tu atención para que les compres. Te dirán «española» (o cualquiera que crean que es tu nacionalidad), «hola, ¿cómo estás?», «Where are you from?», «How are you?», etc. Lo mejor es ignorarlos, aunque te sigan diciendo cosas. Más allá de eso, son inofensivos (o lo parecen) y acaban desistiendo en cuanto te alejas. Además al viajar sola algunos te preguntarán que por qué lo haces, que si no tienes con quien ir, así que la mejor respuesta que puedes dar es que no necesitas a nadie para disfrutar de tu viaje. En general se quedan asombrados y un poco cortados ante tal muestra de poderío femenino 💪. 

En donde tienes que prestar atención es en los mercados. En el Gran Bazar y el Mercado de las Especias hay muchísima gente, así que atenta a tus pertenencias. Además, intentarán timarte cobrándote de más por las cosas. Si no ves precio marcado, regatea todo lo que puedas, aunque si quieres comprar un souvenir quizá sea mejor ir a otro lugar menos turístico porque los precios serán más baratos.

Viajar sola a Estambul, Ortakoy
No dejes ningún rincón de la ciudad sin explorar. La mezquita de Ortaköy está algo retirada pero merece la pena

Cómo vestirse en Estambul

Puedes vestirte como quieras. Estambul es una ciudad muy abierta y hay de todo. Eso sí,  te recomendamos llevar siempre un pañuelo en la mochila o bolso, ya que necesitarás cubrirte la cabeza, hombros y piernas si visitas alguna Mezquita o un mausoleo donde estén los restos de algún sultán. En las mezquitas más turísticas (como la Mezquita Azul) te dejan un pañuelo si no tienes, pero en las demás no hay, así que si no te cubres no podrás visitarlas. Ten en cuenta que también hay que descalzarse para entrar en ellas, así que puede que quieras llevar también unos calcetines en el bolso.

Qué ver en Estambul

En una ciudad de 15 millones de habitantes, que ocupa un extenso territorio entre Asia y Europa y los mares Negro y de Mármara, puedes imaginarte que los planes son infinitos. Hemos dividido en dos los lugares a visitar; por una parte los más turísticos y, por otra, los más desconocidos.

La Estambul más turística

Aquí te contamos aquellos lugares que no puedes dejar de ver al viajar sola a Estambul. Te recomendamos, además, que el primer día hagas un free tour para conocer mejor la historia de la ciudad y situarte. Existen dos muy recomendables: uno por Sultanahmet y otro por Taksim.

Santa Sofía

Convertida en museo desde 1934, Santa Sofía (o Ayasofia) lleva en pie más de 1500 años. La construyó Justiniano I entre los años 532 y 537 y sirvió como iglesia hasta 1453, cuando los otomanos la convirtieron en mezquita. Desde fuera llama la atención su mezcla de estilos y por dentro su majestuosidad, con sus 70 metros de alto y la cúpula de 30 metros de diámetro. Para tener la mejor vista desde dentro, no dejes de subir a la galería superior, donde además puedes ver mosaicos bizantinos descubiertos tras la capa de yeso que se puso al convertir el lugar en mezquita (en las mezquitas no hay imágenes como en las iglesias).

La entrada general cuesta 60TL (unos 10€), y si quieres audioguía puedes alquilarla por otros 30TL (5€). Suele haber cola, así que lo mejor es comprar la entrada con antelación si puedes o ir pronto en la mañana o a última hora.

Mezquita Azul

Frente a Santa Sofía se encuentra la Mezquita Azul, aunque los turcos no la llaman así, sino Mezquita del Sultán Ahmed, su verdadero nombre. El alias de «azul» viene de la decoración del interior, con más de 20.000 azulejos. Es una de las mezquitas más espectaculares, con 200 vidireras y 43 metros de altura.

Al ser una mezquita es gratis entrar, aunque solo puedes hacerlo en horas de visita turística. En horas de rezo cierran para no molestar. Recuerda que debes cubrirte la cabeza y descalzarte para entrar. 

Viajar sola a Estambul, Mezquita Azul
Aunque la Mezquita Azul se encontraba en mantenimiento cuando fui, es preciosa también por fuera

Hipódromo

Frente a la Mezquita Azul se situaba en la época romana el hipódromo, dónde se hacían las carreras de cuádrigas. Del hipódromo queda más bien poco, ya que las gradas se destruyeron, pero sí están aún las columnas que adornaban su parte central y que tienen muchos años de antigüedad. La más antigua fue robada en Egipto y la segunda más antigua se construyó con las armas y escudos de los soldados derrotados en la Cuarta Cruzada.

Palacio de Topkapi

Residencia de los sultanes hasta mediados del siglo XIX, el palacio es una preciosa muestra de la arquitectura otomana. En la visita se pueden recorrer sus diferentes patios, los edificios de las dependencias de gobierno del sultán, el harén, donde se hacía la vida privada, el tesoro (actualmente cerrado por obras de restauración) o las reliquias de Mahoma. Hay además unas vistas espectaculares al Bósforo.

La entrada general cuesta 60TL, aunque si quieres visitar el harén tendrás que pagar otros 35TL. La audioguía cuesta 20TL.

Viajar sola a Estambul, Topkapi
El salón principal del harén es de lo mejor del palacio de Topkapi

Cisterna Basílica

Debajo de Estambul existe otra ciudad, y es que entre las muchas cosas que se pueden encontrar en el subsuelo están las cisternas. La más famosa es ésta, la de Yerebatan, conocida como basílica porque había una iglesia encima. Está situada al lado de Santa Sofia y tiene 336 columnas, algunas interesantes como la llorona o las cabezas de medusa. Se construyó en la época de Justiniano I (allá por el 500) para dotar de agua potable a toda esta zona. El precio de la entrada es de 20TL.

Gran Bazar

El Gran Bazar es el mercado por excelencia de Estambul. Hay cientos de puestos en los que se vende de todo, desde ropa hasta lámparas, pasando por joyas, souvenirs, especias, alfombras… No suele haber precios así que tendrás que sacar a relucir tus dotes de regateadora si quieres comprar algo.

Mercado de las Especias

También muy concurrido está siempre el Mercado de las Especias, donde originalmente se vendían especias pero hoy día se vende de todo. 

Viajar sola a Estambul, Mercado de las Especias
No te pierdas el colorido y abarrotado Mercado de las Especias

Mezquita de Suleiman

La mezquita más grande de Estambul no es la Mezquita Azul, sino la Mezquita de Suleiman. Con 53 metros de alto y 27 de diámetro al acceder a ella te sientes pequeñita. Fue construida por Mimar Sinan, el mejor arquitecto turco, y compitió en importancia con Santa Sofia.

Puente de Gálata

Es uno de los puentes que cruza el cuerno de oro y es muy curioso porque por arriba va el tráfico y el transporte público, mientras que en la parte de abajo hay un montón de restaurantes. Desde aquí se puede ver un precioso atardecer.

Torre de Gálata

Uno de los miradores más famosos de Estambul es la Torre de Gálata, con 61 metros. Se construyó en el 528 como faro y hoy en día es un museo. Subir a ella cuesta 25TL y hay muy buenas vistas, pero como plan alternativo puedes subir a tomar algo a alguna de las azoteas de esta zona y tener la vista con la torre de Gálata en primer plano.

Calle Istiklal

Es la calle más comercial del centro de Estambul, llena de tiendas y cafeterías. Hay un tranvía de estilo antiguo que la recorre aunque lo mejor es caminarla para fijarte en los edificios, especialmente el que esconde la iglesia de San Antonio en su interior. En los alrededores se ubica el Pera Palace, el hotel donde Ágata Christie escribió Asesinato en el Orient Express.

Plaza Taksim

Es el corazón de la ciudad y el punto de encuentro de la mayoría de la gente para ir de compras o salir de fiesta por esta zona. En el centro puedes ver una escultura a los héroes de la patria.

Palacio de Dolmabache

Cuando los sultanes se dieron cuenta de que el Palacio de Topkapi se estaba quedando desfasado respecto a las modas europeas (sintiendo cierta envidia de Versalles o San Petersburgo), se mandaron construir nuevos palacios para estar a la altura. Así, a mediados del siglo XIX se mudan a Dolmabache, un precioso palacio a orillas del Bosforo que hoy día puedes visitar.

La entrada a las dependencias de gobierno y el harén cuesta 90TL y en este caso la audioguía es gratis, pero tienes que dejar el pasaporte, DNI, 100€ o 200TL como depósito, que te devuelven a la salida. No se pueden tomar fotos en el interior para preservarlo (está todo el mobiliario original) y hay que curbirse los pies con unas bolsas de plástico (la verdad es que le hacen un flaco favor al planeta porque además ya lo tienen todo cubierto con alfombras para proteger el suelo). En muchos lugares había leído que no merece la pena, pero en mi opinión debería ser visita obligatoria, me gustó más que Topkapi. ¡Tiene unos salones realmente impresionantes!

Mezquita de Ortaköy

Una de las mezquitas más bonitas de Estambul es ésta, tanto por dentro como por fuera. Se sitúa a orillas del Bósforo, al lado del puente de los Mártires del 15 de julio, por lo que la imagen es de postal. Por dentro es pequeñita, pero parece como la sala de un palacio. Muy bonita.

San Salvador de Cora

En turco Kariye Müzesi, algunos lo llaman la Capilla Sixtina del arte bizantino. Posee mosaicos de un gran valor, ya que se conservan desde el 1300. La iglesia es pequeña y los mosaicos que se conservan son solo los de la entrada, así que me decepcionó un poco; esperaba que fuera más grande. La entrada cuesta 35TL.

Viajar sola a Estambul - San Salvador en Cora
Algunos de los mosaicos que se pueden ver en San Salvador de Cora

Torre de la Doncella

Ubicada en las aguas del Bósforo, la Torre de la Doncella es uno de los edificios más icónicos de Estambul. Cuenta la leyenda que un padre fue advertido de que su hija moriría antes de cumplir los 18 años por la picadura de una serpiente, así que la encerró en esta torre para que estuviera a salvo. Cuando llegó el día de su 18 cumpleaños, la hija seguía viva, así que su padre le regaló una cesta con frutas para celebrar que la profecía no se había cumplido, pero entre las frutas se había escondido una serpiente que finalmente picó a la joven y murió.

En turco esta torre se llama Kiz Kulesi y es posible verla desde ambos lados del Bósforo, aunque la mejor vista es desde el barrio de Üsküdar. Se puede visitar y en su interior hay un museo que cuesta 25 liras y un restaurante donde desayunar, tomar un brunch o incluso cenar al atardecer. Para llegar, puedes hacerlo en barco desde Kabatas en la parte europea o Üsküdar (frente a la torre) en la parte asiática.

La Estambul más desconocida

Más allá de visitar lo puramente turístico, en Estambul hay muchos otros lugares que merece la pena descubrir.

Mirador de Pierre Loti

Está algo retirado del centro, pero merece la pena llegar hasta allí. Se trata de un mirador situado al final del Cuerno de Oro, por lo que se tiene una vista preciosa de esta parte del Bósforo, las mezquitas, Santa Sofía, Topkapi e incluso la torre de Gálata.

Para subir, toma el funicular en Eyup. Te vale la tarjeta de transporte (más abajo te explico cómo conseguirla) y es una experiencia en sí.

Mezquita de Eyup

A los pies del mirador Pierre Loti se encuentra la mezquita de Eyup, que es muy bonita y merece la pena asomarse. Al no ser turística, puedes entrar a cualquier hora (recuerda llevarte un pañuelo).

Murallas de Constantinopla

La Estambul de la época otomana era conocida como Constantinopla y las murallas de aquella ciudad se encuentran en gran parte en los alrededores de San Salvador de Cora. No se puede subir a ellas, pero sí verlas desde fuera.

Calle Kariye Bostani

También cerca de San Salvador de Cora y las murallas hay una calle muy instagrameable que se llama Kariye Bostani. En la época otomana las casas de Estambul eran de madera, pero debido a los terremotos y los incendios se han ido destruyendo. En este barrio aún se conservan algunas y sin duda las de esta calle son una monada.

Acueducto de Estambul

Uno de los lugares que más me sorprendió encontrar en Estambul fue el acueducto de Valente, una obra del año 368 por el emperador bizantino Valente para llenar las cisternas bajo la ciudad. No dejes de asomarte también a la mezquita del sultán Mehmet que está al lado.

Viajar sola a Estambul, acueducto
De los lugares más sorprendentes y desconocidos de Estambul

Mezquita Nuruosmaniye

Otra mezquita que merece la pena visitar por su grandeza es ésta, justo frente a la puerta 1 del Gran Bazar. Se mandó construir durante el gobierno del sultán Mahmud I, pero murió antes de completarla, así que pasó a llamarse «la luz de Osman» por el sultán en el poder en ese momento y por la gran cantidad de ventanas que tiene (174). 

Cisternas gratuitas

La cisterna más conocida es la de la Basílica, pero hay muchas otras por todo Estambul. Una de ellas es la que hay en la tienda de alfombras Nakkas, que se puede visitar de forma gratuita. La cisterna se descubrió por casualidad y querían tirar el edificio, pero como la tienda ya era muy conocida y tenía nombre, llegaron a un acuerdo por el que los propietarios de la tienda se comprometían a abrirla al público. Además, hay una exposición que te cuenta la historia del hipódromo con una maqueta a modo de reconstrucción. Así pues, simplemente ve a la tienda y di que quieres visitar la cisterna ;).

Mausoleo del Sultán Ahmed

Junto a la Mezquita Azul (dedicada al sultán Ahmed) se encuentra su mausoleo. Además de su tumba, está la de toda su familia e impresiona ver tanto ataúd junto. Es posible que pases por esta zona y no sepas que existe porque puede pasar desapercibido. Entrar es gratis pero hay que cubrirse la cabeza y descalzarse.

Bazar de Arasta

Mucho menos conocido que el Gran Bazar o el Bazar de las Especias, Arasta es una calle llena de tiendas justo detrás de la Mezquita Azul. No tiene nada que ver con estos bazares, sino que aquí todo es más ordenado, más caro y de mayor calidad.

El barrio de Üsküdar

No dejes de cruzar a la parte asiática para descubrir el barrio de Üsküdar. Puedes ver algunas mezquitas interesantes como Sakirin, que está diseñada por una mujer (me la recomendó Sara de Viajar lo cura todo y es una monada). Además, desde aquí podrás ver uno de los mejores atardeceres de Estambul, con la torre de la Doncella en primer plano, los barcos navegando el Bósforo y ver cómo cambia la luz y los colores del cielo mientras el sol se pone tras la parte Europea de la ciudad. La zona de las alfombras es la mejor para verlo, y se llama así porque hay cafeterías en las que te puedes sentarte en colchonetas que simulan alfombras y tomarte algo mientras ves la puesta de sol. Además, en esta parte de la ciudad verás pocos extranjeros.

Viajar sola a Estambul, atardecer Uskudar
Ver la puesta de sol desde Üsküdar es un espectáculo

Kadiköy y Bostanci

Otros dos barrios de la parte asiática por los que merece la pena pasear son Kadiköy y Bostanci. Aquí no encontrarás apenas turistas y verás algunas de las zonas más animadas de la capital. Los alrededores del puerto y estación de Kadiköy están llenos de puestos de comida, restaurantes e incluso puedes encontrarte gente bailando espontáneamente Halay, que es una danza en la que cualquiera puede unirse tomándose de la mano con el resto de bailarines y formando una media luna para moverse en círculo repitiendo los mismos movimientos todos a la vez. Por su parte, Bostanci es un barrio con un mayor nivel de vida (se nota en los edificios y restaurantes).

En ambos casos, de lo mejor que puedes hacer por allí es pasear por todo el paseo marítimo junto al mar de Mármara y contemplar las islas de los Príncipes justo en frente. Si puedes venir al atardecer, es muy recomendable.

Cómo moverte por Estambul

Estambul es una ciudad enorme, de unos 15 millones de habitantes, así que como imaginarás, es inabarcable a pie. Para moverte de un lado para otro lo mejor es el transporte público, que llega a todas partes y funciona muy bien. Existe metro, tranvía, autobús, funicular… y basta con hacerte con una tarjeta de transporte para poder utilizarlos todos.

La tarjeta de transporte la puedes comprar en cualquier máquina amarilla de las principales estaciones de tren o metro, así como en kioskos. Cuesta 6TL (1€) y hay que cargarla con algo de dinero que se te irá descontando cada vez que la utilices. En todas las estaciones hay unos tornos con un lector en el que tendrás que acercar tu tarjeta. Automáticamente te dice cuánto te cuesta el viaje y cuánto te queda en la tarjeta. Es importante comprarla, ya que sin ella no podrás utilizar ningún transporte.

Las máquinas para comprarla están en español, así que no deberías tener problema. No aceptan tarjeta de crédito, solo monedas y billetes, así que asegúrate de tener un billete no muy grande para comprarla (por ejemplo, 20 liras), ya que no devuelve cambio, sino que lo carga como saldo. En general los trayectos cuestan en torno a 2TL, así que no necesitarás cargar mucho dinero. Si después necesitas más, puedes recargarla en cualquier estación.

Para saber cómo ir de un sitio a otro, lo mejor es utilizar Google Maps, ya que funciona a la perfección. Busca el lugar al que quieres ir, dale a «cómo llegar» y te dice qué transporte tienes que tomar.

Cómo ir del aeropuerto a Estambul

Importante también es saber cómo llegar hasta el centro de la ciudad. En Estambul existen dos aeropuertos: Atatürk y Sabiha Gokcen. Atatürk está relativamente cerca del centro y se puede llegar con la línea 1 de metro. Así pues, busca el Google Maps tu ruta y listo ;).

Si llegas a Sabiha Gokcen, mucho más retirado, lo mejor es tomar un autobús que te deja en Taksim (parte Europea) o Kadiköy (parte asiática). La empresa se llama Havabus, cuesta 18TL (3€) y tarda alrededor de hora y media.

Dónde alojarte en Estambul

Como te venimos diciendo, Estambul es enorme, así que lo mejor es buscar algo por el centro para que te pille todo a mano. Nuestra recomendación es que te quedes bien en Sultanahmet (donde están Santa Sofía, la Mezquita Azul, la Cisterna Basílica, Topkapi…) o en la zona de Taksim-Gálata.

Estos barrios son los más céntricos y donde más cosas hay por ver, además de estar muy bien comunicados para que puedas ir a otros lugares más alejados como Cora, Pierre Loti o la parte asiática. Yo me quedé en Sultanahmet, en el Second Home Hostel. Lo mejor es su ubicación, a 5 minutos caminando de la zona de Santa Sofía, y cuesta 10€ la noche. Al llegar te ofrecen un té (para que vayas conociendola cultura turca) y en general está bien. Puedes encontrar incluso alojamientos más baratos, pero siempre te recomendamos leer las opiniones de los anteriores viajeros. También te puede interesar nuestra guía «Cómo elegir un hostel (y hacerlo bien)«.

¡Ojalá toda esta información te sea útil para planificar tu viaje! ¿Tienes alguna pregunta acerca de cómo es viajar sola a Estambul? Deja tu comentario para que podamos ayudarte y no te olvides de ver las stories sobre Estambul ;).

Estela Gómez

Viajera, fundadora de #QuieroViajarSola y travel blogger en Viajes e ideas. En 2016 agarré una mochila y me fui de viaje sola por primera vez a recorrer Sudamérica durante 6 meses y, desde entonces, quiero que todas las mujeres viajen solas porque es una de las mejores experiencias que se pueden tener en la vida.

Detrás de #QuieroViajarSola, Estela Gómez

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