Las Montañas Rocosas de Canadá esconden lugares con mucho encanto y belleza entre sus valles. Un viaje allí es sinónimo de admiración por la naturaleza y los paisajes y hoy te quiero contar qué ver en Banff, su destino estrella. Pude conocer Banff durante mi viaje sola por la provincia de Alberta en el verano de 2017 y me pareció uno de los destinos más increíbles. La ciudad está rodeada de un bonito entorno natural y dentro de su Parque Nacional están algunos de los lugares más emblemáticos del país. ¿Te apetece conocerlo? ¡Vamos allá!

Qué ver en Banff y alrededores
Ubicada en pleno corazón de las Montañas Rocosas Canadienses, Banff nació gracias a su riqueza natural y el desarrollo ferroviario. En 1883, unos trabajadores de la Canadian Pacific Railway descubrieron unas aguas termales cerca de la actual ciudad. El hallazgo llevó al gobierno canadiense a proteger el área y, apenas dos años después, se creó una pequeña reserva natural que acabaría convirtiéndose en el actual Parque Nacional Banff, el primer parque nacional de Canadá y el tercero más antiguo del mundo.
A finales del siglo XIX, la expansión del ferrocarril permitió que viajeros de todo el continente comenzaran a descubrir la espectacular belleza de las Rocosas. Con el objetivo de impulsar el turismo, la Canadian Pacific Railway construyó hoteles de lujo y promovió Banff como un exclusivo destino de montaña. El más famoso de ellos fue el histórico Fairmont Banff Springs, inaugurado en 1888. Gracias a esta apuesta turística, Banff creció rápidamente y se consolidó como uno de los destinos naturales más importantes de Norteamérica.
Si decides quedarte varios días en Banff no te van a faltar los planes. Como recibe muchos visitantes es un lugar muy animado, con muchos restaurantes y tiendas, atracciones turísticas en el pueblo y sus alrededores y repleto de viajeros de todos los rincones del mundo. A continuación te cuento los lugares que yo visité, y puedes hacerlo todo por tu cuenta. Ahora bien, si quieres conocer sus curiosidades, puedes hacer un free tour por el pueblo.

Centro de Banff
Para comenzar a recorrer Banff puedes hacerlo en el centro del pueblo. El pueblo se articula en torno a la Banff Avenue, la avenida principal, en la que encontrarás muchas tiendas y restaurantes, la oficina de Turismo y edificios muy monos que le dan un estilo que recuerda al de las casitas de los pueblos de los Alpes. Todo está muy cuidado, y hasta las alcantarillas son bonitas, con relieves de los animales más icónicos de las Montañas Rocosas en los cruces de las calles que llevan sus nombres, como Caribou Street o Buffalo Street.

Jardín Cascade of Time
Al final de la Banff Avenue (en dirección a la Sulphur Mountain) hay un pequeño jardín muy bonito que te recomiendo no perderte: Cascade of Time. Además de lo cuidado que está, allí verás el edificio de la administración del Parque Nacional de Banff, también muy bonito, construido en estilo neotudor, por lo que te recordará a muchos palacios y castillos del Reino Unido de la época de los Tudor.
El jardín recibe su nombre por la cercana Cascade Mountain, cuya silueta domina el paisaje desde prácticamente cualquier punto de Banff. Entre senderos, flores, pequeños puentes y estanques decorativos encontrarás paneles y monumentos que recuerdan los orígenes del sistema de parques nacionales de Canadá y la importancia que tuvo Banff en su desarrollo, así que además de bonito, es un lugar para conocer un poco mejor la historia de Banff.

Cascadas del río Bow
Desde el jardín, puedes acercarte al río y tomar el sendero hasta las Cascadas del río Bow, conocidas como Bow Falls en inglés. A diferencia de otras cascadas de las Rocosas Canadienses, Bow Falls no presenta una gran caída vertical, sino que el río se abre paso entre afloramientos rocosos formando una sucesión de rápidos y saltos de agua.
Hay varios miradores para disfrutar de las vistas y senderos que recorren ambas orillas del río. También es posible continuar caminando por los senderos para disfrutar de diferentes vistas del río y del histórico hotel Banff Springs.

Hotel Fairmont Banff Springs
Junto al río Bow y sus cascadas está el hotel Fairmont Banff Springs. Fue inaugurado en 1888 por la compañía Canadian Pacific Railway como parte de la estrategia de atraer viajeros a las Rocosas mediante la construcción de grandes hoteles de lujo junto a las nuevas líneas ferroviarias. Gracias a su espectacular ubicación y a su arquitectura inspirada en los castillos escoceses, pronto se convirtió en uno de los alojamientos más prestigiosos de Norteamérica.
El hotel destaca por su silueta de piedra, sus torres y sus tejados inclinados, motivo por el cual es conocido como el «Castillo de las Rocosas». El edificio actual data principalmente de la década de 1920, ya que parte de la construcción original resultó dañada por un incendio y tuvo que ser reconstruida y ampliada con el paso de los años.
Aunque alojarse en el Fairmont Banff Springs no es para todos los bolsillos, merece la pena acercarse a visitarlo incluso si no eres huésped. El hotel cuenta con varios restaurantes, bares, spa, piscinas y un campo de golf considerado uno de los más bonitos de Canadá.

Sulphur Mountain
El pueblo de Banff está rodeado de montañas, pero quizá la más conocida de todas sea Sulphur Mountain. La razón es la facilidad de acceso hasta su cima, desde la que hay unas extraordinarias vistas y una cafetería y tienda, donde además en algunas ocasiones hay eventos (yo atendí a una clase de yoga una mañana de domingo).
Su nombre proviene de las fuentes termales sulfurosas que se encuentran en sus laderas y tiene una altitud de 2.451 metros, con unas vistas espectaculares del valle del río Bow, de las montañas y del propio núcleo urbano de Banff. Para subir puedes utilizar la Gondola de Banff, un teleférico que salva más de 700 metros de desnivel en apenas unos minutos, o caminar por el Sulphur Mountain Trail, un sendero de 5,5 kilómetros por sentido que supera los 650 metros de desnivel. Yo opté por la gondola y te lo recomiendo aunque sea caro. Puedes reservar tu plaza aquí.
Una vez arriba, merece la pena recorrer el paseo de madera que conduce hasta la antigua estación meteorológica y el mirador Sanson’s Peak. Es un recorrido de aproximadamente un kilómetro que te permite disfrutar de diferentes vistas sobre las montañas con paneles informativos que explican la historia de la montaña y las investigaciones científicas que se realizaron aquí durante décadas.

Banff Upper Hot Springs
La montaña se llama Sulphur Mountain (Montaña del Azufre) porque de ella brotan aguas termales. En la parte inferior de la gran mole de roca el agua sale a una temperatura entre 37ºC y 40ºC, por lo que allí se ha creado el único balneario del Parque Nacional de Banff. Se trata de las Upper Hot Springs, donde podrás darte un baño relajante en sus piscinas al aire libre.
Además de la piscina principal, el complejo dispone de vestuarios, cafetería, tienda y servicios de alquiler de bañadores y toallas por si se te olvida algo. Como están junto a la gondola de Banff y el inicio del sendero a la cima, mi consejo es que las visites después de la montaña para relajarte.

Lago Minnewanka
Si te gusta el senderismo, otra de las cosas que visitar en Banff es el lago Minnewanka. Es el más largo de los lagos de las Montañas Rocosas de Canadá y desde sus orillas hay unas vistas muy bonitas con las montañas que lo rodean. Gracias al sendero Lake Minnewanka Trail podrás disfrutar de ellas mientras paseas por un bonito bosque. Además, en la parte inicial de ese sendero se cruza el Cañón Stewart sobre un puente, lo que le añade otro punto de interés más.
En caso de que no te apetezca caminar mucho (aunque te recomiendo ir al menos hasta el puente del Cañón Steawart), puedes hacer una navegación por el lago. Los barcos salen del embarcadero principal, situado cerca del aparcamiento de coches. Si viajas en transporte público, puedes tomar la línea 6 de Roam Transit desde el centro de Banff (solo operativa en verano).
Quizá te interese leer mi post para hacer trekking en solitario

Canmore
Si tienes tiempo suficiente te recomiendo visitar Canmore. Es otra localidad a apenas 25 kilómetros de Banff rodeada por un entorno espectacular. El río Bow también pasa por ella y hay varios senderos para disfrutar de las montañas y lagos cercanos muy interesantes, como los Grassi Lakes.
El centro está repleto de tiendecitas y está muy animado, así que te recomiendo darte una vuelta para conocerlo o incluso pasar algunos días allí. Puedes llegar en coche conduciendo por la Ruta 1 o en transporte público con la línea 3 de Roam Transit.

Lake Louise
Banff da nombre al Parque Nacional más antiguo de Canadá, dentro del cual hay muchas montañas, glaciares, ríos y lagos que conforman el paisaje. Algunos de ellos están entre las atracciones turísticas más visitadas del país, y un ejemplo son los lagos Louise y Moraine, en las cercanías del pueblo de Lake Louise. Sus aguas de un azul intenso procedentes de los glaciares de las montañas junto a ellos llaman mucho la atención y los convierten en auténticas joyas naturales. Para disfrutarlos puedes alquilar una canoa o hacer senderismo en sus inmediaciones.
Puedes llegar hasta Lake Louise en coche, aunque debido a la limitación de plazas y a la gran demanda de turistas se recomienda aparcar en el Park & Ride junto a la Ruta 1. Desde allí hay shuttles para ir hasta los lagos con varias frecuencias al día. Si vas en transporte público, puedes tomar el autobús 8X de Roam Transit desde Banff.
Además, también hay una opción con la que podrás ver también el Cañón de Johnston. Se trata de un autobús turístico que sale desde Banff por la mañana y que tiene un sistema Hop on – hop off, es decir, puedes subir y bajar en las paradas que te interesen. De este modo, podrás visitar las principales atracciones turísticas del Parque Nacional de Banff en un solo día. Puedes reservarlo aquí.
Tienes más información en los posts sobre qué ver en Lake Louise y cómo llegar al lago Moraine

Icefields Parkway
Ya un poco más alejado, saliendo de Lake Louise, tienes la Icefields Parkway, una de las carreteras panorámicas más espectaculares del mundo. Esta ruta escénica, oficialmente conocida como Highway 93 North, conecta Lake Louise con Jasper a lo largo de unos 230 kilómetros atravesando algunos de los paisajes más impresionantes de las Montañas Rocosas Canadienses.
Entre los puntos más destacados se encuentran Bow Lake, el glaciar Crowfoot, las cascadas Athabasca Falls, el mirador del glaciar Stutfield o el impresionante Columbia Icefield, uno de los mayores campos de hielo de Norteamérica al sur del círculo polar ártico. También es posible caminar sobre el glaciar Athabasca o recorrer el famoso Skywalk, una plataforma suspendida sobre un profundo cañón que ofrece unas vistas espectaculares del valle.
Además, la carretera es además uno de los mejores lugares de las Rocosas para observar fauna salvaje. Durante el recorrido es relativamente frecuente avistar alces, ciervos, cabras montesas, ovejas de las Rocosas, osos negros e incluso osos grizzly.
Te cuento más sobre qué ver en la Icefields Parkway en otro post

Cómo llegar a Banff
Banff es un pueblo situado en la provincia canadiense de Alberta y, pese a ser un enclave relativamente pequeño, gracias a su ubicación entre montañas y ríos, es uno de los destinos más visitados de Canadá. Aunque no cuenta con aeropuerto, su cercanía a Calgary lo hace posible, pues desde allí es fácil llegar hasta el pueblo. Además, está conectado por carretera y tren con otros destinos muy conocidos. Así pues, es imposible no incluirlo en una ruta por el oeste de Canadá.
Cómo llegar a Banff desde Calgary
El aeropuerto más cercano a Banff es el de Calgary, a unos 140 kilómetros. La forma más fácil y rápida de visitar Banff y las Montañas Rocosas es volando hasta allí. Hay muchísimos vuelos internos desde decenas de ciudades, como Vancouver, Montreal, Ottawa o Toronto, y aunque el aeropuerto recibe vuelos internacionales, si viajas desde el extranjero, casi con toda probabilidad, tendrás que hacer escala en alguna gran ciudad canadiense.
Calgary es la principal puerta de entrada al Parque Nacional de Banff, por lo que esa distancia entre el aeropuerto y el pueblo se puede cubrir fácilmente por carretera. Si te decides a alquilar un coche o autocaravana podrás hacerlo allí o reservarlo y recogerlo al llegar. Para ir a Banff no tienes más que seguir la Ruta 1, conocida como Transcanadiense. Si prefieres moverte en transporte público, tienes un montón de shuttles que conectan a diario el aeropuerto y Banff (aquí puedes reservar uno).
Cómo ir a Banff desde Lake Louise
En caso de estar ya en las Montañas Rocosas y querer visitar Banff, tendrás que viajar por carretera. Lake Louise es uno de los puntos más visitados del Parque Nacional de Banff, así que es muy probable que vayas a pasar por allí también.
Así pues, si viajas en coche, desde Lake Louise no tienes más que seguir la Ruta 1. Ambos pueblos están a unos 60 kilómetros de distancia. Mientras, si dependes del transporte público, tienes la línea de autobús X8 de Roam Transit, que conecta Lake Louise y Banff a diario con varias frecuencias. Puedes ver aquí los horarios.
Para más información de este pueblo, no te pierdas mi post sobre qué ver en Lake Louise
Viajar a Banff desde Jasper
Otro lugar importante de las Montañas Rocosas canadienses es Jasper, situado en su zona norte y corazón del Parque Nacional del mismo nombre. Si has planeado visitarlo y después quieres ir a Banff, tendrás que viajar por carretera.
La ruta que debes seguir en coche es la Icefields Parkway (ruta 93), una autovía que atraviesa paisajes increíbles entre montañas, glaciares, valles, ríos y lagos. Al llegar a Lake Louise, la carretera se une a la Ruta 1 y ésta es la que tendrás que seguir hasta Banff si no haces parada en el pueblito.
En caso de ir en transporte público, no hay una línea regular de autobús, sino que se hace necesario tomar un transfer. Existe un shuttle de Sundog que es a la vez excursión de solo ida entre Jasper, Lake Louise y Banff. Yo lo tomé y me encantó, porque se visitan varios puntos de interés a lo largo del día, como las cascadas y el glaciar Athabasca o la plataforma transparente Glacier Skywalk. Puedes reservarlo aquí.
Quizá te interese leer mi post con las cosas imprescindibles que ver en Jasper

Cómo ir a Banff desde Vancouver
Por último, si estás planeando visitar Banff desde Vancouver lo primero que debes saber es que la distancia aumenta considerablemente con respecto a los anteriores destinos. Hay 950 kilómetros de distancia por carretera, por lo que, si no tienes mucho tiempo, quizá prefieras tomar un avión a Calgary.
Si la distancia no te asusta y vas a alquilar un coche para hacer un roadtrip por British Columbia, no tienes más que seguir de nuevo la Ruta 1, que comienza en Vancouver y pasa por Banff en su camino hacia el este del país. En caso de utilizar transporte público, la compañía de autobús Rider Express realiza el trayecto, que dura todo el día.
Además, si quieres darte un capricho, también es posible viajar de Vancouver a Banff en tren, a bordo del Rocky Mountaineer. Es un tren turístico que hace este trayecto con paradas en Kamloops y Lake Louise.

Dónde dormir en Banff
Ya ves que hay muchas cosas que ver en Banff y en su Parque Nacional, así que mi recomendación es que te quedes algunos días en el pueblo para disfrutarlo. Es un destino muy turístico, así que no tendrás problemas para encontrar algún lugar para dormir.
Yo me quedé en el Samesun Hostel Banff, un alojamiento de tipo compartido en el centro de la localidad. Es un buen lugar para conocer a otros viajeros, pues hay muchos mochileros de otros lugares del mundo que se alojan allí al visitar Banff. Además, tienen habitaciones solo para mujeres, por lo que es muy conveniente si no te sientes del todo segura al compartir alojamiento con desconocidos.
Espero que este post te ayude a conocer qué hacer en Banff y a planear tu viaje a este bonito destino de las Montañas Rocosas canadienses. Es, sin duda, uno de los principales lugares que ver en Canadá, así que no puedes dejar de pasar unos días allí. ¡Estoy segura de que te encantará!
Este artículo pertenece a la guía para viajar sola a Canadá
Viajera y fundadora de Quiero Viajar Sola. Desde que comencé a viajar sola en 2016 siempre tuve una inquietud: motivar a otras mujeres a viajar solas. Para ello, decidí crear este blog en 2018, en el que te cuento todos los viajes que he realizado en solitario en estos 10 años como viajera independiente y te doy consejos para que puedas organizar tu viaje por libre y disfrutar recorriendo el mundo en solitario.

Por qué puedes confiar en Quiero Viajar Sola
En estos 10 años viajando sola por todo el mundo he recorrido muchos países y destinos de los que puedo darte consejos en base a mi experiencia. Puedo recomendarte lugares para visitar, dormir, cómo moverte, etc., y eso es lo que encontrarás en cada artículo de este blog de viajes. Complemento la información con mis redes sociales, sobre todo Instagram, donde puedes ver casi en tiempo real los lugares por los que viajo sola cada vez que estoy en una nueva aventura.
Además, este blog ha sido galardonado en varias ocasiones (entre los premios recibidos están el Premio a la Mejor Marca Personal en Viajes y Turismo en los Premios Día de Internet en 2024 y el Premio 20Blogs al Mejor Blog de Viajes en 2021) y he aparecido en numerosos medios de comunicación, tanto en España como en Latinoamérica (El País, La Sexta Noticias, ELLE Argentina, El Sol de México, Radio Marca…).
Código ético
Verás que en los posts del blog recomiendo hoteles, actividades, transportes y otros servicios y productos relacionados con viajar. Si haces clic en ellos, la web te redirigirá al sitio de cada empresa indicando que vas de mi parte y, en caso de que hagas una reserva o compra, yo me llevaré una pequeña comisión. Esto no afecta para nada al precio (es más, en algunos casos tendrás un descuento por leer mi blog), pero es importante para mi porque es la forma en la que tengo de mantener este blog y toda la comunidad en torno a Quiero Viajar Sola. Son productos y servicios que yo misma utilizo en todos mis viajes, así que te los recomiendo porque los he probado, son de confianza y creo que pueden serte de utilidad a la hora de planificar tus viajes en solitario.

