Canadá es un país interesantísimo para visitar. Es conocido sobre todo por tener una naturaleza espectacular, pero también merece la pena conocer sus pueblos y ciudades. En este post te voy a contar varias cosas que ver en Montreal, la que para mí, es la ciudad más alternativa del país.
Pude visitar Montreal en un recorrido por la costa este canadiense en octubre de 2019 junto a otras ciudades del entorno y debo decir que me sorprendió para bien. Además de tener una parte que recuerda a las ciudades francesas por su pasado colonial, es una urbe muy joven y colorida, perfecta para hacer un viaje cultural.
- Vieux Montreal
- Basílica Notre Dame de Montreal
- Noria de Montreal
- Torre del Reloj
- Parque Jean Drapeau
- World Trade Centre de Montreal
- Palacio de Congresos de Montreal
- Barrio Chino de Montreal
- Ciudad subterránea de Montreal
- Catedral Marie Reine du Monde
- Rue Crescent
- Mont Royal
- Barrio Plateau-Mont Royal
- Mercado Jean-Talon
- Parque Nacional Mont Tremblant

Qué ver en Montreal
La historia de Montreal comienza mucho antes de la llegada de los europeos, cuando la isla estaba habitada por pueblos indígenas, especialmente los iroqueses del San Lorenzo. En 1535, el explorador francés Jacques Cartier llegó a la zona y visitó la aldea fortificada de Hochelaga, situada al pie del actual Mont Royal, la montaña que acabaría dando nombre a la ciudad. Sin embargo, no fue hasta 1642 cuando se fundó oficialmente Ville-Marie, un asentamiento misionero francés creado con el objetivo de evangelizar a las poblaciones indígenas y establecer una presencia permanente en la región.
Durante los siglos XVII y XVIII, Ville-Marie se convirtió en un importante centro del comercio de pieles, una de las actividades económicas más lucrativas de la Nueva Francia. Tras la conquista británica de Nueva Francia en 1760, Montreal pasó a formar parte del Imperio Británico, aunque la población francófona mantuvo su lengua, cultura y tradiciones, un rasgo que sigue definiendo la identidad de la ciudad en la actualidad.
En el siglo XIX, Montreal experimentó una rápida industrialización y se consolidó como el principal centro económico y financiero de Canadá. Aunque Toronto acabó superándola económicamente en la segunda mitad del siglo XX, Montreal continúa siendo uno de los principales referentes culturales de Canadá, además de la segunda ciudad francófona más poblada del mundo después de París.
Si quieres conocer mejor su historia y entender el significado de muchos de los lugares que visitarás durante tu estancia, una excelente opción es apuntarte a un free tour por Montreal, una forma amena de recorrer sus principales rincones mientras descubres las curiosidades y acontecimientos que han marcado la evolución de la ciudad.
Vieux Montreal
Para comenzar tu visita a Montreal, nada mejor que hacerlo en la parte histórica de la ciudad. El Vieux Montréal (Viejo Montreal) surgió en el siglo XVII, cuando los colonos franceses fundaron allí Ville-Marie, el asentamiento que daría lugar a la actual Montreal. A diferencia de otras zonas de la ciudad, aquí se conservan las calles empedradas y casas bajas de piedra que nos permiten imaginar cómo era la vida durante la época colonial.
No puedes dejar de pasear por la rue Saint-Paul, la calle principal de esta parte de la ciudad, la plaza Jacques-Cartier, donde está el Ayuntamiento, o visitar el mercado de Bonsecours, que hoy aloja muchas tiendas de artesanía y productos regionales. De noche (todos los días en verano, los fines de semana fuera de temporada), podrás conocer un poco mejor la historia de la ciudad a través del proyecto Montréal en histoires. Se trata de proyecciones en distintos puntos del Vieux Montreal, de las que podrás leer de qué tratan (en español) a través de su app.

Basílica Notre Dame de Montreal
Si hay un lugar que destaca en la ciudad antigua y que tienes que ver en Montreal sí o sí, ese es la Basílica de Notre-Dame de Montreal. Data del siglo XIX, aunque antes hubo otra iglesia menor en el espacio donde hoy se encuentra la plaza junto al templo. De estilo neogótico, su interior es impresionante por sus colores y su decoración. Es una de las iglesias más llamativas de Canadá, sin duda.
Te recomiendo tanto visitarla de día como de noche, y es que por las tardes hay un espectáculo en el interior de la basílica que merece mucho la pena: AURA. Se trata de un show de luz y sonido que te hace sumergirte en muchos otros espacios.

Noria de Montreal
Si te acercas al viejo puerto te encontrarás con la Noria de Montreal (La Grande Roue de Montréal). Fue inaugurada en 2017 con motivo de las celebraciones del 375 aniversario de Montreal y se ha convertido rápidamente en uno de los elementos más reconocibles de la ciudad. Tiene una altura de 60 metros, lo que la convierte en la noria más alta de Canadá.
Si deseas subir, las cabinas son completamente cerradas y están climatizadas, y el viaje dura aproximadamente veinte minutos. Desde arriba tendrás unas magníficas vistas panorámicas de Montreal y todo su entorno, especialmente al atardecer. Aquí puedes comprar tu entrada.

Torre del Reloj
Desde la noria puedes dar un paseo por los muelles del puerto, y al final tienes la Torre del Reloj. Fue construida entre 1919 y 1922 como un homenaje a los marineros de la marina mercante canadiense que perdieron la vida durante la Primera Guerra Mundial. El diseño es del ingeniero Paul Leclaire, quien se inspiró en el famoso Big Ben de Londres (aunque hay que echarle imaginación para ver el parecido). Con sus 45 metros de altura, la torre marcaba antiguamente la entrada al puerto, que durante décadas fue uno de los más importantes de Canadá.

Parque Jean Drapeau
De frente al puerto hay algunas islas en mitad del río San Lorenzo. Pues bien, mi consejo es que tomes el metro y vayas hasta la estación Jean Drapeau (línea 4) en la isla de Santa Elena. Allí hay un parque enorme con unas preciosas vistas a Montreal. El atardecer es muy bonito, así como ver las primeras luces encenderse en la ciudad.
Además, en este parque es frecuente, sobre todo en verano, que haya festivales y eventos al aire libre, por lo que quizá es buena idea investigar qué puede haber antes de ir. También aquí se encuentra el museo Biosphère, que reconocerás por ser una bola gigante que de noche se ilumina de rojo y azul, los colores de Canadá y la provincia de Quebec.

World Trade Centre de Montreal
Volviendo al centro de Montreal, ahora te propongo ir al World Trade Centre de Montreal. No tiene nada que ver con el Viejo Montreal, sino que aquí comnzarás a ver la parte más moderna de la ciudad. Fue inaugurado en 1992 y el proyecto transformó varios inmuebles del siglo XIX en un gran espacio cubierto que alberga oficinas, comercios, restaurantes y hoteles.
Uno de sus mayores atractivos es su atrio central y su fuente, cubiertos por una enorme bóveda de cristal que inunda el espacio de luz natural. En su interior también se encuentra un fragmento del Muro de Berlín, instalado como símbolo de cooperación internacional y apertura al mundo.

Palacio de Congresos de Montreal
A pocos pasos de allí está el Palacio de Congresos de Montreal, el principal centro de convenciones de la ciudad. Cada año acoge congresos internacionales, ferias, exposiciones y eventos de todo tipo. Ahora bien, no te lo recomiendo por eso, sino por su espectacular fachada de cristales multicolor, formada por cientos de paneles translúcidos que crean un juego de luces único tanto en el exterior como en el interior.

Barrio Chino de Montreal
Detrás se extiende el Barrio Chino, uno de los más pequeños de Norteamérica. Sus orígenes se remontan a finales del siglo XIX, cuando numerosos inmigrantes chinos llegaron a Canadá para trabajar en la construcción del ferrocarril transcontinental y posteriormente se establecieron en Montreal abriendo pequeños comercios, restaurantes y lavanderías.
El barrio se identifica fácilmente por sus arcos de estilo chino que marcan las entradas principales. Sus calles están repletas de restaurantes, pastelerías, supermercados asiáticos y tiendas especializadas, así que no dejes de darte un paseo por allí.

Ciudad subterránea de Montreal
Por toda la zona centro de Montreal hay una doble ciudad que, a simple vista, no se ve. Es la ciudad subterránea, conocida localmente como RÉSO, una de las redes peatonales cubiertas más grandes del mundo. Nació en la década de 1960 como una solución para facilitar los desplazamientos durante los duros inviernos canadienses y, con el paso de los años, se ha expandido hasta conectar estaciones de metro, centros comerciales, edificios de oficinas, hoteles, universidades, museos y numerosos espacios públicos del centro de la ciudad.
En total, esta impresionante red cuenta con más de 30 kilómetros de pasillos subterráneos que permiten recorrer buena parte del centro de Montreal sin necesidad de salir al exterior. Cada día es utilizada por miles de personas para desplazarse, hacer compras o acceder a sus lugares de trabajo, especialmente durante los meses de invierno, cuando las temperaturas pueden descender muy por debajo de cero.

Catedral Marie Reine du Monde
El siguiente punto de la ruta es la Catedral Marie-Reine-du-Monde, la principal iglesia católica de Montreal. Fue construida entre 1875 y 1894 y diseñada como una réplica a menor escala de la Basílica de San Pedro del Vaticano, con una gran cúpula de cobre.
El interior destaca por sus amplias dimensiones, sus elegantes columnas, sus capillas laterales y sus numerosas obras de arte religioso. En la fachada y en la cúpula pueden verse estatuas de santos patronos de distintas parroquias de Montreal.

Rue Crescent
Cerca de la Catedral puedes recorrer la Rue Crescent, una de las calles más animadas y conocidas de Montreal. Aunque hoy es famosa por su vida nocturna, también tiene un importante valor histórico, ya que sus orígenes se remontan al siglo XIX y todavía conserva algunos edificios de piedra y antiguas casas victorianas.
Uno de los elementos más llamativos de la calle es el mural de Leonard Cohen, un homenaje a una de las figuras culturales más importantes nacidas en la ciudad. Fue inaugurado en 2017 para conmemorar el primer aniversario de la muerte del cantante, poeta y escritor canadiense, y ocupa la fachada de un edificio de varios pisos sobresaliendo por encima de las casas bajas. La obra fue realizada por los artistas Kevin Ledo y Gene Pendon y muestra un enorme retrato en blanco y negro de Leonard Cohen con su característico sombrero, capturando la elegancia y el carisma que lo acompañaron durante toda su carrera.

Mont Royal
Otro de los lugares imprescindibles que visitar en Montreal es el Mont Royal. Esta pequeña montaña en pleno corazón urbano es uno de los lugares más concurridos de la ciudad. Allí verás tanto a gente local como visitantes paseando y disfrutando de las vistas, y es que su atractivo principal es el mirador del chalet, desde donde se divisa todo el centro de la ciudad, aunque te invito también a hacer un pequeño paseo para entrar en contacto con la naturaleza.
Para llegar puedes hacerlo caminando, pero te recomiendo tomar el autobús 11 desde el metro Mont Royal hasta el mirador Belvedere Camillien-Houde. Desde ahí puedes tomar un pequeño sendero hasta la cruz de Montreal, una gran cruz que se ilumina de noche y es visible desde otros puntos de la ciudad. Desde allí, toma el camino ancho (chemin Olmsted) y comienza a descender hasta llegar al chalet.
Una vez hayas disfrutado de las vistas, toma los 500 escalones hacia la calle Peel. Ésta es una de las maneras más habituales de subir al Mont Royal, pero te aseguro que es mucho mejor bajar esos 500 escalones que subirlos. Llegarás a la rue Peel, que es una de las calles principales del centro de la ciudad y te llevará directamente a la zona comercial de Centre-Ville.

Barrio Plateau-Mont Royal
Si te gustan los planes más alternativos, entonces no te puedes perder el barrio Plateau-Mont Royal. Allí te recomiendo callejear para descubrir sus coloridos grafitis y los edificios tan bonitos de esta zona que poco tiene que ver con los rascacielos del centro.
La Plaza Saint Louis podría ser un buen punto de partida, y es que es una preciosa plaza rodeada de casas victorianas con distintos colores. Las calles aledañas también cuentan con casas monísimas. Para ver arte urbano, el boulevard Saint Laurent es una mina, ya que tanto esta calle como las aledañas están repletas de coloridos murales.

Mercado Jean-Talon
Un poco más alejado está el Mercado Jean-Talon, inaugurado en 1933 y situado en el barrio de Little Italy. Nació durante la Gran Depresión como un espacio donde los agricultores de la región pudieran vender directamente sus productos a los habitantes de la ciudad. En sus puestos encontrarás frutas, verduras, quesos, embutidos, productos artesanales y especialidades típicas de Quebec. ¡Aprovecha para probar algo!

Parque Nacional Mont Tremblant
Si tienes un día extra para disfrutar de Montreal, no dejes de hacer una excursión a la naturaleza. Al fin y al cabo, Canadá es uno de los mejores países del mundo para hacer senderismo y admirar bonitos paisajes. En los alrededores de la ciudad hay varios parques nacionales y yo puedo recomendarte el Parque Nacional Mont Tremblant porque es el que conocí.
Mont Tremblant es una localidad conocida por sus pistas de esquí, por lo que puede ser una opción si visitas la ciudad en invierno. Si no, en verano hay tours que te llevan al corazón del parque sin pasar por la localidad para pasar un día en completo contacto con la naturaleza. Allí podrás recorrer sus senderos por libre y maravillarte con las vistas a los lagos y bosques.
Te cuento mi experiencia en el Parque Nacional Mont Tremblant en otro post

Cosas a tener en cuenta al viajar sola a Montreal
Viajar sola a Montreal es una gran idea, ya que no te vas a aburrir. Cada barrio tiene su idiosincrasia (el Vieux Montreal es historia, el Plateau es arte urbano, Centre-Ville es comercio y oficinas), puedes disfrutar de lugares naturales en plena ciudad y, allá donde vayas, verás cientos de cafeterías, tiendas, museos y rincones fotografiables.
Con todo, puede que si no te manejas con los idiomas tengas algunas dificultades. Aquí el idioma oficial es el francés (idioma de la provincia de Quebec, debido a su pasado como colonia de Francia), por lo que todo está escrito en este idioma. En máquinas (por ejemplo del metro), en museos y cualquier punto de la ciudad en general relacionado con el turismo podrás seleccionar inglés como idioma alternativo, pero el castellano (y cualquier otro idioma) brilla por su ausencia.
Lo mejor en este caso es que te descargues alguna app de traducción. A veces encontrarás gente que habla español, ya sean guías turísticos o camareros, así como otros viajeros. En mi caso coincidí con un hijo de chilenos en la recepción del hostel donde me quedaba y el coordinador del shuttle que tomé a Mont Tremblant también hablaba español, pero no es lo más frecuente.
También debes andar atenta a la seguridad. En general Canadá es un país muy seguro, no es probable que en los lugares turísticos vayan a robarte (como sí ocurre en los grandes destinos europeos o latinoamericanos), pero hay ciertos lugares de la ciudad en los que quizá no te encuentres tan cómoda.
En las ciudades canadienses es frecuente ver a muchísima gente sin hogar, y viven principalmente en las calles comerciales y alrededores de estaciones de trenes y autobuses. También hay algunas calles en barrios como Plateau-Mont Royal y Mile-End que no dan muy buena espina. Esto no quita que no visites estos lugares, al contrario, deberías, pero al ir sola conviene ir de día y transitar por las calles que veas más principales.

Cómo llegar a Montreal
Dependiendo del transporte que utilices para viajar a Montreal llegarás a un lugar u otro de la ciudad. Como es un gran núcleo poblacional, quienes la visitamos tenemos la suerte de poder llegar hasta allí de forma muy fácil, tanto desde el extranjero como desde otros destinos de Canadá.
Vuelos a Montreal
Si llegas desde el extranjero casi seguro llegarás a Montreal en avión. El aeropuerto internacional se llama Pierre Elliott Trudeau, en honor a este admirado Primer Ministro de Canadá conocido como el refundador del país (y sí, fue el padre de Justin Trudeau, el Primer Ministro de Canadá que conocemos hoy en día).
El aeropuerto no está muy lejos de la ciudad de Montreal y puedes llegar hasta ella de manera muy fácil. Existe un autobús, el 747, que sale desde el mismo terminal. Antes de hacer fila para tomarlo, deberás comprar el ticket en las máquinas en el interior de la estación. Debes seleccionar la opción sin tarjeta (ya que existe una tarjeta abono para los residentes que pueden recargar) y elegir si la quieres para uno o varios días.
Desde el momento en que lo validas, tienes 24 horas para utilizar cualquier otro transporte público de la ciudad (metro y autobús). Hay también opción para tres días.

Viajar a Montreal en tren y autobús
Si ya estás en Canadá puedes viajar a Montreal en tren con Via Rail y pararás en la Gare Centrale. Está en pleno centro de la ciudad, por lo que es muy conveniente. En caso de tener que desplazarte a otras zonas de la ciudad, cuentas con dos paradas de metro a pocos metros de la estación: Bonaventure y Victoria Square-ICAO, ambas de la línea 2.
Mientras, la estación de autobuses de Montreal está algo alejada del centro, pero te vendrá bien si te alojas por los barrios de Plateau-Mont Royal o Le Village. De todos modos, se encuentra junto a la parada de metro Berri-UQAM, donde convergen las líneas 1, 2 y 4 de metro, así como numerosos autobuses (entre ellos, el que va al aeropuerto), así que no tendrás problema para desplazarte a otros lugares.
Para moverte en autobús por esta zona del país la mejor opción es Orléans Express, con quienes puedes viajar a Montreal por ejemplo desde Quebec City y Ottawa. Si lo haces desde Toronto, entonces puedes utilizar Megabus.
Excursiones a Montreal
Además de ir a Montreal por tu cuenta, también tienes la opción de hacerlo con una visita guiada. Puede ser una buena opción si es tu primera vez viajando por el país y no terminas de atreverte a lanzarte a recorrerlo por libre. Además, hay circuitos que pasan por Montreal en su itinerario por la costa este canadiense, como este circuito de 8 días desde Toronto.
Cómo moverte por Montreal
Montreal es una ciudad grande, así que para moverte de un barrio a otro mi consejo es que utilices el transporte público. Tienes a tu disposición líneas de metro y autobuses urbanos y puedes ver dónde tomarlos y sus horarios en la app de Google Maps. Funciona a la perfección y para utilizarla simplemente tienes que poner donde quieres ir, le das a «Cómo llegar», y te indica la ruta.
Hay un ticket que vale para viajar 24 horas, otro de tres días, pero también de 10 viajes, para los fines de semana y muchos más. Los puedes comprar en las máquinas en las estaciones, pero ten en cuenta que si vas a tomar autobuses urbanos y no has comprado el ticket previamente, deberás pagar en efectivo y el importe debe ser exacto porque no devuelven cambio, así que asegúrate de llevar siempre monedas en tu cartera.
También al moverte en autobús puedes solicitar parar en el lugar que tú quieras si es de noche. Existe un servicio de protección, con la finalidad de que el transporte te deje lo más cerca posible de tu casa o el lugar al que quieras ir para evitar tener que caminar sola de noche por la ciudad.

Dónde dormir en Montreal
La ciudad de Montreal es enorme, así que a la hora de buscar alojamiento debes tenerlo en cuenta. Algunos barrios para alojarte serían Centre Ville, que es el corazón comercial y de ocio, o Le Plateau, más alternativo, con street art y muchos restaurantes y cafés. Son lugares céntricos para moverte fácilmente a otros lugares y con muchos monumentos para visitar y opciones de ocio.
Yo me quedé en el hostel Alexandrie, cerca de la estación de autobuses, pero parece que ha cerrado. Si quieres ver otras opciones, haz clic en el botón:
Como ves, hay un montón de lugares que ver y cosas que hacer en Montreal. A mí es una ciudad que me encantó, pues es muy diversa y hay muchos lugares por explorar y visitar. Si estás pensando en viajar a Canadá, ¡pon Montreal en tu itinerario!
Este artículo pertenece a la guía para viajar sola a Canadá
Viajera y fundadora de Quiero Viajar Sola. Desde que comencé a viajar sola en 2016 siempre tuve una inquietud: motivar a otras mujeres a viajar solas. Para ello, decidí crear este blog en 2018, en el que te cuento todos los viajes que he realizado en solitario en estos 10 años como viajera independiente y te doy consejos para que puedas organizar tu viaje por libre y disfrutar recorriendo el mundo en solitario.

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En estos 10 años viajando sola por todo el mundo he recorrido muchos países y destinos de los que puedo darte consejos en base a mi experiencia. Puedo recomendarte lugares para visitar, dormir, cómo moverte, etc., y eso es lo que encontrarás en cada artículo de este blog de viajes. Complemento la información con mis redes sociales, sobre todo Instagram, donde puedes ver casi en tiempo real los lugares por los que viajo sola cada vez que estoy en una nueva aventura.
Además, este blog ha sido galardonado en varias ocasiones (entre los premios recibidos están el Premio a la Mejor Marca Personal en Viajes y Turismo en los Premios Día de Internet en 2024 y el Premio 20Blogs al Mejor Blog de Viajes en 2021) y he aparecido en numerosos medios de comunicación, tanto en España como en Latinoamérica (El País, La Sexta Noticias, ELLE Argentina, El Sol de México, Radio Marca…).
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excelente me ha parecido lo que he leido, estaba entusiasmada en viajar a Canada, y ahora lo estoy aun más.
Hola Itzel,
Muchas gracias por tu comentario. A mi me fascina Canadá y todo lo que he visitado es increíble. Por si no lo has visto, tienes muchos más artículos sobre diferentes lugares del país, así que espero que con cada uno de ellos te emociones más aún para disfrutar de ese viaje soñado.
¡Estoy segura de que Canadá te va a enamorar!
Saludos.