Situada en la costa oeste de Canadá y rodeada de una naturaleza impresionante, esta ciudad se ha convertido en una de las favoritas de los viajeros al recorrer ese enorme país. Es una capital vibrante, cuidada y con una de las mayores calidades de vida del mundo, así que hoy he preparado este post con varias cosas que ver en Vancouver para que la disfrutes al máximo.
Siempre había querido visitar Vancouver, así que cuando planeé mi viaje a las Montañas Rocosas de Canadá en 2017 decidí incluirla en mi ruta. Pasé varios días allí y recorriendo también otros destinos cercanos y, aunque tengo que admitir que me defraudó un poco, es cierto que la vida que tiene y el entorno que la rodea la convierten en una ciudad imprescindible en un viaje a esta zona del país.

Qué ver en Vancouver y alrededores
Vancouver es uno de los grandes destinos turísticos de Canadá gracias a su entorno natural y su historia, aún muy presente en diferentes partes de la ciudad. Antes de la llegada de los europeos, las naciones Musqueam, Squamish y Tsleil-Waututh vivían en esta región aprovechando la abundancia de recursos que ofrecían el océano, los ríos y los bosques.
Los primeros exploradores europeos llegaron a la zona a finales del siglo XVIII. En 1792, el navegante británico George Vancouver recorrió la costa del actual suroeste de la Columbia Británica y cartografió gran parte de la región. Aunque nunca llegó a establecer un asentamiento permanente, su trabajo fue tan relevante que décadas más tarde la ciudad acabaría llevando su nombre. Lo que no se suele saber es que hubo una expedición española en esa misma época para reforzar las reclamaciones territoriales de España frente a otras potencias europeas. Entre los exploradores más destacados se encontraban Juan José Pérez Hernández, que navegó por estas aguas en 1774, y Dionisio Alcalá Galiano, que participó en la cartografía de la región junto con los ingleses.
Uno de los primeros asentamientos importantes fue Gastown, un núcleo surgido alrededor de una taberna fundada por John «Gassy Jack» Deighton en 1867. Con el paso del tiempo, aquel pequeño poblado se convirtió en el germen de la futura ciudad de Vancouver. Ahora bien, el verdadero crecimiento de la ciudad llegó en la década de 1880, cuando el gobierno canadiense eligió Vancouver como terminal occidental del ferrocarril transcontinental, facilitando el transporte de mercancías y pasajeros.
En las últimas décadas, Vancouver ha experimentado una profunda transformación. La celebración de los Juegos Olímpicos de Invierno en 2010 ayudó a modernizar las infraestructuras y reforzó su imagen internacional, y hoy está considerada como una de las ciudades con mejor calidad de vida del mundo. A continuación te cuento cuáles son los lugares más destacados de la ciudad para que no te pierdas nada. Los puedes visitar por tu cuenta o hacer un free tour por el centro para tomar contacto con la ciudad y después seguir explorando.
Canada Place
Para comenzar tu recorrido por Vancouver puedes ir a Canada Place. Situado junto al puerto, este moderno complejo destaca por su cubierta blanca que recuerda a velas desplegadas sobre el agua. El edificio fue construido para la Expo 86 y, tras finalizar el evento, fue reconvertido en centro de convenciones, hotel, oficinas y una de las principales terminales de cruceros de la costa oeste de Norteamérica.
Allí puedes recorrer su paseo exterior conocido como The Canadian Trail, desde donde podrás contemplar el puerto y los hidroaviones turísticos que sobrevuelan la ciudad y que despegan y aterrizan continuamente sobre las aguas de la bahía (aquí puedes reservar un paseo si quieres darte el capricho). Dentro, uno de los sitios más interesantes es FlyOver Canada, una experiencia inmersiva que simula un vuelo sobre algunos de los paisajes más espectaculares del país.
Primero ves un pre-show en el que te muestran 5 historias de personas de Canadá que te preparan para el espectáculo. Después te muestran un vídeo de seguridad, y finalmente te montas en la atracción. Estarás frente a una pantalla gigante con un vídeo en altísima definición, sonido envolvente, viento y todo lo necesario para transportarte virtualmente a lo largo y ancho de Canadá. ¡Los paisajes son preciosos y la inmersión es total! Aquí puedes comprar tu entrada con antelación.

Vancouver Lookout
Ésta es una de las actividades que más te recomiendo. El Vancouver Lookout es el mejor mirador de la ciudad, y es que está situado a unos 170 metros de altura. Desde allí se ve toda la ciudad en 360 grados y, en días claros, se ve hasta Vancouver Island o el Mount Baker en Estados Unidos.
Tienes paneles informativos para identificar los principales puntos de interés visibles desde la torre, y aunque las vistas son espectaculares a cualquier hora, te recomiendo subir al atardecer para contemplar cómo la ciudad se va iluminando mientras el sol se esconde tras el océano Pacífico. ¡Así puedes tener las vistas tanto de día como de noche! Si quieres comprar tu entrada con antelación, puedes hacerlo aquí.

Gastown
El pequeño barrio de Gastown es uno de los más icónicos y sus calles son una de las cosas imprescindibles que ver en Vancouver. Esta zona de la ciudad conserva los edificios de ladrillo del siglo pasado y no ha sucumbido a los rascacielos aún. De hecho, una de sus joyas es el Steam Clock, un reloj que funciona con vapor y que cada 15 minutos da los cuartos a modo de silbato.
El barrio toma su nombre de Jack Deighton, conocido como Gassy, que era el dueño del bar alrededor del cual nació la ciudad a finales del siglo XIX. De hecho, la famosa estatua de Gassy Jack sigue presidiendo una de las plazas del barrio y es uno de los lugares más fotografiados de la zona.

Chinatown
Junto a Gastown hay otro barrio muy popular: Chinatown. Como su nombre indica, es el barrio chino y acoge a una importante comunidad de personas llegadas desde el país asiático desde finales del siglo XIX. Es una zona que, al igual que su barrio vecino, ha conservado la identidad de épocas pasadas y hoy en día está en pleno proceso de reconversión. Es una zona un poco insegura, así que no te recomiendo pasear por allí de noche ni salirte de los puntos más turísticos.
Pender Street es la calle principal del barrio. Allí te toparás con la Millenium Gate, la puerta de entrada oficial al barrio construida en estilo chino, y el Chinese Canadian Museum, un museo en el que conocer mejor cómo ha sido la historia de este pueblo desde sus primeros asentamientos en Canadá hasta hoy en día. Entre las calles de Chinatown encontrarás también un jardín de estilo chino, el Dr. Sun Yat-Sen Classical Chinese Garden, y el Centro Cultural Chino junto a él.

Catedral del Santo Rosario
Si vas hacia el Downtown, la zona céntrica de Vancouver, podrás visitar la Catedral del Santo Rosario, la principal iglesia católica de la ciudad. El templo actual fue inaugurado en el año 1900 para sustituir a una iglesia anterior que había quedado pequeña debido al rápido crecimiento de la ciudad. Exteriormente llaman la atención sus dos torres coronadas por agujas de cobre, mientras que en el interior destacan las vidrieras, los techos abovedados y el órgano de tubos.

Galería de Arte de Vancouver
Muy cerca está la Vancouver Art Gallery, el principal museo de arte de la ciudad. Ocupa un elegante edificio neoclásico construido en 1906 que originalmente funcionó como juzgado provincial, con su fachada con columnas y escalinatas típicas de ese estilo.
Fundada en 1931, la galería alberga una extensa colección de arte canadiense e internacional que supera las diez mil obras. Entre sus fondos destaca especialmente el trabajo de Emily Carr, una de las artistas más influyentes de Canadá, conocida por sus pinturas inspiradas en los paisajes de la Columbia Británica y en las culturas indígenas de la costa del Pacífico.

Catedral de la Iglesia de Cristo
También en la misma zona está la Catedral de la Iglesia de Cristo, en cuyo caso es la principal catedral anglicana de Vancouver. Fue construida a finales del siglo XIX y consagrada en 1895, siendo uno de los pocos ejemplos de arquitectura neogótica que se conservan en el centro de la ciudad.
Su estructura de piedra, las vidrieras decoradas y la esbelta torre campanario recuerdan a las iglesias anglicanas tradicionales de Gran Bretaña. En el interior destaca la luminosidad, las bóvedas de madera y las coloridas vidrieras que narran distintos pasajes bíblicos y acontecimientos relacionados con la historia de la comunidad anglicana local.

Robson Street
La calle Robson es el principal eje comercial y de ocio del centro de la ciudad. Con varios kilómetros de longitud, atraviesa algunos de los barrios más animados de Vancouver y concentra una gran variedad de tiendas, restaurantes, cafeterías y hoteles.
Su historia está estrechamente ligada a la evolución de Vancouver durante el siglo XX. Durante décadas fue conocida por la presencia de una importante comunidad de inmigrantes europeos, especialmente alemanes, lo que dio lugar al apodo de Robsonstrasse.
Mercado de Granville Island
Al sur del Downtown de Vancouver se encuentra la pequeña península de Granville, llamada Granville Island. Es muy conocida por su mercado, pero aquí además hay muchas tiendas con aire bohemio, galerías de arte, tiendas de souvenirs, teatros, pequeñas cervecerías artesanales, etc.
El mercado abrió sus puertas en 1979 como parte del proyecto de revitalización de esta antigua zona industrial y portuaria. En su interior es posible encontrar frutas y verduras de productores locales, pescados y mariscos recién capturados, quesos artesanos, productos de panadería, chocolates, embutidos y especialidades gastronómicas procedentes de distintas partes del mundo.

Aquabus
Granville Island está junto a False Creek, un entrante del mar en la ciudad. Por ello, para volver al otro lado te recomiendo tomar un Aquabus. Se trata de una pequeña flota de embarcaciones que conectan distintos puntos de la bahía de False Creek, permitiéndote desplazarte de forma rápida entre algunos de los barrios y atracciones más populares de la ciudad mientras disfrutas de unas bonitas vistas del frente marítimo.

Playas de Vancouver
Vancouver es una ciudad marítima y además de pasear junto al mar y disfrutar de las vistas de la bahía, también puedes tomar el sol en alguna de sus playas. Hay pequeños arenales repartidos por toda la urbe, desde el Stanley Park hasta la zona sur. Algunas de ellas son Kitsilano Beach o Jericho Beach, aunque una de las más populares y concurridas es la playa de English Bay. Se trata de un lugar perfecto para ver el atardecer, así que no dudes en pasarte por allí cuando cae el sol.

Stanley Park
Este gigantesco parque es el mejor parque urbano que he visto en mi vida. No solo preserva la vegetación autóctona en sus 400 hectáreas, sino que se puede bordear a lo largo de 8 km en un paseo peatonal y para bicis, con playas y el mar de un lado y el bosque del otro. Tendrás buenas vistas a la bahía de Vancouver (Vancouver Harbour), a las zonas de West y North Vancouver y al puente Lions Gate que conecta estas zonas con la península donde se ubica el parque.
Es una de las insignias de la ciudad canadiense y uno de los espacios preferidos por la gente local para hacer deporte y pasar un día de descanso. En el parque mismo hay muchas cosas para visitar, como el acuario, los tótems de los primeros pobladores de Brockton Point, considerados uno de los conjuntos de arte indígena más fotografiados de Canadá, o la estatua de la chica en bañador al estilo sirenita de Copenhague.

Puente Colgante de Capilano
Una de las atracciones turísticas más populares que puedes visitar en los alrededores de Vancouver es el Capilano Supension Bridge Park. Se trata de un parque de aventuras situado en la zona norte de la ciudad y es bien conocido por su gran puente colgante de 137 metros de largo, suspendido a más de 70 metros sobre el río Capilano.
La historia del puente se remonta a 1889, cuando el ingeniero escocés George Grant Mackay construyó una primera versión utilizando cuerdas de cáñamo y tablones de madera para facilitar el paso por el cañón. Con el paso de los años la estructura fue reforzada y modernizada hasta convertirse en el puente actual.
Este puente suspendido no es el único, ya que podrías ir de un árbol a otro sobre plataformas elevadas o caminar por su famoso Cliffwalk, un recorrido formado por pasarelas suspendidas en las paredes del cañón, permitiendo caminar literalmente sobre el vacío. Si tienes vértigo, mejor piénsatelo dos veces.
La entrada es un tanto cara, aunque creo recordar que incluye el acceso a un autobús lanzadera desde el Vancouver Downtown si no dispones de transporte. La puedes conseguir con antelación aquí y, si no quieres organizar el viaje por tu cuenta, también puedes unirte a una excursión para visitarlo junto a la Grouse Mountain.

Montaña Grouse
La Grouse Mountain es la montaña más accesible desde Vancouver y uno de los mejores lugares para disfrutar de vistas panorámicas de la ciudad. Situada a unos 15 kilómetros del centro, en la zona norte, esta montaña se eleva más de 1.200 metros sobre el nivel del mar y en ella se pueden hacer actividades durante todo el año.
La forma más popular de llegar a la cima es mediante el Skyride, un teleférico que asciende por la ladera de la montaña en apenas unos minutos. Durante el trayecto tendrás magníficas vistas de los bosques que cubren las montañas de la Costa Norte y, a medida que se gana altura, comienza a aparecer el paisaje formado por Vancouver, el océano Pacífico y las islas que salpican la costa.
La otra forma de subir durante los meses de verano es a pie. El recorrido más conocido es el Grouse Grind, una ruta de ascenso de unos 4 kilómetros que salva cerca de 800 metros de desnivel a través del bosque. Por ello se ha ganado el apodo de «la escalera de la madre naturaleza» y ya te aviso de que es algo exigente si no estás acostumbrada a caminar y subir desniveles.
En invierno, la montaña se transforma en una estación de esquí. Y además de todo esto, hay un santuario de osos grizzly rescatados que no pueden regresar a la vida salvaje. La entrada a la Grouse Mountain da derecho a utilizar el Skyride y ver los shows. Puedes conseguirla aquí y también tienes la opción de visitarlo en un tour desde Vancouver junto con el parque Capilano Bridge.

Sea to Sky highway
Además de las muchas cosas que hay que ver en Vancouver, también puedes utilizar la ciudad como base para conocer otros sitios cercanos. Si tienes oportunidad de recorrer la carretera Sea to Sky hasta Whistler, ¡hazlo! Esta ruta conecta Vancouver, Squamish y Whistler y durante gran parte del recorrido vas al lado del fiordo Howe Sound y entre montañas.
Tanto Squamish como Whistler cuentan con paisajes de gran belleza y atracciones que te dejarán con la boca abierta, como la Sea to Sky Gondola o las cascadas Shannon. Yo los visité por mi cuenta, pasando unos días en cada destino y viajando en autobús, aunque también puedes hacer un tour de día completo desde Vancouver como éste (con guía en castellano) si no dispones de muchos días de vacaciones.
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Viajar sola a Vancouver
Vancouver es una capital muy cosmopolita y turística en la que puedes combinar los planes culturales y de ocio con actividades al aire libre y en la naturaleza. Es un destino muy entretenido para viajar sola, con mucha gente joven y viajeros de todas las partes del mundo.
Te encontrarás con una ciudad fácil de recorrer en transporte público y con muchísimas actividades y excursiones para descubrirla. Además, no es solo lo que puedas conocer en la propia ciudad, sino que los alrededores esconden también muchos puntos de interés e increíbles paisajes.
Por todo ello (y más) Vancouver suele estar siempre en los ránkings de las ciudades con mejor calidad de vida del mundo. Ahora bien, algo que me llamó mucho la atención, paradójicamente, fue que hay mucha gente sin hogar viviendo en las calles por toda la ciudad. Esto no implica que la ciudad no sea segura, pero sí puede crear una cierta sensación de inseguridad en determinados lugares o a determinadas horas.
En general me pareció una ciudad segura, a excepción del barrio de Chinatown. Es un lugar muy céntrico y emblemático, pero hay un problema con la droga. Mi consejo es que si visitas esta zona lo hagas solamente de día.
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Cómo llegar a Vancouver
Vancouver es la principal ciudad de la provincia canadiense de la Columbia Británica (British Columbia). Se encuentra ubicada en el sur, a pocos kilómetros de la frontera con Estados Unidos y a orillas del estrecho de Georgia que la separa de la isla de Vancouver y el Océano Pacífico. Es la tercera ciudad más grande de Canadá y recibe además mucho turismo, así que está muy bien conectada con el resto del país y a nivel internacional.
Vuelos a Vancouver
La ubicación de Vancouver en la costa oeste de Canadá hace que sea un destino bastante alejado para gran parte del mundo. Por ello, la opción más conveniente suele ser la de viajar en avión, muchas veces con escala en otras ciudades (por ejemplo, en Toronto). No suele ser económico volar a Vancouver, por lo que te recomiendo comparar precios y reservar la mejor opción.
El aeropuerto internacional de Vancouver (YVR) se encuentra en la zona sur de la ciudad, a unos 13 kilómetros del centro. Para desplazarte desde allí hasta el Downtown lo mejor es tomar el tren llamado Canada Line que tarda unos 30 minutos en hacer el recorrido. Para utilizarlo debes comprar la tarjeta Compass, ya sea un ticket sencillo de un viaje o un pase diario con el que podrás tomar todos los transportes urbanos en el día.

Cómo llegar a Vancouver en tren
Si ya estás viajando por Canadá, también puedes ir a Vancouver en tren, aunque te advierto de que los trayectos son muy largos. Existe una línea de Via Rail que conecta Toronto con Vancouver pasando por ejemplo por Edmonton, Jasper o Kamloops. Eso sí, el recorrido completo tarda unos 4 días y se suele retrasar, así que, si vas con el tiempo justo, mi consejo es que tomes otros transportes.
Viajar a Vancouver por carretera
Una buena alternativa para viajar por tierra es hacerlo en autobús. Hay empresas con las que podrás viajar desde otros destinos de British Columbia e incluso desde Alberta a Vancouver. Una de ellas es Ryder Express, con la que puedes viajar desde las Rockies (Calgary, Banff, Lake Louise); otra, Epic Rides, para moverte entre Whistler y Vancouver.

Si no, también puedes alquilar un coche o una autoaravana y hacer un roadtrip por la zona, aunque si viajas sola es una opción mucho más cara. La ciudad de Vancouver es el final de la ruta 1, la Transcanadiense, que recorre todo el país desde Quebec en el este. Así pues, no tendrías más que seguirla y disfrutar de los bonitos paisajes canadienses.
Cómo moverte por Vancouver
Para moverte por la ciudad puedes utilizar el transporte público. Si utilizas los autobuses y quieres pagar el viaje en efectivo deberás llevar la cantidad exacta, porque no dan cambio. Así pues, lo mejor es comprar la tarjeta Compass que te vale para todos los transportes urbanos, tanto del Downtown como si vas a la parte norte de Vancouver.
La puedes conseguir tanto online como en el aeropuerto o en comercios asociados por toda la ciudad y necesitas meterle una recarga mínima de 6 dólares canadienses que te puedes gastar después realizando tus viajes. Yo te recomiendo el DayPass, válido para utilizar de forma ilimitada en un día.
Si no tienes planeado utilizar el transporte público, una alternativa puede ser moverte con el autobús turístico. Hace un recorrido por todo el centro de la ciudad parando en los principales puntos a visitar y te puedes subir y bajar tantas veces como quieras. El billete tiene una validez de 24 o 48 horas y lo puedes comprar aquí.
Dónde dormir en Vancouver
A la hora de dormir en Vancouver puedes elegir entre numerosos hoteles, apartamentos turísticos o hostels. Es una gran ciudad y tiene mucho turismo, así que no tendrás problemas en encontrar el alojamiento que mejor se adapte a tu estilo de viaje.
Yo me quedé en el hostel Hi Vancouver Downtown, que se ubica, como su nombre indica, en el centro de la ciudad. Está a pocas manzanas de algunas playas y tiene conexión con transporte público con otras zonas de interés.
Como ves, hay muchísimas cosas que hacer en Vancouver y alrededores. Es uno de los destinos más visitados de Canadá y es que es uno de los rincones más bonitos y animados del país. Mi recomendación es que hagas un gran viaje y lo combines con una ruta por las Montañas Rocosas. ¡Te enamorarás de sus paisajes!
Este artículo pertenece a la guía para viajar sola a Canadá
Viajera y fundadora de Quiero Viajar Sola. Desde que comencé a viajar sola en 2016 siempre tuve una inquietud: motivar a otras mujeres a viajar solas. Para ello, decidí crear este blog en 2018, en el que te cuento todos los viajes que he realizado en solitario en estos 10 años como viajera independiente y te doy consejos para que puedas organizar tu viaje por libre y disfrutar recorriendo el mundo en solitario.

Por qué puedes confiar en Quiero Viajar Sola
En estos 10 años viajando sola por todo el mundo he recorrido muchos países y destinos de los que puedo darte consejos en base a mi experiencia. Puedo recomendarte lugares para visitar, dormir, cómo moverte, etc., y eso es lo que encontrarás en cada artículo de este blog de viajes. Complemento la información con mis redes sociales, sobre todo Instagram, donde puedes ver casi en tiempo real los lugares por los que viajo sola cada vez que estoy en una nueva aventura.
Además, este blog ha sido galardonado en varias ocasiones (entre los premios recibidos están el Premio a la Mejor Marca Personal en Viajes y Turismo en los Premios Día de Internet en 2024 y el Premio 20Blogs al Mejor Blog de Viajes en 2021) y he aparecido en numerosos medios de comunicación, tanto en España como en Latinoamérica (El País, La Sexta Noticias, ELLE Argentina, El Sol de México, Radio Marca…).
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Hola estela! te felicito por el blog, es de mucha ayuda a la hora de armar el viaje por canada. saludos enorme.
Hola Fernando,
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HOLA estoy emocionada por viajar a Vancouver, he ido a toronto, Quebec, Montreal, pero éste lado es entre bosque y mar, suena interesante, pero hay frío y lluvia, en fin espero ver algo, pues me imagino quizá sea de caminar más y resguardarse, pues ando mal de mis rodillas y bueno el ánimo es el que me da fuerza. no domino el inglés y desearia mucho irme a vivir allá u otro lado de Canadá en fin las cosas poco a poco. saludos y cuidate
Hola Alma,
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