La ciudad más poblada de Bolivia puede ser algo caótica, pero entre el tráfico, sus calles llenas de gente y sus edificios hay lugar para perderse, detenerse y admirar algunos de sus sitios más emblemáticos. Hoy te hablo de varias cosas que hacer en La Paz, así como otros atractivos turísticos de los alrededores que no te puedes perder. ¡Toma nota!

Qué hacer en La Paz y alrededores
Si has decidido viajar a Bolivia estoy segura de que en algún momento pasarás por La Paz. Es su principal ciudad y una de sus capitales, así que no puedes dejar de conocerla aunque sea por un día o dos. Es una ciudad con bastantes lugares que visitar, así que merece la pena repasar brevemente su historia antes de comenzar a recorrerla.
La historia de La Paz comienza mucho antes de su fundación española, en el valle de Chuquiago, donde ya existían asentamientos aimaras. Alonso de Mendoza fundó la ciudad el 20 de octubre de 1548 con el nombre de Nuestra Señora de La Paz, aunque lo hizo en la localidad de Laja. Tres días después se trasladó al valle donde se encuentra actualmente, junto al río Choqueyapu. Su nombre hacía referencia a la pacificación tras las guerras entre los conquistadores españoles, y durante la época colonial se convirtió en un punto de paso y comercio entre el Cusco, Potosí y otras poblaciones del Alto Perú.
La Paz también tuvo un papel importante en la lucha por la independencia. El 16 de julio de 1809 se produjo un levantamiento encabezado por Pedro Domingo Murillo, que dio lugar a la Junta Tuitiva, un gobierno local que desafió a las autoridades coloniales. La rebelión fue reprimida y varios de sus dirigentes fueron ejecutados, pero quedó como uno de los antecedentes de la independencia de Bolivia, proclamada en 1825. Más adelante, tras la Guerra Federal de 1899, La Paz pasó a ser la sede del Gobierno y del poder legislativo, mientras Sucre conservó la condición de capital constitucional. Esta división explica por qué hoy se suele hablar de ambas ciudades al referirse a la capital del país.
Para entrar en contacto con la ciudad te recomiendo mucho realizar una visita guiada, pues La Paz puede no ser la ciudad más amable para recorrer por tu cuenta por todo el tráfico que hay y lo extensa que es. De esta manera podrás aprender de su historia y visitar sus principales lugares, algunos de los cuales están explicados a continuación.
Plaza Murillo
La Plaza Murillo es uno de los lugares más importantes del centro histórico de La Paz, tanto por los edificios que la rodean como por los acontecimientos que han tenido lugar en ella. Durante la época colonial se conoció como Plaza Mayor y Plaza de Armas, y fue el espacio alrededor del que se organizaron las principales instituciones de la ciudad. Hoy lleva el nombre de Pedro Domingo Murillo, uno de los líderes del levantamiento del 16 de julio de 1809 contra las autoridades españolas.
En el centro encontrarás el monumento a Pedro Domingo Murillo, inaugurado en 1909 con motivo del centenario de aquella revolución. La escultura de bronce es obra del italiano Ferruccio Cantele y sustituyó a una antigua fuente de Neptuno. Su ubicación tiene un significado especial, pues fue en esta misma plaza donde Murillo y otros dirigentes de la rebelión fueron ejecutados el 29 de enero de 1810.
Al recorrerla podrás ver algunos de los edificios más representativos de La Paz, como la Catedral Metropolitana, el Palacio Quemado y el antiguo Palacio Legislativo. El Palacio Quemado, situado junto a la Catedral, recibe este curioso nombre por el incendio que sufrió durante una insurrección en 1875.

Catedral de La Paz
En la Plaza Murillo te recomiendo visitar la Catedral Metropolitana de Nuestra Señora de La Paz. El edificio actual comenzó a construirse en 1835, durante la presidencia del mariscal Andrés de Santa Cruz, para sustituir al antiguo templo, que había sufrido graves problemas estructurales. Las obras se prolongaron durante décadas y la Catedral se inauguró en 1925, coincidiendo con el centenario de la independencia de Bolivia, aunque los trabajos de ornamentación continuaron después.
Su arquitectura es de estilo neoclásico, con una fachada simétrica en la que destacan las columnas, los grandes accesos y las dos torres laterales. En el interior está dividida en cinco naves, con una cúpula sobre el crucero de la nave central.
Junto a la catedral hay una capilla que guarda los restos del mariscal Andrés de Santa Cruz, el presidente que impulsó su construcción y una de las figuras más importantes de la Bolivia del siglo XIX. Además de gobernar el país, fue el principal dirigente de la Confederación Perú-Boliviana, que unió brevemente ambos territorios entre 1836 y 1839.

Calle Jaén
Desde la plaza puedes callejear hasta la Calle Jaén, uno de los rincones más bonitos del centro histórico de La Paz. Es una vía estrecha y empedrada, con casas de colores, balcones de madera y antiguos portones que hacen que se asocie con la época colonial, aunque sus edificios también conservan elementos de la arquitectura republicana. El conjunto está protegido como patrimonio histórico, arquitectónico y urbano de la ciudad.
Su nombre completo es Calle Apolinar Jaén, en recuerdo de uno de los participantes en el levantamiento de 1809 contra las autoridades españolas. Esta relación con la independencia también se refleja en la Casa de Murillo, uno de los museos que puedes visitar aquí. Identificada como la antigua residencia de Pedro Domingo Murillo, conserva muebles, pinturas, platería y otros objetos de aquella época.
Además, la calle reúne varios museos que te permiten ampliar tu visita según tus intereses. Entre ellos están el Museo de Metales Preciosos, con piezas de oro, plata y cobre de culturas prehispánicas; el Museo del Litoral Boliviano, dedicado a la historia de la costa que Bolivia perdió en la Guerra del Pacífico; y el Museo Costumbrista Juan de Vargas, situado junto a uno de sus extremos. Por eso, aunque el paseo por la calle es corto, puedes dedicarle más tiempo si aprovechas para conocer alguna de sus colecciones.

Iglesia de San Francisco
El siguiente lugar que te propongo visitar es la Iglesia de San Francisco. Su origen se remonta a los primeros años de la ciudad, cuando los franciscanos fundaron su convento en 1549. Sin embargo, el edificio que puedes ver hoy corresponde principalmente al siglo XVIII: su construcción comenzó entre 1743 y 1744, sustituyendo a la iglesia anterior.
Lo que más llama la atención es su fachada de piedra tallada, uno de los mejores ejemplos del barroco mestizo en Bolivia. Este estilo combina la arquitectura religiosa europea con motivos vinculados a las culturas andinas. Si te acercas a observar la portada, podrás distinguir figuras humanas, aves, serpientes y elementos vegetales entre su decoración.
En el interior, el templo tiene tres naves y planta de cruz latina, con bóvedas y una cúpula sobre el crucero. Los retablos y altares de madera tallada son otros de sus elementos destacados, aunque han sufrido modificaciones y reconstrucciones a lo largo del tiempo.
El antiguo convento alberga el Centro Cultural Museo San Francisco, que complementa la visita a la iglesia. Sus dependencias permiten conocer parte del conjunto conventual y una colección de arte sacro con obras de la época colonial.

Mercado de las Brujas
Por detrás de la Basílica de San Francisco se encuentra el llamado Mercado de las Brujas, que se extiende por las calles Linares y Jiménez y sus alrededores. Más que un mercado es toda una zona que, a priori, cuenta con muchas tiendas de souvenirs, pero también con objetos relacionados con las creencias y tradiciones andinas.
Fíjate bien, porque entre los objetos que más llaman la atención están los sullus, fetos de llama desecados que se emplean en determinadas ofrendas. Uno de sus usos tradicionales consiste en enterrarlos bajo los cimientos de una casa como parte de un ritual dedicado a la Pachamama. También puedes encontrar a los yatiris, especialistas rituales de la tradición aimara que preparan ceremonias y realizan lecturas de hojas de coca.
Merece la pena recorrer estas calles con tiempo y preguntar por el significado de los productos, pues a simple vista puede resultar difícil entender para qué sirve cada uno. Si quieres fotografiar los puestos o a quienes trabajan en ellos, pide permiso antes, especialmente si están atendiendo una consulta o preparando una ofrenda.
Teleféricos de La Paz
Además de recorrer a pie la ciudad, no puedes dejar de recorrerla también por los aires. La Paz cuenta con un moderno sistema de teleféricos que, además de ser un medio de transporte muy eficaz para evitar el tráfico, es una increíble manera de disfrutar de las vistas de la ciudad.
Desde las cabinas puedes apreciar cómo las casas se extienden por las pendientes y entender mejor la peculiar situación de La Paz, encajada en un valle bajo el altiplano de El Alto. Si el cielo está despejado, también podrás ver las montañas que rodean la ciudad, con el Illimani como una de sus siluetas más reconocibles.
La red se organiza en líneas identificadas por colores, con estaciones donde puedes cambiar de una a otra. La línea Roja conecta la estación Central de La Paz con la estación 16 de Julio, en El Alto, pasando por el Cementerio General. Otra opción es la línea Amarilla, que une la estación Libertador con Mirador, también en El Alto, y pasa por Sopocachi y Buenos Aires.

Miradores de La Paz
De vuelta a tierra, si te has quedado con ganas de más, también podrás disfrutar de La Paz desde sus miradores. Como la ciudad está en un valle y llena de cuestas, hay varios repartidos por sus barrios. Desde algunos verás zonas concretas, mientras que otros ofrecen panorámicas mucho más amplias, con el Illimani como telón de fondo cuando las nubes lo permiten.
Uno de los más famosos es el mirador Killi Killi, situado en el barrio de Villa Pabón. Desde allí puedes contemplar las casas que cubren las laderas, los edificios del centro y zonas como Miraflores, además del Illimani en los días despejados. Está cerca de la Plaza Murillo, pero prepárate para la subida.
Otra opción es El Montículo, en el barrio de Sopocachi, un parque con una pequeña capilla, una fuente de Neptuno y un mirador. Desde aquí se ven barrios como San Jorge y Miraflores, parte de la zona sur y, de nuevo, el Illimani. Puedes aprovechar para descansar un rato y combinar la visita con un paseo por Sopocachi.
También está el parque mirador Laikacota, en la zona de Miraflores, que forma parte del Parque Urbano Central. No hace falta que visites todos los miradores, pero acercarte a alguno merece la pena para entender mejor la geografía de la ciudad y llevarte unas buenas vistas.

Carretera de la Muerte
Además de los lugares que visitar en La Paz, en los alrededores puedes hacer excursiones para conocer paisajes muy diferentes a los de la ciudad. Una de las más conocidas es la Carretera de la Muerte, el antiguo camino que conectaba La Paz con la región de los Yungas, en dirección a Coroico. Debe su nombre a los numerosos accidentes mortales que se produjeron cuando era una vía habitual de transporte: una pista estrecha de ripio, con curvas cerradas, fuertes pendientes y tramos junto a precipicios sin apenas protección.
Parte del atractivo del recorrido está en el cambio de paisaje. Las excursiones en bicicleta suelen comenzar en La Cumbre, a unos 4.650 metros de altitud, y descender hacia Yolosa, cerca de Coroico. En el camino se pasa del frío y los paisajes de alta montaña a la vegetación húmeda y los bosques de los Yungas.
Con la apertura de una carretera alternativa, la mayor parte del tráfico se trasladó al nuevo trazado, pero el camino antiguo no está completamente cerrado a los vehículos: todavía pueden circular transportes locales y vehículos de apoyo de las excursiones. Actualmente, una de las formas más habituales de conocerlo es mediante un tour guiado en bicicleta desde La Paz. Aunque hay mucho menos tráfico, las curvas, el firme irregular y los precipicios siguen exigiendo atención durante el descenso.
Yo no hice esta excursión por tiempo y presupuesto, pero el descenso en bici parece toda una inyección de adrenalina. Si te animas, merece la pena revisar el estado de las bicicletas, las protecciones incluidas y cómo organiza la actividad la agencia. Es importante sentirte cómoda manejando una bicicleta y bajar a tu ritmo, siguiendo las indicaciones del guía y parando en los lugares adecuados para disfrutar de las vistas.
Tiwanaku
Otra excursión que puedes hacer desde La Paz es Tiwanaku, uno de los sitios arqueológicos más importantes de Bolivia, situado a unos 72 kilómetros al oeste de la ciudad. También conocido como Tiahuanaco, fue el centro político y espiritual de una civilización anterior a los incas, que alcanzó su máximo desarrollo entre los años 500 y 900. Su influencia se extendió por parte de los actuales territorios de Bolivia, Perú, Chile y Argentina, y el conjunto está declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde el año 2000.
Durante la visita podrás conocer la Puerta del Sol, uno de sus monumentos más representativos, y el Templete Semisubterráneo, un patio situado por debajo del nivel del terreno con cabezas de piedra integradas en sus muros. También destacan el templo de Kalasasaya, los monolitos tallados y los restos de la pirámide de Akapana.
Tiwanaku sigue siendo un lugar de celebración para las comunidades andinas. Cada 21 de junio se celebra aquí el Año Nuevo Aymara, en torno al solsticio de invierno del hemisferio sur, con ceremonias para recibir los primeros rayos del sol. Si tienes curiosidad por conocer el yacimiento, puedes reservar una excursión desde La Paz y dedicarle una jornada. Yo lo hice y contar con un guía te ayuda a entender mejor los restos que estás viendo y a imaginar cómo era el conjunto antes de su abandono.
Te cuento cómo llegar a Tiwanaku en otro post

Lago Titicaca
No muy lejos de Tiwanaku se encuentra otro lugar imprescindible de Bolivia: su lago Titicaca, el cual comparte con el vecino país de Perú. Se encuentra en el altiplano, a unos 3.800 metros sobre el nivel del mar, y es uno de los mayores lagos de Sudamérica, además de ser un lugar sagrado para las culturas antiguas de la zona, entre ellas, la inca.
En el lado boliviano, Copacabana es una de las principales bases para visitar el lago. Esta localidad está situada junto a la orilla y puedes aprovechar la estancia para pasear por su zona costera y conocer la basílica de la Virgen de Copacabana. Desde aquí salen los barcos hacia la Isla del Sol, así que es una parada habitual tanto si llegas desde La Paz como si estás viajando por tierra entre Bolivia y Perú.
Yo estuve unos días en la Isla del Sol y me pareció un lugar mágico, con ruinas incas y unas vistas increíbles del lago. Entre sus lugares más conocidos están la escalinata de Yumani, el palacio de Pilkokaina y la Roca Sagrada. Más allá de los restos arqueológicos, merece la pena reservar tiempo para caminar y disfrutar del paisaje con calma, en lugar de limitar la visita a una parada rápida.
Puedes organizar el viaje por tu cuenta, tomando un autobús hasta Copacabana y después un barco a la isla, o reservar una excursión desde La Paz si prefieres llevar los traslados organizados. Tienes opciones de un día completo, dos días y tres días.
Si quieres más información, en mi post sobre viajar sola a la Isla del Sol tienes todos los detalles

Consejos para viajar a La Paz sola
Viajar sola a La Paz puede ser una auténtica aventura. Yo tengo que reconocer que me estresé bastante, pues se nota mucho la altitud, hay mucho tráfico y contaminación y a veces caminar se hace difícil. Ahora bien, creo que es imprescindible pasar algunos días en ella para decidir si estás entre quienes la aman o la odian. Altitud, tráfico, seguridad… ¿qué hay que tener en cuenta?
Mal de altura
El mal de altura, soroche o apunamiento es la falta de oxígeno en nuestro cuerpo debido a la altitud y es muy común sufrirlo en Bolivia. Gran parte del país se sitúa a gran altitud y La Paz está situada a más de 3.500 metros sobre el nivel del mar (y El Alto, a 4.000). Es muy probable que lo notes si no estás acostumbrada y sobre todo si llegas hasta aquí de manera rápida desde altitudes muy inferiores (por ejemplo, pasar de estar un día en la costa y el siguiente en La Paz).
Algunos síntomas son mareos, vómitos, dolores de cabeza o agotamiento, así que si te notas muy cansada cuando visites la paz o no te encuentras bien, tómate el viaje con relax. Descansa mucho, toma mucha agua y hazte con unas hojas de coca (para mascarlas o en té). Son el remedio natural que utiliza la gente local andina desde siempre y lo encontrarás por todas partes.
Tráfico y contaminación
Que no te engañe el nombre de La Paz; la ciudad es más bien un caos. Hay muchísimo tráfico y, derivado de ello, muchísimo ruido y muchísima contaminación. Además, es como si el caos circulatorio se trasladase también a las aceras. Caminar por ellas es casi misión imposible, porque suelen ser el escaparate de las tiendas y el lugar donde las cholitas despliegan todo lo que llevan para vender. Por el caos de tráfico y la invasión de las aceras, tiene un cierto aire a ciudades asiáticas como Hanoi.

Temperaturas frescas
No esperes 30 grados en La Paz. Al situarse a tanta altitud, las temperaturas son frescas y, al caer la noche, hace frío, ya sea invierno o verano. Además, en los alrededores hay nevados de más de 6.000 metros de altura, por lo que eso siempre hace que las temperaturas se mantengan frescas. Durante el verano se rondan los 20 grados durante el día, pero por la noche no esperes más de 10 (alrededor de 0 en invierno), así que no olvides llevar ropa de abrigo.
Seguridad
Al igual que en el resto del país, hay que andarse con ojo al visitar sola La Paz. En sí la ciudad no es insegura, pero siempre pueden aparecer los indeseados carteristas o los falsos agentes de policía que te revisan la documentación o el bolso (y sin que te des cuenta, se quedan con ello). Por ello, hay que andar vigilando.
A la hora de tomar taxis, mira que sean oficiales (que diga radio taxi a poder ser) y no descuides tu bebida si sales a tomar algo. Si vas a visitar El Alto, que sea de día, ya que de noche es una zona muy insegura (y más si vas sola). En general, hay que tener sentido común.
Te dejo aquí algunos consejos para viajar sola para que los pongas en práctica
Come en los mercados
Si quieres sumergirte en la cultura boliviana, nada mejor que darte una vuelta por los mercados e incluso comer allí. En ellos, además de las tiendas de frutas, carne, ropa, etc. que puedes encontrar en cualquier otro mercado, hay decenas de «mini restaurantes» en los que las cholitas preparan menús muy completos por apenas 10 o 15 bolivianos.
Estos menús suelen constar de una sopa de fideos como entrante y de un plato principal que puede ser algo típico, carne o papas cocinadas según recetas locales. Se acompañan también con una bebida.
Cómo llegar a La Paz
Siendo la ciudad más importante, si vas a viajar a Bolivia desde otro país lo más seguro es que llegues a La Paz en avión. No obstante, si ya estás en Bolivia o en el sur de Perú y quieres llegar hasta la ciudad, podrás hacerlo también por carretera. En ese caso, al viajar sola y debido al estado de las rutas, entre otras cosas, te recomiendo no alquilar un auto, sino mejor moverte en autobús.
Vuelos a La Paz
Para llegar a La Paz desde un lugar lejano, como pueda ser otro país o alguna ciudad alejada dentro de Bolivia, lo mejor es tomar el avión, pues será la forma más rápida de llegar. El aeropuerto de La Paz se sitúa en la ciudad de El Alto, por lo que está relativamente cerca del centro de La Paz.
Ahora bien, hay que recordar el intenso tráfico de la ciudad. Para llegar hasta el centro puedes tomar un minibús, un taxi o un traslado privado. Si optas por el taxi, mira que sea oficial, y más viajando sola, pues los que se ofrecen más baratos suelen acabar en robo.
Viajar a La Paz en autobús
El autobús es una buena manera de recorrer Bolivia. Existen muchas compañías locales de autobús que conectan las principales ciudades y muchos pueblos, por lo que podrás moverte a prácticamente cualquier lugar con este medio de transporte. Ahora bien, viajar en autobús en Bolivia tiene su aquel, pues a veces las rutas son de ripio, en otras ocasiones los conductores no son todo lo responsables que deberían y suele ocurrir que la flota de vehículos suele estar muy anticuada y no ser segura.
Para viajar a La Paz lo más sencillo es dirigirte a la terminal de autobuses del lugar donde estés y preguntar qué compañías viajan y cuáles son los horarios. Las compañías más baratas suelen ser las locales, que son las que toman por lo general los bolivianos, pero también hay otras empresas más enfocadas al turismo que ofrecen más y mejores servicios (aunque, en consecuencia, son más caras). Mi consejo es que te cerciores de cuál es el estado del autobús y que pagues un poco más por una compañía que te ofrezca un mínimo de comodidad y seguridad.
La terminal de buses de La Paz está bastante céntrica, a unos 15 minutos caminando de lugares como la Plaza Murillo o la Basílica de San Francisco. Mi recomendación es que elijas tu alojamiento en esta zona para no tener que depender de otros transportes a la hora de llegar a él mientras vas cargada con el equipaje.
Dónde dormir en La Paz
La Paz es una gran ciudad y, como tal, cuenta con muchísimos alojamientos de todo tipo. En cuanto a la ubicación, como te decía antes, mi recomendación es que lo busques en el centro, cerca de la terminal de buses, pues así podrás ir caminando hasta allí.
Yo me quedé en la avenida Ismael Montes, a medio camino entre la terminal de buses y el centro de la ciudad, en un albergue llamado Bunkie Hostel. Se ubica en un edificio antiguo y lo puedo recomendar, pues allí se podía contratar excursiones, tenía bar y una terraza en la azotea con vistas a la ciudad.
Como ves hay muchos lugares para visitar en La Paz y alrededores, siendo una muestra perfecta de cultura, historia y paisajes naturales. A mí no es una ciudad que me enamorase, pero es cierto que tiene rincones que nunca olvidas.
Este post pertenece a la guía para viajar sola a Bolivia
Viajera y fundadora de Quiero Viajar Sola. Desde que comencé a viajar sola en 2016 siempre tuve una inquietud: motivar a otras mujeres a viajar solas. Para ello, decidí crear este blog en 2018, en el que te cuento todos los viajes que he realizado en solitario en estos 10 años como viajera independiente y te doy consejos para que puedas organizar tu viaje por libre y disfrutar recorriendo el mundo en solitario.

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En estos 10 años viajando sola por todo el mundo he recorrido muchos países y destinos de los que puedo darte consejos en base a mi experiencia. Puedo recomendarte lugares para visitar, dormir, cómo moverte, etc., y eso es lo que encontrarás en cada artículo de este blog de viajes. Complemento la información con mis redes sociales, sobre todo Instagram, donde puedes ver casi en tiempo real los lugares por los que viajo sola cada vez que estoy en una nueva aventura.
Además, este blog ha sido galardonado en varias ocasiones (entre los premios recibidos están el Premio a la Mejor Marca Personal en Viajes y Turismo en los Premios Día de Internet en 2024 y el Premio 20Blogs al Mejor Blog de Viajes en 2021) y he aparecido en numerosos medios de comunicación, tanto en España como en Latinoamérica (El País, La Sexta Noticias, ELLE Argentina, El Sol de México, Radio Marca…).
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