Nunca me había planteado viajar sola. Hasta ahora siempre había tenido oportunidad de viajar con amigos, familia, compañeros de estudios o trabajo, ya sabéis, cualquier compañía y cualquier excusa es buena. Pero supongo que hacerse mayor era esto, coincidir cada vez menos con los tuyos en vacaciones y ajustar tu presupuesto y días libres a bodas y celebraciones.

Tal vez fue eso lo que me hizo decidirme, una semana de vacaciones y nadie con quien viajar. ¿Voy a quedarme en casa por eso? No estaba en mis planes. Suena a necesidad, pero también tenía cierta inquietud. El gusanillo de viajar sola siempre había estado ahí, esperando su momento. Ya vivo sola, paso gran parte de mi tiempo conmigo misma, comparto los momentos que quiero con quien quiero y me guardo para mi el resto, así que ¿por qué no? ¡#QuieroViajarSola!

Viajar sola a Budapest, Iria Pardo
Iria te cuenta cómo fue su primera experiencia viajando sola en Budapest. Foto: Iria Pardo.

Con estos pensamientos en la cabeza, empecé a buscar. Mis primeras opciones eran jugar seguro, sitios en los que ya había estado acompañada, lugares conocidos. Me voy sola a París o a Londres, ciudades que podía ver desde otra perspectiva, pero que no me iban a resultar del todo extrañas. Sin embargo, la idea de ir un poco más allá me sedujo enseguida. ‘Prueba algo nuevo, que el mundo es muy grande’, pensé.

¿Por qué viajar sola a Budapest?

Esta ciudad llevaba mucho tiempo en mi cabeza, imponente y llena de vida, no había nada en ella que no me pudiera gustar. Todos mis amigos que la visitaron habían vuelto enamorados. «Para repetir», «tienes que ir», «te va a encantar»… Así que la semilla estaba plantada. Pedí consejo en Instagram y la mayoría de respuestas me ayudó a decidirme por completo. Eso y los billetes de Ryanair a 24,99, que siempre son un gran apoyo.

Debo confesar que mi mayor miedo era aburrirme. Los traslados no eran un problema, desde pequeña he estado moviéndome sola de un sitio a otro (aunque siempre había alguien esperando al otro lado), las horas de tren o avión se llenan fácil con libros, series o películas. El tema era no saber en qué invertir todo el tiempo en el que no estuviera visitando algo concreto, los ratos muertos y, sobre todo, las horas de la comida y la cena.

No sé si a alguna más os pasa pero, para mi, la comida y la cena fuera de casa son actos muy sociales, para disfrutar en compañía. Ir a un restaurante y sentarme a comer sola se me hace casi incómodo, acabo comiendo deprisa, como si tuviera que volver al trabajo rápido o se estuviera quemando algo en mi casa.

Un plan para evitar sentirme sola

Así que hice mi plan como si Budapest solo fuera a existir los cinco días que iba a ir yo. Llené la semana de cosas que hacer como sino hubiera un mañana, no me iba a quedar nada por ver, nada sin probar y ni un florín sin gastar. Reconozco que esto lo hago siempre, aunque luego me deje llevar por la improvisación me gusta llevar las cosas bien atadas.

Elegí un hotel lo más céntrico posible, muy cerca de la Sinagoga y la plaza Deak Ferenc, donde paran los autobuses del aeropuerto y desde donde se puede llegar, caminando o en transporte público a cualquier parte. Reservé la entrada para el Parlamento, que se acaban pronto, anoté todas las visitas que quería hacer y pedí recomendaciones para comer. Guardé todos los puntos en mapas sin conexión y me sentí preparada para la aventura.

Viajar sola a Budapest, Iria Pardo
Con un planning lleno de actividades es difícil aburrirse. Foto: Iria Pardo.

¿Funcionó? Sola en Budapest

Cinco días, cuatro noches y muchos momentos para pensar. Me dio tiempo a hacer casi todo lo que quería. Visitar el Parlamento, el Castillo de Buda, probar el goulash, subir a la cúpula de San Esteban, ver el Museo del Terror, darme un baño en Széchenyi, comprar recuerdos en el Mercado Central, pasear hasta la colina de Gellert, tomar un café en el lugar más bonito del mundo, hartarme de kürstöskalacs, adentrarme en los búnker del Hospital en la Roca, flipar con la iglesia de Matías y Bastión de Pescadores, sentir cierta congoja en la Sinagoga, tomar cervezas en los Ruin Bars, subir a la Torre de Buda y escuchar un precioso coro en la Ópera Nacional.

El plan no fue perfecto, evidentemente me quedaron cosas por hacer. El día que quería visitar Memento Park llovía en horizontal, así que tuve que cambiar de planes. La sala central de la Ópera se encontraba en plena reforma y su exterior rodeado por un andamio gigante, así que tendré que volver a verla. Compré los pendientes más bonitos del mundo y los perdí antes de llegar a casa. Pero, quitando estas pequeñeces, fueron unos días perfectos.

Deja atrás las dudas. Si te apetece viajar sola, hazlo

Mucha gente me dice que soy muy valiente, me pregunta si me aburrí, (hola, toma mi plan, no te da tiempo), si tuve miedo o si la gente no te mira raro cuando estás sola. A todo no. No es cuestión de valentía, es solo voluntad y ganas.

Todo Budapest fue realmente amable conmigo, desde el recepcionista preocupado por si me asustaba llegar sola muy de noche, los camareros que me preguntaban qué cosas típicas había probado o no para recomendarme más, la gente que se ofreció a hacerme fotos cuando me veía luchar con el peor palo selfie del mundo (me duele decir que me has fallado, Tiger).

Además conocí a otras viajeras que también estaban visitando la ciudad solas, chicas súper interesantes con las que tuve la oportunidad de compartir un rato y unas risas. Jane, desde Taiwan, empezó su ruta en Praga para moverse por las ciudades imperiales europeas. Con ella subí al Castillo de Buda, nos hicimos fotos, hablamos de su sueño de visitar Barcelona y nos despedimos cuando su madre le llamó por segunda vez en el día para comprobar que estaba bien :D. A Tanya me la encontré junto al puente de Elisabeth buscando la estatua de la princesita. Gracias a su recomendación desayuné lo más rico los dos días que me quedaban en Budapest. 

Pero… ay, ¡los ratos muertos! ¿Qué hacer cuando no estás caminando hacia algún sitio o haciendo una visita?

Aprovecha el tiempo libre

Puedes usar esos momentos para poner al día a tu familia y amigos, mandar algunas fotos para dar envidia, subir algo a redes sociales para dar más envidia, ver qué pasa en el mundo, intentar comprender la televisión húngara, leer un libro, investigar sobre lo próximo que vas a hacer o simplemente disfrutar de un café o un té con vistas.

Si te gusta hacer fotos, Budapest es tu ciudad. Puedes pasar horas fotografiando cualquier rincón. Quédate junto al Danubio cuando anochece y alucina con cómo se enciende la ciudad ante tu objetivo.

Viajar sola a Budapest, Iria Pardo
Ver anochecer junto al Danubio es una experiencia increíble. Foto: Iria Pardo

Mentiría si dijera que me he sentido totalmente a gusto comiendo o cenando sola, pero debo reconocer que no ha sido tan terrible como esperaba. También es que me lo han puesto muy fácil. En la mayoría de los establecimientos se han esforzado preguntando, haciendo recomendaciones y dándome un poco de charla. Mención especial a uno de los camareros del New York café que me dio hasta un chivatazo para hacer la mejor foto desde la mejor mesa del local. ¡Gente amable por todas partes! ¡Gracias!

¿Volveré a viajar sola?

Sin duda. De todo esto me llevo una experiencia estupenda y un millón de ganas de seguir viendo el mundo sola. Acompañada se está muy bien, pero os aseguro que sola ves las cosas desde otra perspectiva.

Iria Pardo

Diseñadora de profesión, viajera por vocación, voy recorriendo el mundo a trocitos. En mi blog Invierno en la playa cuento mis experiencias y recomendaciones viajeras, uniendo mis grandes pasiones, los viajes, la historia y la gastronomía.

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Esta entrada tiene 8 comentarios

  1. Hola, también estaré en Budapest sola dos días … me recomiendas el hotel en el que te quedaste? quiero estar cerca al centro =P .. espero que me vaya tan bien como a ti.
    Saludos,
    Naty

    1. Hola Naty! Yo me alojé en el Hostel One Budapest y, la verdad, es que todo fenomenal 😊 a ver si te encaja. Espero que lo pases genial y que disfrutes la cuidad tanto como yo! Un saludo, Iria.

  2. En tu viaje a Budapest qué tal te fue de noche, es seguro caminar sola o tomwr el metro?

    1. Hola Llum! Por mi experiencia totalmente seguro, al menos en el centro donde yo me alojaba. De hecho tuve que coger el autobús a las 5 am y ningún problema 😉

      Un saludo!

  3. Qué bien este post! El invierno pasado pensé en viajar sola por primera vez y también pensé Budapest. Al final no pudo ser, pero después de leer tu post me ha entrado el gusanillo… Gracias por contar tu experiencia!

  4. Hola Esther! Gracias a ti 🙂

    Si tienes ocasión yo te animo a que vayas, es una gran experiencia!

  5. Hola !! Me encantó tu post del viaje a Budapest! Quiero preguntarte qué época del año es la más linda para ir ? También lo haría sola. Gracias !!

  6. ¡Hola Patricia! Creo que primavera y otoño son ideales. Yo estuve en octubre y muy bien de temperatura, con el otoño la ciudad estaba preciosa 🥰
    A partir de noviembre ya te puedes encontrar nieve, que también tiene su encanto, pero puede ser más incómodo para hacer turismo.
    Un saludo y espero que disfrutes tu viaje!

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