El primer destino que visité en Perú fue Puno. Llegué desde Bolivia durante mi viaje por Sudamérica en 2016 y pasé allí un día, tiempo más que suficiente para recorrer el centro de la ciudad y visitar las famosas islas flotantes de los Uros. No fue mi destino preferido de Perú, pero es un lugar curioso para visitar. Por ello, aquí te cuento qué hacer en Puno para que puedas disfrutar de tu visita sin perderte los principales lugares turísticos.

Qué hacer en Puno en un día
La historia de Puno está estrechamente ligada al Lago Titicaca y a las antiguas culturas que habitaron el altiplano andino. Mucho antes de la llegada de los españoles, la región estuvo poblada por civilizaciones como los pukaras, los kollas y los aymaras, que desarrollaron importantes centros ceremoniales y funerarios. Más tarde, el territorio fue incorporado al Imperio inca, convirtiéndose en una zona estratégica dentro del Tahuantinsuyo por su ubicación y su importancia cultural.
Durante la época colonial, Puno fue fundada oficialmente por los españoles en 1668 y creció como un importante centro comercial y minero, especialmente vinculado a la explotación de plata en la región. A lo largo del tiempo, la ciudad se convirtió en un punto clave de intercambio entre Perú y Bolivia. Hoy en día, Puno es conocida como la capital folklórica del país, famosa por sus festividades, danzas tradicionales y por conservar una fuerte identidad cultural andina que mezcla herencias prehispánicas y coloniales.
Plaza Mayor de Puno
La Plaza Mayor de Puno, también conocida como Plaza de Armas, es el corazón de la ciudad y un buen punto de partida para recorrer todo el centro. Destaca por su trazado colonial, sus jardines y su animación constante, siempre con vecinos, viajeros y vendedores ambulantes pasando por allí. En el centro ahora encontrarás una fuente, aunque cuando yo lo visité aún estaba el monumento del Coronel Francisco Bolognesi, héroe de la guerra con Chile.
El edificio más importante que se puede visitar aquí es la Catedral de Puno, aunque alrededor de la plaza también encontrarás edificios históricos, cafeterías, restaurantes y pequeñas tiendas, ideales para hacer una pausa o comprar recuerdos. Desde la Plaza Mayor es fácil moverse a pie hacia otras zonas de interés del centro histórico de Puno.

Catedral de Puno
La Catedral de Puno es uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad. Ocupa un lugar central en la Plaza Mayor, lo que la convierte en una visita imprescindible al recorrer el casco histórico de Puno. Fue construida en el siglo XVIII, concretamente en 1757, sobre un antiguo templo inca. Su fachada de piedra es de estilo barroco andino y destaca por la gran cantidad de detalles tallados, figuras religiosas y elementos decorativos que mezclan simbolismo cristiano con influencias locales. Las dos torres laterales y su portada principal son los elementos más llamativos del exterior.
El interior de la catedral es más sobrio que su fachada, pero alberga importantes obras de arte religioso. Destacan sus altares, el púlpito y varias pinturas de la escuela cusqueña, un estilo artístico muy extendido en la región durante la época colonial.

Casa del Corregidor
También en la Plaza Mayor, a un costado de la Catedral, está la Casa del Corregidor, uno de los edificios coloniales más interesantes de Puno. Fue construida en el siglo XVII como residencia del corregidor español, la máxima autoridad local durante la época colonial.
El edificio destaca por su arquitectura tradicional, con una fachada sobria y un patio interior que conserva el estilo colonial original. Actualmente, la Casa del Corregidor funciona como centro cultural y espacio de exposiciones. En su interior suele haber muestras de arte, fotografía y artesanía local, además de una pequeña cafetería y una tienda donde se pueden comprar productos elaborados por artistas y comunidades de la región.
Museo Municipal Carlos Dreyer
Junto a la Casa del Corregidor puedes visitar el Museo Municipal Carlos Dreyer, muy recomendable para comprender la historia y las culturas del altiplano. Lleva el nombre de Carlos Dreyer, un artista y coleccionista peruano que donó gran parte de las piezas expuestas. Su colección abarca distintas épocas, desde culturas prehispánicas hasta el periodo colonial y republicano. En las salas se pueden ver cerámicas, textiles, esculturas y objetos rituales de culturas como la Pucará, Tiahuanaco e Inca.

Balcón del Conde de Lemos
Cruzando la calle, la esquina del edificio frente al museo es también interesante. Allí está el Balcón del Conde de Lemos, uno de los pocos balcones coloniales que se conservan en la ciudad. Este balcón de madera data del siglo XVII y está ligado a la figura del Conde de Lemos, virrey del Perú y fundador oficial de Puno en 1668. Según la tradición, desde este balcón se habría leído el acta de fundación de la ciudad, lo que le otorga un importante valor simbólico dentro de la historia local.
Arquitectónicamente, el balcón es sencillo pero representativo del estilo colonial: cerrado, de madera tallada y con celosías, pensado para observar la vida de la calle sin ser visto. Aunque hoy en día forma parte de una vivienda privada y no se puede visitar por dentro, se puede contemplar desde la calle.
Museo de la Coca y Costumbres
A pocas calles de la plaza, puedes visitar el Museo de la Coca y Costumbres, cuyo objetivo principal es explicar el valor cultural, medicinal y ritual de la hoja de coca en los Andes, alejándose de los estereotipos asociados a su uso fuera del contexto tradicional.
En sus salas se muestran paneles informativos y objetos relacionados con la hoja de coca, su cultivo, sus usos ancestrales y su importancia en la vida cotidiana de las comunidades andinas. El museo explica cómo la coca se utiliza para combatir el mal de altura, en rituales religiosos y como elemento social, especialmente en zonas como el altiplano y el entorno del Lago Titicaca.
Además, el museo dedica parte de la exposición a las costumbres tradicionales de la región, con información sobre vestimenta, festividades, creencias y formas de vida locales.
Parque Pino
Si caminas unos minutos por la calle Lima, una de las principales calles comerciales del centro de Puno, llegarás al Parque Pino. Es una de las plazas más animadas de la ciudad y allí también hay edificios de interés. Uno de ellos es la Iglesia San Juan Bautista, que fue construida en el siglo XVII y destaca por su fachada barroca. En su interior, la iglesia cuenta con numerosas obras de arte, incluyendo pinturas de la escuela cusqueña y ornamentos de plata, y alberga a la Virgen de la Candelaria, la patrona de la ciudad.
Frente a la iglesia también destaca el Glorioso Colegio Nacional San Carlos, una de las instituciones educativas más antiguas de Puno. Fue fundado en el siglo XIX y ha tenido un papel muy importante en la formación académica y cultural de la región.

Mercado de Puno
Detrás del colegio San Carlos se encuentra el mercado central de Puno. Allí encontrarás muchísimos puestos con una gran variedad de productos andinos, como papas de distintos tipos, quinoa, cañihua, quesos frescos y hierbas medicinales. También es un buen sitio para ver ingredientes típicos de la gastronomía local y entender mejor qué se come en Puno y en las comunidades cercanas al Lago Titicaca. Además de alimentos, el Mercado de Puno cuenta con puestos de ropa, flores, artesanía y productos básicos.
Arco Deustua
Ya algo más alejado está el Arco Deustua, que fue construido en el siglo XIX en homenaje a los héroes peruanos que lucharon en las guerras de independencia. Su nombre hace referencia al coronel peruano Pedro de Deustua, y el monumento conmemora el sacrificio de quienes defendieron la libertad del país.
Arquitectónicamente, el Arco Deustua es sencillo, con una estructura de piedra y un diseño clásico que recuerda a los arcos conmemorativos europeos, aunque mucho más modesto. En la parte superior se pueden ver inscripciones y elementos decorativos relacionados con la independencia del Perú.
Islas de los Uros
El lugar más visitado de Puno no están en la ciudad en sí, sino en pleno Lago Titicaca. Se trata de las Islas de los Uros, un conjunto de islas flotantes artificiales construidas con totora, una planta acuática que crece de forma natural en el lago y que sus habitantes utilizan para crear todo tipo de construcciones.
Estas islas son habitadas por el pueblo Uros, una de las culturas más antiguas del altiplano andino. Tradicionalmente, los uros construyeron las islas como una forma de protección frente a pueblos invasores, ya que podían desplazarlas si era necesario. Cada isla suele albergar a una o varias familias, y su tamaño varía según el número de personas que viven en ella. Hoy en día, las Islas de los Uros son uno de los principales atractivos turísticos de la región. Muchas islas reciben visitantes y muestran su forma de vida, explicando cómo se construyen las islas y las tradiciones que mantienen.
Se pueden visitar por libre, aunque lo habitual es hacerlo con un tour guiado desde Puno. Además, hay excursiones para visitar solamente las islas de los Uros, pero otras que las combinan con otras islas, como Taquile. Aquí te dejo algunas de ellas:
- Tour a las islas de los Uros
- Visita a las islas de los Uros y Taquile
- Excursión a las islas de los Uros, Taquile y Amantaní
En otro post te cuento en detalle cómo llegar a las islas de los Uros y cómo es la visita

Cómo llegar a Puno
Puno se encuentra en el sur de Perú, a orillas del Lago Titicaca, y suele formar parte de las rutas entre Cusco y Bolivia. Por ello, llegar a Puno es sencillo y existen varias opciones según tu punto de partida y tu presupuesto.
La forma más habitual de llegar es en autobús, especialmente desde Cusco. El trayecto dura entre 6 y 8 horas y hay muchas compañías que operan esta ruta, tanto de día como de noche. Es una opción económica y cómoda, con buses cama o semicama. También es posible llegar en bus desde Arequipa o desde La Paz, cruzando la frontera con Bolivia. En mi caso, crucé desde Copacabana, también en Bolivia.
Otra alternativa muy popular es el tren turístico entre Cusco y Puno. Es un trayecto largo, de unas 10 horas, pero se convierte en una experiencia en sí misma, con grandes ventanales, comida a bordo y paradas panorámicas. Son trenes turísticos y de lujo, por lo que hay que tener en cuenta que es bastante más caro que el autobús.
Si prefieres volar, Puno no tiene aeropuerto propio, pero puedes llegar en avión al aeropuerto de Juliaca, situado a unos 45 km. Desde Juliaca salen taxis y minibuses que te llevan a Puno en aproximadamente una hora. Hay vuelos diarios a Juliaca desde Lima y otras ciudades importantes del país.

Dónde dormir en Puno
Si vas a visitar Puno, aunque planees estar solamente un día, te recomiendo hacer noche allí. Al tardarse varias horas en llegar hasta otros destinos cercanos, es la mejor opción. Ahora bien, mi consejo es que dediques un tiempo a buscar el alojamiento. Yo me quedé en un hotel muy básico y la experiencia no fue muy buena (estaba por el centro, pero no recuerdo el nombre), así que te recomiendo mirarlo con antelación, ver las fotos, el mapa y leer los comentarios. Aquí te dejo un mapa con opciones para que vayas investigando y reserves:
En general Puno no me gustó demasiado. La experiencia con el hotel no fue la mejor y la visita a las islas no fue lo que esperaba, aunque eso no significa que a ti no te vaya a gustar. Al final, cada persona es un mundo, cada una tenemos unas expectativas y las visitas pueden resultar diferentes según los compañeros de tour o la gente local que conozcas.
Este post forma parte de la guía para viajar sola a Perú
Viajera y fundadora de Quiero Viajar Sola. Desde que comencé a viajar sola en 2016 siempre tuve una inquietud: motivar a otras mujeres a viajar solas. Para ello, decidí crear este blog en 2018, en el que te cuento todos los viajes que he realizado en solitario en estos 10 años como viajera independiente y te doy consejos para que puedas organizar tu viaje por libre y disfrutar recorriendo el mundo en solitario.

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