Canadá es un país precioso, ya sea por su increíble naturaleza o por algunas de sus ciudades, con un aire colonial que hacen que sean auténticas joyas a descubrir. En este post te propongo viajar sola a Quebec, la que considero es la ciudad más bonita del país. ¿Quieres conocerla?

Viajar sola a Quebec
Viajar sola a Quebec es una gran opción porque, entre otras cosas, ¡hay mil rincones fotogénicos!

Sobre Quebec

Quebec es la ciudad más importante de la Canadá francófona. Da nombre a la provincia en la que se encuentra y es una de las más históricas del país. De hecho, se remonta a principios del siglo XVII cuando fue fundada por Samuel de Champlain.

Fue una importante colonia de Francia, país que impregnó de su estilo arquitectónico a toda esta zona de Canadá. Las casitas de piedra con altillos que recuerdan a las calles de París son perfectas para pasearlas y hacer miles de fotos y, además de convertir a Quebec en una preciosa ciudad, han hecho que sea declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

El nombre «Quebec» significa «donde se estrecha el río», haciendo referencia al caudal del río San Lorenzo entre la ciudad y la vecina Lévis, al otro lado. El río San Lorenzo está muy ligado a la provincia, y es que recorre gran parte de ella antes de desembocar en el océano Atlántico, formando el estuario más grande el mundo.


Cómo es viajar sola a Quebec

Encontré que viajar sola a Quebec es muy fácil. Es una ciudad en la que es muy fácil moverse de un lugar a otro, ya que es posible recorrerla a pie y los autobuses conectan bien muchas de las principales zonas de la ciudad. En el Viejo Quebec todo te va a encantar: las casas de piedra al estilo colonial, los colores y decoraciones de las tiendas, los grandes edificios que recuerdan a épocas pasadas… Así que uno de mis consejos es que te tomes la visita con calma para disfrutarla.

También es muy conveniente llevar un palo selfie con trípode para poder hacerte fotos allí donde más te guste, porque hay muchísimos rincones instagrameables. Te dejamos aquí un post sobre cómo hacerte fotos viajando sola que seguro te ayuda. Además, está llena de museos, cafeterías y tiendas, así que no te va a dar tiempo a aburrirte. En los restaurantes y cafeterías vas a ver a muchas otras chicas solas, y es que sobre todo hay muchas asiáticas que se deciden a viajar solas a Canadá.

La desventaja es que todo está en inglés y francés, por lo que, si no te manejas con los idiomas, es algo complicado en general entender las explicaciones, sobre todo en los tours. Puede que logres entender cosas de los paneles explicativos en francés, ya que es un idioma más similar al castellano que el inglés, aunque te recomiendo preguntar en los museos si cuentan con audioguías o algún folleto en español para poder entender de qué se trata. También es bueno descargarse aplicaciones de traducción y, si tienes un móvil Android, puedes hacer una foto a los paneles y, al visualizarla, tienes la opción de traducirla con Google Lens. Al dar a «traducir», tomará el texto de la foto y te llevará al traductor para que puedas entenderlo. ¡Es genial!

Por último, destacar que al viajar sola a Quebec te vas a sentir segura en general, en especial por la zona turística. No es muy común que haya carteristas y los delitos en cuanto al turismo son muy bajos, así que puedes caminar con total tranquilidad.

Qué ver en Quebec

¿Por qué Quebec se ha ganado el título de ciudad más bonita de Canadá? Te propongo descubrirlo visitando estos lugares. Esta ruta es ideal para un día, pero si dispones de más tiempo, puedes consultar la web de Turismo de Quebec para conocer qué más lugares ver en la ciudad.

Observatoire de la Capitale

Una buena manera de comenzar el día y situarte en la ciudad es subiendo al Observatoire de la Capitale. Este mirador 360º sobre Quebec te ofrece unas vistas privilegiadas con explicaciones (en castellano, entre otros idiomas) de todos los edificios que se divisan.

Sus paredes están además llenas de datos para conocer mejor Quebec ciudad y provincia. Por ejemplo, ¿sabías que la temperatura media en invierno es de -12 grados? La entrada son 14,75 dólares canadienses (impuestos incluidos).

Viajar sola a Quebec, Observatoire de la Capitale
Desde este mirador tendrás fantásticas vista de toda la ciudad

Asamblea Nacional

Desde el Observatoire podrás ver, entre otros, el majestuoso edificio de la Asamblea Nacional. Quebec es la capital de la provincia y, por tanto, los órganos de Gobierno de la región están allí. Puede visitarse de manera gratuita por libre o con visita guiada reservando con antelación (en inglés o francés).

En uno de sus costados encontrarás un monumento en homenaje a las mujeres en política. Ellas son Idola Saint-Jean, Marie Lacoste-Gérin-Lajoie y Thérèse Forget-Casgrain, quienes lucharon por conseguir el voto femenino en Quebec (el más tardío de todo Canadá, en 1940) y Marie-Claire Kirkland, primera mujer elegida al Parlamento de Quebec. A modo de curiosidad, actualmente el 40% de la Asamblea Nacional de Quebec son mujeres.

Murallas y puertas de la ciudad antigua

Al salir del Parlamento te toparás con la muralla de Quebec. Aunque hayan pasado muchos años desde que la ciudad vive en paz, conserva sus defensas y eso la hace tener ese aire colonial y medieval.

Tres de las puertas más importantes de la ciudad son la de Saint Jean (que da acceso a la calle Saint Jean), la puerta Kent (que da acceso a la calle Dauphine) y la puerta Saint Louis (que da acceso a la calle Saint Louis). Todas son muy bonitas, tanto las puertas de la muralla como las calles, que conservan la esencia de años pasados. En ellas, cientos de tiendas y restaurantes donde probar la comida canadiense. El plato estrella de Quebec es la poutine, que consiste en patatas, queso troceado y salsa de carne caliente por encima. ¡Tienes que probarlo!

Museo del Fuerte

Siguiendo estas calles tarde o temprano llegarás a la Plaza de Armas o sus inmediaciones. Esta plaza es el corazón del Viejo Quebec y allí hay un pequeño museo que te recomendamos (si entiendes inglés o francés). Se trata del Musée du Fort.

No es un museo al uso, sino que en unos 20 minutos te cuenta la historia de las batallas ocurridas en Quebec sobre una maqueta que representa la ciudad y sus alrededores. Quebec era la ciudad más importante de la colonia francesa en Canadá, así que estaba expuesta a ataques constantemente. Tras varios intentos de la Corona Británica por conseguir estas tierras, finalmente lo consiguió, pero aún así siguió bajo amenaza estadounidense durante mucho tiempo. La entrada son 8,5 dólares canadienses.


Museo de las Ursulinas

Uno de los museos más interesantes desde el punto de vista femenino es el de las Ursulinas. Las Ursulinas son una congregación religiosa del centro de Quebec que durante el siglo XIX llevaron a cabo una labor pedagógica totalmente innovadora. 

En este espacio muchas jóvenes llegaban para convertirse en monjas, pero muchas otras lo hacían para aprender a coser. Más allá de aprender este arte, estar internadas en las Ursulinas suponía para estas niñas una oportunidad de oro en una época en la que la mujer aún estaba relegada al ámbito privado. Así, tenían clases de arte, de ciencias, de geografía… y muchas de ellas lograron sobresalir en campos como la música una vez dejaban el convento y volvían a la sociedad. La entrada al museo son 10 dólares canadienses.

Château Frontenac

Recorrer las calles y museos del Viejo Quebec es imprescindible, pero si hay un lugar famoso, ese es el Hotel Château Frontenac. Se ubica en un lugar privilegiado, con unas vistas impresionantes sobre el río San Lorenzo, de ahí que sea uno de los más lujosos de la ciudad.

Si quieres darte un capricho puedes alojarte en él, pero como no está al alcance de todo el mundo, siempre podrás pasear por la Terrasse Dufferin y contemplarlo desde fuera. Por cierto, no olvides mirar en las «cajas» de cristal que hay en este paseo, ya que en este lugar hay restos del Château Saint Louis, antigua fortaleza en tiempos de la colonia.

Viajar sola a Quebec, Chateau Frontenac
Este impresionante hotel es el edificio más famoso de todo Quebec

Barrio Petit Champlain

También frente al Château Frotenac encontrarás el funicular del Viejo Quebec, una cómoda manera de transitar entre esta zona y la parte baja de la ciudad: el barrio Petit Champlain. Creo que ésta es la zona más bonita de la ciudad, y es que está llena de callejuelas llenas de tiendas con mucha decoración, murales, casas de piedra de estilo colonial…

Entre los lugares destacados, la calle Cul de Sac, que está adornada con paraguas de colores (y eso en tiempos de Instagram es sagrado), así como el mural de Quebec, en el que aparecen los personajes más destacados de la historia de la ciudad. Simplemente impresionante.

Tampoco puedes irte de este barrio sin pasar por la Plaza Real. Además de casas monísimas, allí encontrarás la iglesia Notre Dame des Victoires (Nuestra Señora de las Victorias), llamada así en honor a las múltiples victorias en las batallas disputadas en Quebec. Además, es la iglesia más antigua de Canadá.

Atardecer desde Lévis

Para terminar un día perfecto visitando Quebec, te recomiendo tomar el ferry Traverse Quebec-Lévis para cruzar el río San Lorenzo y ver el atardecer desde el otro lado. La travesía son apenas 10 minutos y cuesta 3,65 dólares canadienses, así que merece la pena.

Desde Lévis podrás ver cómo va cayendo el sol tras la ciudad, cambiando el cielo a diferentes colores hasta que las luces se encienden. Si tienes tiempo, date un paseo por la tranquila Lévis, ya que también hay muchas casas de estilo colonial y bastantes miradores a Quebec y el río.

Viajar sola a Quebec
Que no te dé miedo salir de noche en Quebec, ¡la ciudad está preciosa!

Qué hacer en los alrededores de Quebec

Además de dedicar un día a recorrer al ciudad de Quebec, te recomiendo quedarte varios días más para explorar sus alrededores.

Cascadas Montmorency

Si quieres buscar naturaleza en Quebec no debes irte muy lejos. Justo en las afueras de la ciudad se encuentra la Cascada Montmorency, un impresionante salto de agua de 83 metros de alto (¡30 más que las cataratas del Niágara!).

Allí puedes recorrer varios senderos para descubrir sus bosques, así como disfrutar de los múltiples miradores a la cascada. También puedes lanzarte en tirolina y hacer una via ferrata. La entrada cuesta 8 dólares canadienses (actividades aparte) y puedes llegar cómodamente en el autobús 800 desde el centro de la ciudad.

Viajar sola a Quebec, Montmorency
La cascada Montmorency está en las afueras de Quebec, así que no tienes excusa para no acercarte

Basílica de Sainte Anne de Beaupré

Algo más retirado, a unos 30 minutos al norte de Quebec, está el pueblo de Sainte Anne de Beaupré. Allí se encuentra el templo más importante de la zona, la basílica que lleva el mismo nombre. Cada año, medio millón de personas peregrinan hasta aquí para rezar sus plegarias a la Santa.

El interior es impresionante y la entrada es gratuita, así que merece la pena hacer una parada en el camino. Para llegar desde Quebec, puedes tomar el autobús de Intercar (sale desde la Gare de Palais), aunque no hay demasiadas frecuencias, por lo que te animo a complementar la visita con el Cañón de Sainte Anne.

Cañón de Sainte Anne

No muy lejos de la basílica hay otro lugar natural impresionante. Se trata del Cañón de Santa Ana, un espectacular salto de agua de más de 70 metros del río Sainte Anne. Hay un sendero para recorrerlo y admirarlo desde diferentes miradores, y también puedes hacer una via ferrata.

Pese a ello, la estrella es la atracción «Air Canyon», con la cual puedes volar, literalmente, sobre el cañón por unos segundos. Las vistas son espectaculares, así que te lo recomiendo. La entrada combinada con el «Air Canyon» son 26 dólares canadienses y tanto para llegar como para volver a Sainte Anne de Beaupré lo mejor es llamar un taxi (unos 20 dólares canadienses por trayecto).

Ballenas en Quebec

Por último, muy recomendable también es dedicar un día a realizar una excursión para ver ballenas en Quebec (haz clic para leerla experiencia). El río San Lorenzo, frente a las costas de Tadoussac, unos 250 kilómetros al norte de la ciudad, es uno de los mejores lugares del mundo para ver cetáceos en libertad. Es casi seguro ver algún animal, ya sean belugas, ballenas azules, rorcuales o focas, así que merece la pena.

Se trata de un tour de día completo con Croisières AML en el que te trasladan desde Quebec en autobús contándote mucha información sobre las ballenas y la zona, así como realizar una visita panorámica por los principales lugares de la ruta. Cuesta más de 100 dólares canadienses, pero es un capricho que merece mucho la pena. ¿Cuántas veces tienes la oportunidad de ver ballenas en libertad?

Ballenas en Quebec
El avistamiento de ballenas en Quebec es una de las mejores experiencias que vivir en esta provincia canadiense

Como ves, si te decides a viajar sola a Quebec no te vas a aburrir. Hay muchos lugares preciosos a los que hacer excursiones, mucha historia por descubrir, muchos rincones instagrameables donde hacerte fotos… Puedes ver más en los stories de Instagram. ¡Un gran plan si quieres disfrutar de un viaje muy completo!


Estela Gómez

Viajera, fundadora de #QuieroViajarSola y travel blogger en Viajes e ideas. En 2016 agarré una mochila y me fui de viaje sola por primera vez a recorrer Sudamérica durante 6 meses y, desde entonces, quiero que todas las mujeres viajen solas porque es una de las mejores experiencias que se pueden tener en la vida.

Detrás de #QuieroViajarSola, Estela Gómez

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