Los incas la convirtieron en la capital del mundo y, desde entonces, tiene mucho que contar. En este post voy a contarte qúe hacer en Cusco y alrededores para entender mejor el imperio inca y maravillarte con el entorno en el que se ubica. ¿Te vienes?

Qué hacer en Cusco en un día o dos
Cusco es la ciudad más turística del Perú y no es para menos. La historia de Cusco se remonta a la época preincaica, pero fue bajo el Imperio inca cuando alcanzó su máximo esplendor. Según la tradición, la ciudad fue fundada por Manco Cápac y Mama Ocllo y se convirtió en la capital política, religiosa y cultural del Tahuantinsuyo. Cusco estaba cuidadosamente planificada, con templos, palacios y calles de piedra perfectamente ensambladas, y funcionaba como el centro desde el que se gobernaba un vasto territorio que se extendía por gran parte de Sudamérica.
Con la llegada de los conquistadores españoles en el siglo XVI, Cusco sufrió una profunda transformación. Muchos de sus templos incas fueron destruidos o utilizados como base para construir iglesias y edificios coloniales, dando lugar a una ciudad mestiza única. A pesar de los cambios, gran parte de la estructura inca sobrevivió, especialmente en sus muros y cimientos, lo que hoy permite apreciar la fusión de dos mundos.
Pasear por Cuzco es respirar historia en cada calle, cada piedra y cada edificio. Hay muchísimos rincones con encanto, museos por visitar y cultura por conocer, y para ello te recomiendo hacerte con el Boleto Turístico del Cusco. Se trata de un pase oficial que te permite entrar a varios de los principales atractivos culturales y arqueológicos de la ciudad y sus alrededores, como Saqsayhuamán, Qoricancha, Pisac u Ollantaytambo, además de algunos museos y centros culturales.
Plaza de Armas de Cusco
La Plaza de Armas es el corazón histórico, social y cultural de Cuzco. En época incaica, este espacio era conocido como Huacaypata y funcionaba como el principal lugar de reunión del Imperio, escenario de ceremonias religiosas, celebraciones y actos políticos. Desde aquí partían los caminos que conectaban Cusco con el resto del Tahuantinsuyo.
Tras la conquista española, la plaza fue transformada siguiendo el modelo urbano colonial y se levantaron edificios civiles y religiosos sobre antiguos palacios incas, como la Catedral. Actualmente, la Plaza de Armas es uno de los lugares más animados de Cusco, y es que, además de su historia y de ser muy bonita, está rodeada de restaurantes, cafeterías, tiendas y agencias turísticas.
Además, es el lugar de las celebraciones en Cusco. Cuando yo visité la ciudad era festivo y por aquí desfilaron durante una semana todos los estudiantes de los colegios y las universidades vestidos con trajes típicos y realizando danzas tradicionales de Perú.

Catedral del Cusco
Uno de los principales edificios que visitar en la Plaza Mayor de Cuzco es su Catedral. Su nombre oficial es Catedral Basílica de la Virgen de la Asunción y su construcción comenzó en 1559. Se levantó sobre el antiguo palacio del inca Viracocha y para su edificación se utilizaron grandes bloques de piedra procedentes de Saqsayhuamán.
El exterior de la catedral destaca por su sobria fachada de piedra y sus dos torres campanario. En su interior alberga una gran colección de arte religioso, con retablos barrocos, altares tallados en madera y una de las mejores muestras de la Escuela Cusqueña de pintura, un estilo artístico que fusiona influencias europeas con elementos andinos. Uno de los detalles más curiosos y conocidos de la catedral es su famosa pintura de la Última Cena, en la que Jesús y los apóstoles comparten un cuy, un alimento tradicional andino.

Iglesia de la Compañía de Jesús
En otro de los lados de la Plaza de Armas se levanta la Iglesia de la Compañía de Jesús, uno de los grandes ejemplos del barroco andino en la ciudad. Su construcción comenzó en el siglo XVII sobre los restos del antiguo palacio del inca Huayna Cápac, aunque a lo largo de su historia sufrió importantes daños, especialmente durante el terremoto de 1650, lo que obligó a reconstruir gran parte del templo.
El interior de la iglesia es especialmente llamativo por su altar mayor, tallado en madera y completamente recubierto de pan de oro. Además, a lo largo de sus naves se pueden admirar numerosas pinturas de la Escuela Cusqueña.

Piedra de los 12 ángulos
La Piedra de los 12 ángulos es uno de los símbolos más conocidos del legado inca en Cusco. Se encuentra en la calle Hatun Rumiyoc y forma parte de un antiguo muro inca que perteneció al palacio de Inca Roca. Su nombre proviene de los doce ángulos perfectamente tallados que encajan con las piedras contiguas sin necesidad de ningún tipo de mortero.
Este tipo de construcción demuestra el avanzado conocimiento técnico de los incas, capaces de trabajar enormes bloques de piedra con una precisión milimétrica. El encaje perfecto no solo tenía una función estética, sino también práctica, ya que hacía que los muros fueran extremadamente resistentes a los terremotos, algo fundamental en una zona sísmica como Cusco. Por ello, muchos de estos muros han sobrevivido intactos durante siglos.
Museo de Arte Precolombino
Si te interesa la historia antigua, en la Plazoleta de las Nazarenas se encuentra el Museo de Arte Precolombino, dedicado a las civilizaciones que habitaron el Perú antes de la llegada de los españoles. Está ubicado en la histórica Casa Cabrera, una elegante mansión colonial construida sobre antiguos cimientos incas.
El museo alberga una colección de piezas que abarcan más de 3.000 años de historia, procedentes de distintas culturas precolombinas como la mochica, nazca, chimú e inca. Entre los objetos expuestos destacan cerámicas, textiles, esculturas en piedra, trabajos en oro y plata, y piezas rituales que muestran el alto nivel artístico y simbólico de estas civilizaciones.

Museo Inka
A pocos pasos tienes otro museo, el Museo Inka, uno de los más completos para conocer la historia y la cultura del Imperio inca. En este caso se encuentra ubicado en el Palacio del Almirante, una casona colonial del siglo XVII también construida sobre antiguos cimientos incas, a pocos metros de la Plaza de Armas.
La exposición permanente del museo recorre el desarrollo de la civilización inca desde sus orígenes hasta la llegada de los españoles. A lo largo de sus salas se pueden ver cerámicas, textiles, momias, esculturas, armas, herramientas agrícolas y objetos rituales que permiten comprender cómo era la vida cotidiana, la organización social y las creencias religiosas de los incas. Muchas piezas proceden de excavaciones realizadas en la región de Cusco y sus alrededores.
Uno de los espacios más interesantes del Museo Inka es la sección dedicada a la cosmovisión andina y a los rituales religiosos, donde se explica la relación sagrada que los incas mantenían con la naturaleza, la tierra y los astros. También se presta especial atención a la ingeniería inca, mostrando su avanzado conocimiento en arquitectura, agricultura y sistemas hidráulicos.
Casa del Inca Garcilaso de la Vega
Otra gran casona reconvertida a museo es la Casa del Inca Garcilaso de la Vega. En esta casa nació en 1539 el Inca Garcilaso de la Vega, uno de los cronistas más relevantes del Perú colonial y una figura clave del mestizaje cultural, hijo de un conquistador español y una princesa inca.
La construcción actual corresponde en gran parte a la época colonial y destaca por su elegante fachada de piedra, su patio central y sus balcones de estilo tradicional. En su interior funciona hoy el Museo Histórico Regional, donde se realiza un recorrido por la historia del Cusco y del sur del Perú desde la época prehispánica hasta el periodo republicano. Las salas incluyen cerámicas, pinturas, muebles coloniales y documentos históricos que ayudan a contextualizar la evolución de la región.

Museo de Sitio Qoricancha
Otro lugar imprescindible que ver en Cusco es el Museo de Sitio Qoricancha (o Qorikancha), que se encuentra en uno de los lugares más sagrados del Imperio inca. El Qoricancha, cuyo nombre significa «recinto de oro», fue el principal templo del Cusco incaico y estaba dedicado al dios Inti, el Sol. Del templo inca poco queda, ya que sobre él se construyó el Convento de Santo Domingo.
El museo repasa la historia de la región del Cusco. En mi opinión no merece la pena visitarlo, ya que prácticamente muestra lo mismo que el Museo Histórico Regional (que está mucho mejor). Lo que más me llamó la atención fue el esquema de la cosmovisión andina, es decir, la forma en la que los pueblos andinos explicaban su relación con el universo. También es curioso el gráfico que representa los caminos del imperio inca.

Mural con la historia de Cusco
Saliendo del Qoricancha, en la Avenida el Sol no te puedes perder el precioso mural que, de un vistazo, te cuenta toda la historia de la ciudad, desde la leyenda de su creación por Manco Capac y Mama Ocllo hasta nuestros días, pasando por la conquista española. Suele pasar desapercibido, pero ahí está, esperando que lo miremos para comprender la importancia de Cusco, del imperio inca y de la transformación de la ciudad.

Monumento del Inca Pachacutec
Si sigues caminando por la avenida el Sol hacia abajo, alejándote del centro histórico, llegarás al Monumento del Inca Pachacútec. El monumento representa al que fuera el noveno gobernante inca y el responsable de la gran expansión del imperio, así como de la reorganización política, social y urbana del Cusco. El monumento lo muestra en una postura firme y solemne, sosteniendo símbolos de poder y sabiduría.
La estatua se eleva sobre una alta base de piedra que incluye relieves y detalles inspirados en la iconografía andina. En el interior del monumento hay un pequeño museo, accesible mediante una escalera, desde donde se pueden observar exposiciones relacionadas con la historia inca y disfrutar de una vista panorámica de sus alrededores.
Saqsayhuamán
En lo alto de una colina junto a la ciudad se ubica Saqsayhuamán (o Saqsaywaman), que aunque a menudo se la describe como una fortaleza, muchos historiadores consideran que también cumplía importantes funciones religiosas. Lo que más impacta de Saqsayhuamán son sus enormes muros en zigzag, construidos con bloques de piedra ciclópeos que encajan con gran precisión sin el uso de mortero. Algunas de estas piedras superan varias toneladas de peso, lo que sigue generando preguntas sobre las técnicas utilizadas para su transporte y colocación.
El conjunto arqueológico formaba parte de un sistema mucho más amplio que incluía templos, canales de agua, plazas ceremoniales y torres, hoy en gran parte desaparecidas. Según la cosmovisión inca, la ciudad de Cuzco tenía forma de puma, un animal sagrado que representaba poder y protección, y Saqsayhuamán ocupaba el lugar de la cabeza, de ahí su importancia.
Este lugar también fue escenario de importantes episodios históricos tras la llegada de los españoles. Durante la rebelión de Manco Inca en el siglo XVI, el complejo fue utilizado como bastión defensivo contra los conquistadores. Más tarde, muchas de sus piedras fueron desmontadas y reutilizadas para construir edificios coloniales en Cusco.
Además, en Saqsaywaman se celebra el Inti Raymi cada 24 de junio. Esta fiesta se ha convertido en todo un reclamo turístico, ya que es una representación de la ceremonia del solsticio de invierno de los incas, donde celebraban el renacer del dios Inti (el Sol), que comenzaba un nuevo ciclo. Tuve la oportunidad de ver esta fiesta durante mi visita y me gustó mucho.
Te cuento cómo ver el Inti Raymi en Cusco en otro post

Mirador del Cristo Blanco
Al ladito de Saqsaywaman se encuentra el Cristo Blanco. Su figura recuerda a otros, como el Cristo Redentor de Río de Janeiro o el Cristo de Cochabamba, ya que tiene sus brazos abiertos hacia la ciudad. Desde allí tendrás una impresionantes vistas de Cusco y su entorno.

Qenqo
Además del Qorikancha y Saqsaywaman, hay otros templos algo más pequeños y más alejados de la ciudad que se pueden visitar. Uno de ellos es el Qenqo, que en realidad no se sabe qué finalidad tenía. Se le atribuye la de anfiteatro, pero también la de lugar ritual o santuario, ya que en una de las galerías subterráneas se han encontrado restos óseos y una mesa ceremonial.
Su nombre proviene del quechua q’inqu, que significa «laberinto», en referencia a los pasajes y canales tallados en la roca, y destaca por su gran roca monolítica esculpida con canales en zigzag, que probablemente se utilizaban para rituales relacionados con el agua, la chicha o incluso sacrificios ceremoniales. También cuenta con un anfiteatro semicircular y una serie de nichos trapezoidales que habrían servido para ofrendas o rituales funerarios.

Puca Pucara
Algo más lejos está el centro arqueológico Puca Pucara (o Pukapukara), cuyo nombre significa «fortaleza roja» en quechua, debido al color rojizo que adquieren sus piedras al atardecer. Se cree que Puca Pucara cumplía una función militar y administrativa, actuando como punto de control para quienes ingresaban o salían de Cusco. Desde su ubicación estratégica se tiene una amplia vista de los caminos y del valle, lo que permitía vigilar el tránsito y proteger el acceso a la ciudad. El complejo está formado por terrazas, muros, escalinatas y recintos de piedra de diferentes tamaños.

Tambomachay
Por último, Tambomachay es otro de los complejos arqueológicos ubicados en los alrededores de Cusco, conocido principalmente por su relación con el agua. Su nombre puede traducirse como «lugar de descanso» y se cree que fue un espacio destinado al culto del agua y al descanso de la nobleza inca.
El elemento más destacado de Tambomachay son sus canales y fuentes de agua perfectamente tallados en la piedra, por los que el agua fluye de manera constante desde tiempos ancestrales. Este sistema hidráulico demuestra el avanzado conocimiento inca en ingeniería y manejo del agua, así como la importancia simbólica que este elemento tenía dentro de la cosmovisión andina, asociada a la vida, la fertilidad y la purificación.

Tours desde Cusco
Si ya de por sí hay muchísimas cosas que visitar en Cusco, no te cuento lo que hay en sus alrededores. Montañas preciosas, sitios arqueológicos, rutas de trekking… Hay tantos lugares por descubrir en la zona, que necesitarás hacer un viaje muy largo (o varios viajes) para poder verlo todo. Para que te hagas una idea, yo estuve una semana y no me alcanzó para ver todo.
Machu Picchu
No cabe duda de que el lugar más conocido que ver cerca de Cusco es Machu Picchu. ¿Quién no ha soñado con visitarlo? Es un lugar mágico, emplazado en un entorno montañoso espectacular y guarda aún muchos secretos.
Cusco es la puerta de entrada a Machu Picchu, y es que es desde allí desde donde salen los transportes para ir a visitarlo. Se sitúa a unos 200 kilómetros de la antigua capital inca y puedes ir por tu cuenta o en un tour como éste. Eso sí, no hay conexión por carretera, por lo que las tres opciones para llegar son tomar el tren, hacer un trek de varios días, como el Camino del Inca o el Salkantay, o viajar hasta la famosa hidroeléctrica y desde allí caminar unas dos o tres horas hasta Aguas Calientes.
Al ser el lugar más visitado de Perú, te recomiendo sacar las entradas con antelación si vas a ir por tu cuenta, o reservar el tour que mejor se acomode a tus planes de viaje si prefieres ir con todo organizado.
Te cuento cómo llegar a Machu Picchu desde Cusco y más informaciones en otro post dedicado

Valle Sagrado de los Incas
En la ruta para viajar hasta Machu Picchu pasarás por el Valle Sagrado de los Incas, y te recomiendo quedarte unos días por allí o, al menos, hacer un tour desde Cusco para conocerlo un poquito mejor. Se trata del valle por el que discurre el río Vilcanota y donde se ubican algunos de los pueblos más turísticos del país.
Entre los que destacan se encuentran Ollantaytambo y Pisac, con sus ruinas incas, Maras, con unas pintorescas salinas, o Chinchero, con sus artesanías. Cada pueblo tiene su particularidad, aunque en general todos ellos te ofrecen una buena muestra de la cultura peruana y poseen sitios arqueológicos para maravillarte con la vida en el imperio inca.
Para más detalles, no dejes de leer el post en el que te cuento qué hacer en el Valle Sagrado de los Incas

Montaña de los 7 Colores
Vinicunca, o también conocida como la Montaña de los 7 Colores, es uno de los lugares más de moda en Perú en los últimos años. Su alegre colorido recuerda a la paleta de un pintor y es ideal para hacer fotos muy instagrameables.
Esta montaña se sitúa hacia el sur de Cusco, en la Cordillera Vilcanota, y se alza hasta los 5.200 metros sobre el nivel del mar. Por tanto, hay que tener la altitud en cuenta al visitarla para no sufrir el temido soroche. Es frecuente visitarlo con un tour desde Cusco.
¿Te gustan las montañas de colores? Para otro viaje puede que te interese conocer la provincia de Jujuy, en Argentina, donde visitar el Cerro de los 7 Colores de Purmamarca o El Hornocal de Humahuaca
Cómo llegar a Cusco
Cusco es uno de los destinos más visitados de Sudamérica, por lo que no tendrás problema en llegar a la ciudad, pues está bien conectada. Si no tienes tu vehículo propio, puedes hacerlo por tu cuenta en avión, autobús y tren.
Vuelos a Cusco
Si no dispones de mucho tiempo para viajar por Perú, lo más rápido para llegar a Cusco es el avión. Hay muchos vuelos directos entre Lima y Cusco a precios muy asequibles con VivaAir, Sky o Latam y se tarda apenas hora y media.
El aeropuerto de Cusco está en plena ciudad, así que no te será difícil trasladarte a tu alojamiento una vez aterrices en la ciudad. La opción más cómoda es la de reservar un transfer que te lleva al centro de la ciudad, aunque también puedes tomar un taxi. Eso sí, aquí tendrás que regatear e intentar no pagar más de 15 soles. Para evitarlo, una idea es contactar con el alojamiento y que ellos te envíen alguien de confianza (no te olvides de preguntar cuánto cuesta para no llevarte sorpresas).
Por último, también tienes la opción de tomar las combis, que son los microbuses en los que se mueven los locales. Esta opción es la más barata, ya que cuesta alrededor de 1 sol, pero puede resultarte más complicado. Primero, porque no hay una ruta directa al centro, y segundo, porque siempre van hasta arriba de gente y no habrá espacio para tu equipaje.
Llegar a Cusco en autobús
Si estás haciendo un viaje largo o de mochilera por el país, entonces lo más normal será que llegues a Cusco por carretera. Existen trayectos en autobús desde otras ciudades turísticas cercanas, como Puno, Arequipa o Puerto Maldonado, que podrás hacer de día o de noche.
Cuando el trayecto dura muchas horas, lo mejor es hacerlo de noche para así ahorrarte una noche de alojamiento. Además, hay empresas que tienen buen servicio y asientos cama o semicama, que te permiten descansar un poco mejor. Cruz del Sur, Oltursa o Civa son algunas de las mejores empresas y puedes reservar el billete por internet.
Para llegar hasta tu alojamiento, ocurre igual que desde el aeropuerto. Puedes subirte a alguna de las combis, pedir un taxi o reservar un traslado. La terminal está en la ciudad, pero no en el centro, por lo que necesitarás un desplazamiento.
Viajar a Cusco en tren
Por último, otra opción es llegar a Cusco en tren. Es probablemente la más cara, aunque es más cómoda, pues te da mayor libertad de movimiento en el trayecto. Con Perú Rail puedes viajar a Cusco desde Puno y Arequipa, así que si tienes planeado visitar también esas ciudades, quizá te interese, pues no hay vuelo directo y el autobús resulta más incómodo.
En este caso, la estación sí está próxima al centro de la ciudad. Puedes ir por tanto caminando a tu alojamiento si no está muy lejos.
Dónde dormir en Cusco
Cusco es una ciudad muy turística y está repleta de mochileros. Es por ello que hay muchísima oferta en alojamientos de todo tipo y a muy buen precio, pues Perú es un país económico en este sentido.
Puedes encontrar hostels desde 3 euros la noche y hoteles por poco más de 10 euros (algo básicos, eso sí). En mi caso me quedé en casa del amigo de una amiga, así que no puedo recomendarte un alojamiento en concreto, pero ya sabes que al viajar sola siempre recomiendo los hostels por la facilidad de encontrar otros viajeros, hacer amigos y apuntarte a actividades. Si no, aquí te dejo un mapa donde puedes ubicar los alojamientos disponibles y reservar el que mejor se adapte a tu estilo de viaje:
Creo que con todas estas cosas que hacer en Cusco y sus alrededores tienes de sobra para pasar al menos una semana. Puede que te parezca mucho, pero te recomiendo enormemente dedicarle un gran viaje a esta zona porque hay muchísima historia, cultura y paisajes espectaculares. Además, aunque aquí te haya resumido un montón de cosas, una vez estés allí te darás cuenta de que hay muchísimos otros lugares por conocer, y es que la región de Cusco tiene mucho aún que ofrecer.
Este post forma parte de la guía para viajar sola a Perú
Viajera y fundadora de Quiero Viajar Sola. Desde que comencé a viajar sola en 2016 siempre tuve una inquietud: motivar a otras mujeres a viajar solas. Para ello, decidí crear este blog en 2018, en el que te cuento todos los viajes que he realizado en solitario en estos 10 años como viajera independiente y te doy consejos para que puedas organizar tu viaje por libre y disfrutar recorriendo el mundo en solitario.

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