10 cosas que ver en Hondarribia en un día

Situada en la desembocadura del río Bidasoa, Hondarribia es uno de los pueblos más bonitos de Guipúzcoa. Pude visitarlo desde Hendaya en barco durante mi viaje por la costa vasca francesa y pasé unas horas recorriendo su casco histórico amurallado, su barrio de la Marina y su zona de playa. Para que puedas organizar tu viaje fácilmente y no perderte lo más importante, en este artículo te cuento qué ver en Hondarribia. ¡Toma nota!

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Qué ver en Hondarribia en un día

Para entender mejor qué visitar en Hondarribia, es interesante conocer de antemano su pasado, marcado por su ubicación junto a la desembocadura del río Bidasoa y la frontera con Francia. La villa fue fundada oficialmente en el siglo XIII por el rey Alfonso VIII de Castilla y, durante siglos, tuvo una importante función defensiva. Su recinto amurallado fue escenario de numerosos asedios y enfrentamientos, entre ellos el sitio de 1638, uno de los episodios más recordados de su historia. De aquella época se conservan las murallas, varias puertas de acceso y el castillo de Carlos V, convertido actualmente en Parador de Turismo.

El recorrido por Hondarribia te permitirá descubrir las distintas etapas de su historia. En el casco antiguo encontrarás calles empedradas, casas blasonadas y edificios históricos, mientras que fuera de las murallas se extiende el barrio de la Marina. Allí vivían tradicionalmente los pescadores y todavía se conservan las características casas con balcones de madera pintados de colores. Puedes conocer todos los lugares que te indico a continuación por tu cuenta danto un paseo, aunque también puedes hacer un free tour como éste para enterarte bien de su historia y curiosidades.

Puerta de Santa María

Para comenzar tu recorrido, puedes hacerlo en la Puerta de Santa María, que es una de las principales entradas al casco histórico de Hondarribia. Durante siglos fue el acceso principal a la villa y formaba parte de su sistema defensivo. En la parte superior de la puerta se encuentra el escudo de armas de Hondarribia, mientras que junto a ella todavía pueden verse algunos restos de la antigua muralla. Delante del acceso llama la atención la escultura del hachero, que representa a los soldados encargados de abrir paso a las tropas.

Frontal de la puerta
La puerta de Santa María es el principal acceso al casco antiguo de Hondarribia

Calle Mayor de Hondarribia

Desde la Puerta de Santa María da comienzo la Calle Mayor, conocida oficialmente como Kale Nagusia. A ambos lados de la calle se levantan casas antiguas con fachadas de piedra, balcones de hierro forjado, aleros de madera y escudos nobiliarios.

Entre los edificios más destacados están el Ayuntamiento, construido en 1735 en estilo barroco. Su fachada de piedra destaca por los soportales formados por arcos de medio punto, los balcones de hierro y los dos grandes escudos de la ciudad.

Casi enfrente se encuentra la Casa de Casadevante, un palacio barroco del siglo XVII que perteneció a una de las familias más destacadas de Hondarribia. El edificio está ligado a uno de los episodios más importantes de la historia local: en él se negociaron los términos de la tregua que puso fin al sitio de 1638, cuando las tropas francesas mantuvieron cercada la ciudad durante varias semanas. Una placa colocada en su fachada recuerda este acontecimiento.

Otro de los edificios más interesantes es el palacio de Zuloaga, una antigua casa solar vinculada al conde de Torre Alta. Merece la pena fijarse en su fachada de piedra, decorada con vanos barrocos y presidida por el escudo de la familia Zuloaga, así como en su escalera interior. Actualmente es de propiedad municipal y alberga el Archivo Histórico y la Biblioteca Municipal.

Yo en la calle Mayor
Paseando por la bonita calle Mayor

Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción y del Manzano

En la calle Mayor te encontrarás con la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción y del Manzano. Su construcción comenzó a finales del siglo XV sobre los restos de una iglesia románica anterior y junto a la propia muralla. Combina diferentes estilos arquitectónicos, y es que, aunque predomina el gótico tardío, también incorpora elementos renacentistas y barrocos añadidos en etapas posteriores. El más visible desde el exterior es su campanario barroco del siglo XVIII, obra de Francisco de Ibero, que sobresale sobre los tejados del casco antiguo.

En el lado norte se conserva la parte más antigua del templo. Allí merece la pena fijarse en la portada gótica, formada por un arco conopial, y en el antiguo escudo de Hondarribia situado junto a ella. El interior presenta planta de cruz latina con tres naves a distintas alturas cubiertas por bóvedas de crucería, algunas decoradas con motivos religiosos y heráldicos. Mientras, el retablo de la capilla mayor es neogótico y fue realizado en 1910.

Interior de la iglesia
La nave central y el altar de la iglesia

Plaza de Armas

Al final de la calle Mayor llegarás a la plaza de Armas, que está en la parte más alta del casco histórico. Como indica su nombre, la plaza tuvo principalmente una función militar. En ella se reunían las tropas, se realizaban ejercicios y se organizaban actos relacionados con la defensa de la ciudad. También fue escenario de proclamaciones, recepciones y celebraciones populares, por lo que durante siglos funcionó como uno de los principales centros de la vida pública de Hondarribia.

En la plaza tienes la oficina de turismo y un centro de interpretación dedicado a la historia y al patrimonio de Hondarribia. También puedes hacer una parada en sus terrazas para tomar, contemplar las casas con balcones de madera y disfrutar de las vistas de la desembocadura del Bidasoa, la bahía de Txingudi y Hendaya, situada al otro lado de la frontera.

Castillo de Carlos V y casas típicas
La plaza Mayor con sus casas típicas y el Parador

Castillo de Carlos V

Además, en la plaza de Armas está el Castillo de Carlos V, que actualmente es el Parador de Hondarribia. Su origen es medieval y su construcción primitiva se atribuye al rey navarro Sancho Abarca, aunque fue ampliada y fortificada posteriormente por Sancho el Sabio. En el siglo XVI, Carlos V ordenó reforzarla como parte del sistema defensivo de la villa y le dio el aspecto sobrio que todavía conserva la fachada principal. Desde entonces, el edificio es conocido por el nombre del emperador, quien también se alojó en él.

La fortaleza funcionaba al mismo tiempo como castillo y palacio. Llegó a tener seis plantas con dependencias destinadas al alojamiento de las tropas, almacenes, depósitos de armas y pólvora, caballerizas y calabozos. Su posición fronteriza hizo que sufriera los efectos de los numerosos asedios de Hondarribia, especialmente el de 1638, durante el cual tanto el castillo como las murallas recibieron miles de impactos.

A lo largo de su historia también acogió a otros personajes destacados, como los reyes Felipe IV y Felipe V o el pintor Diego Velázquez. Sin embargo, con el paso del tiempo perdió su función militar y fue deteriorándose hasta que se rehabilitó para convertirlo en Parador. Aunque las habitaciones están reservadas a los huéspedes, se puede acceder a algunas zonas comunes, como el patio y la cafetería. En su interior se conserva una colección de tapices basados en diseños de Rubens sobre la historia de Aquiles.

Fachada del castillo
La fachada del antiguo castillo (hoy Parador) con restos de impactos

Palacio Eguiluz

A pocos pasos de la plaza de Armas se encuentra el palacio Eguiluz, que también es conocido como la Casa de Juana la Loca. Se trata de una casa solariega blasonada vinculada a la familia Eguiluz en la que destacan la piedra de sillería y el escudo situado sobre la entrada.

Según se cuenta, Juana I de Castilla, hija de los Reyes Católicos, y su marido, Felipe el Hermoso, se alojaron aquí durante los tres días que pasaron en Hondarribia en 1502. La pareja viajaba desde Bruselas hacia Toledo, donde iba a ser reconocida como heredera de las coronas de Castilla y Aragón.

Sin embargo, este episodio no está confirmado. La fachada y buena parte del palacio que vemos actualmente se datan en el siglo XVII, más de un siglo después de la estancia de Juana y Felipe. Es posible que existiera una construcción anterior en el mismo solar, pero no puede asegurarse que se alojaran en el edificio que existe hoy en día. El palacio es de propiedad privada y no se visita por dentro, pero merece la pena acercarse para contemplar su exterior y conocer la historia que le ha dado su nombre popular.

Fachada del palacio
La fachada del palacio con el escudo familiar

Plaza de Gipuzkoa

Por el callejón frente al palacio llegarás a la plaza de Gipuzkoa, uno de los rincones con más encanto del casco histórico de Hondarribia. Llaman la atención sus soportales, las fachadas con entramados de madera y los balcones decorados con flores.

Sin embargo, la plaza de Gipuzkoa es mucho más reciente que el resto del conjunto histórico. Fue diseñada en 1965 por el arquitecto Manuel Manzano-Monís como una recreación historicista, es decir, tratando de reproducir los materiales y las formas de la arquitectura tradicional de Hondarribia.

Algunos edificios de la plaza
Un rincón de la pequeña plaza

Puerta de San Nicolás

Cerca de la plaza puedes acercarta hasta la Puerta de San Nicolás, el otro acceso histórico que se conserva en la muralla de Hondarribia. Se encuentra al final de la calle San Nicolás, que desciende desde la plaza de Armas, y durante los siglos XV y XVI fue una de las principales entradas a la villa fortificada.

El conjunto defensivo era más complejo de lo que puede apreciarse actualmente. Estaba formado por una capilla, un torreón, dos puertas y dos puentes que permitían atravesar el foso. Uno de ellos era fijo, mientras que el otro tenía una parte levadiza que podía cerrarse en caso de ataque para impedir el acceso al interior de la ciudad. La pasarela que cruza actualmente el antiguo foso ha sido rehabilitada y desde ella tendrás una buena vista de esta zona de las murallas.

La puerta interior es la más antigua y conserva restos de una estructura gótica perteneciente a la muralla medieval. La puerta exterior fue construida en el siglo XVI, cuando las defensas de Hondarribia se adaptaron a las nuevas técnicas militares y al uso cada vez más frecuente de la artillería. Frente a ella se levantó el revellín de San Nicolás, una fortificación independiente que servía para proteger el acceso y dificultar el avance de los atacantes.

Frontal de la puerta
La cara exterior de la puerta de San Nicolás y sus murallas

Barrio de la Marina

Bajando del centro histórico de Hondarribia, te encontrarás con el barrio de la Marina. Surgió junto al puerto como arrabal de pescadores y marineros, separado del núcleo fortificado que ocupaba la parte alta de la ciudad. Esta diferencia todavía se puede apreciar, ya que los palacios de piedra y las casas blasonadas dejan paso a un barrio más colorido.

Su imagen más característica son las casas de fachadas blancas o de colores, con balcones de madera pintados en tonos verdes, azules y rojos. Muchos están decorados con flores, especialmente durante los meses de primavera y verano. Las principales calles del barrio son San Pedro y Santiago, y concentran buena parte de los bares y restaurantes de Hondarribia. ¡Aprovecha para tomar unos pintxos!

También en este barrio puedes ver el Mariñel, un antiguo barco bonitero de 21,30 metros de eslora construido en 1985. Está considerado uno de los últimos barcos clásicos de madera de la flota de Hondarribia, por lo que fue adquirido por el Ayuntamiento en 2012 y restaurado para conservarlo como testimonio de la importancia histórica de la pesca en la ciudad.

El barco rodeado de barcos más pequeños
El barco Mariñel es un recuerdo de la antigua industria pesquera de Hondarribia

Playa de Hondarribia

Por último, si sigues por el paseo junto al río Bidasoa llegarás al puerto deportivo y, detrás, a la playa, lo cual es perfecto si visitas Hondarribia en verano y quieres darte un chapuzón para refrescarte (si el día acompaña, claro está). Tiene unos 700 metros de longitud, con arena dorada y vistas hacia Hendaya y la desembocadura del Bidasoa, y está protegida por el cabo Higuer y por un espigón, lo que reduce la cantidad de oleaje.

Durante la temporada de baño dispone de servicios como duchas, aseos, socorristas y zonas deportivas. En los alrededores encontrarás aparcamiento por si viajas en coche, aunque también puedes llegar en autobús urbano desde la Marina y el casco histórico. Y si quieres comer algo, en la zona del puerto deportivo tienes varios restaurantes donde comer o tomar algo.

Arenal de la playa
La playa de Hondarribia desde el paseo

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Qué ver cerca de Hondarribia

La ubicación de Hondarribia, en la frontera entre España y Francia, te permite combinar tu visita con otros lugares de la bahía de Txingudi. Hendaya e Irún son las dos localidades más cercanas y se puede llegar fácilmente hasta ellas en transporte público o incluso en barco, en el caso de Hendaya.

Hendaya

Hendaya se encuentra justo enfrente de Hondarribia, al otro lado de la bahía de Txingudi y ya en territorio francés. Ambas localidades están conectadas por un pequeño barco que cruza la bahía en unos pocos minutos. Esta fue la opción que utilicé durante mi viaje para visitar Hondarribia desde Hendaya y me pareció una forma rápida y bonita de llegar a Hondarribia, disfrutando además de las vistas durante el trayecto.

Uno de los principales lugares que ver en Hendaya es su extensa playa, situada entre el río Bidasoa y las características rocas de los Gemelos. Junto a ella encontrarás el antiguo Casino, un edificio de estilo neomorisco que recuerda el desarrollo turístico de la localidad a comienzos del siglo XX. También puedes pasear por el puerto deportivo y contemplar Hondarribia desde la orilla francesa de la bahía.

Algo más alejado del centro se encuentra el castillo de Abbadia, una residencia neogótica construida en el siglo XIX para el explorador y científico Antoine d’Abbadie. Si dispones de tiempo, también puedes acercarte a la iglesia de San Vicente, en la parte alta de la localidad, o pasear junto a la bahía de Txingudi.

Te cuento qué ver en Hendaya en otro artículo

La playa un día nublado
La playa de Hendaya y su Casino y, al fondo, el cabo Higuer en Hondarribia

Irún

Otra visita interesante es Irún, a unos pocos kilómetros de Hondarribia hacia el interior. Su ubicación fronteriza ha marcado su historia y la ha convertido en un importante lugar de paso entre España y Francia, tanto por carretera como por ferrocarril. Desde Hondarribia puedes llegar en autobús urbano en pocos minutos.

El principal lugar que visitar es el Museo Romano Oiasso, dedicado al asentamiento y al puerto que los romanos establecieron en este territorio. Su exposición permite conocer la importancia de Irún durante la Antigüedad y entender cómo Oiasso conectaba Hispania con la Galia. Cerca se encuentra la iglesia de Santa María del Juncal, uno de los edificios religiosos más destacados de la ciudad.

También merece la pena recorrer el centro y acercarse a la plaza de San Juan Harria, donde se encuentran el Ayuntamiento y la columna de San Juan. Desde allí puedes continuar por el paseo de Colón, principal eje comercial de Irún. Además, Irún es el punto de entrada del Camino de Santiago del Norte en España que llega desde Bayona, así que verás peregrinos y señales relacionadas con la ruta jacobea.

No te pierdas el post donde te cuento qué ver en Irún

Fachada del ayuntamiento
El Ayuntamiento de Irún en la plaza de San Juan Harria, llena de gente en las fiestas de San Marcial

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Cómo llegar a Hondarribia

Hondarribia se encuentra en el extremo oriental de Guipúzcoa, junto a la frontera con Francia y a unos 20 kilómetros de San Sebastián. Aunque no tiene estación de tren, se puede llegar fácilmente en autobús, coche, avión o en barco desde Hendaya. Esta última fue la opción que utilicé durante mi viaje por el País Vasco francés.

Barco a Hondarribia desde Hendaya

La forma más rápida y bonita de viajar entre Hendaya y Hondarribia es utilizar la lanzadera marítima que cruza la bahía de Txingudi. El barco parte del puerto deportivo de Sokoburu, situado detrás de la playa de Hendaya, y llega a Hondarribia junto al barrio de la Marina.

El trayecto dura unos siete minutos y te permite disfrutar de las vistas de ambas localidades desde el agua. El servicio funciona durante todo el año, normalmente con salidas cada 30 minutos, aunque la frecuencia aumenta en verano. Los billetes se compran directamente en el barco con efectivo y en verano de 2026 el trayecto me costó 2,60€.

El barco atracando el Hendaya
El barquito que cruza la bahía, atracando en el puerto deportivo de Hendaya

Vuelos a Hondarribia

Si planeas visitar la zona y viajas desde una ciudad alejada, puedes llegar en avión porque en Hondarribia está el aeropuerto de San Sebastián. Ahora bien, es un aeropuerto pequeño y no tiene muchos vuelos ni muchas rutas, pero no está de más echar un vistazo por si hay suerte. Una vez aterrices, desde la terminal puedes llegar al centro en autobús o taxi en pocos minutos.

Autobuses a Hondarribia

Hondarribia está comunicada con San Sebastián e Irún mediante los autobuses de Lurraldebus operados por Ekialdebus. Desde San Sebastián se pueden utilizar líneas como la E20, la E21 y la E23, aunque el recorrido y el tiempo de viaje varían según el servicio. La E21 pasa también por el aeropuerto de San Sebastián, que está en Hondarribia.

Desde Irún existen varias conexiones locales, entre ellas la línea E25. Esta opción resulta especialmente práctica si llegas en tren a Irún, ya que Hondarribia no cuenta con estación ferroviaria propia.

Cómo ir a Hondarribia en coche

Para llegar en coche desde San Sebastián hay que seguir la AP-8 en dirección a Irún y tomar la salida hacia Hondarribia y el aeropuerto. El trayecto suele durar alrededor de media hora. Desde Francia se puede cruzar la frontera por Hendaya e Irún y continuar por carretera hasta la localidad.

El acceso en coche al interior del casco histórico está restringido y sus calles no son adecuadas para circular ni aparcar. Lo más práctico es dejar el vehículo en las zonas habilitadas de la parte baja y recorrer a pie el barrio de la Marina y el recinto amurallado. Si vas a la zona de la playa, hay bastante aparcamiento allí mismo, aunque durante el verano y los fines de semana puede resultar más difícil encontrar plaza por la afluencia de gente.

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Dónde dormir en Hondarribia

Hondarribia se puede visitar perfectamente en unas horas, por lo que no es imprescindible alojarse en la localidad. En mi caso, estaba recorriendo el País Vasco francés y tenía el alojamiento en Hendaya, desde donde crucé la bahía de Txingudi en barco para pasar el día. Después de conocer el casco histórico y el barrio de la Marina, regresé de la misma forma.

Si prefieres pasar la noche en Hondarribia, una de las mejores zonas es el casco histórico, y el sitio más interesante podría ser el Parador de Hondarribia, instalado en el antiguo castillo. Otra alternativa es buscar alojamiento en el barrio de la Marina, más animado, especialmente si quieres estar cerca de los bares de pintxos y los restaurantes.

Hondarribia es una localidad perfecta para conocer en unas horas o durante una excursión de un día. Su recinto amurallado, los edificios históricos de la Calle Mayor, las casas de colores del barrio de la Marina y las vistas de la bahía de Txingudi forman una visita muy completa. Es un destino muy bonito, así que ¡anímate a conocerlo!

Este post forma parte de la guía para viajar sola por España

Estela Gómez

Viajera y fundadora de Quiero Viajar Sola. Desde que comencé a viajar sola en 2016 siempre tuve una inquietud: motivar a otras mujeres a viajar solas. Para ello, decidí crear este blog en 2018, en el que te cuento todos los viajes que he realizado en solitario en estos 10 años como viajera independiente y te doy consejos para que puedas organizar tu viaje por libre y disfrutar recorriendo el mundo en solitario.

Estela Gómez, blogger de viajes para mujeres

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