Hacer un voluntariado: viajar y ayudar

Hay mil maneras de viajar por el mundo. Hay viajes cortos y largos, unos son de proximidad y, otros, a la otra punta del mundo. Hay quien viaja en solitario y quien aún no se atrevió y viaja con amigos, familia o pareja. Algunos optan por realizar viajes de lujo, otros, por viajar low cost para estirar el presupuesto todo lo posible, y también hay quien elige hacer un voluntariado, con el que, además de conocer la realidad del destino, puede aportar su ayuda a la comunidad que visita. 

Voluntariado - Adventure Volunteer
Voluntariado de empoderamiento en la India. Foto: Adventure Volunteer

Por qué hacer un voluntariado

A quienes nos encanta recorrer el mundo sabemos que viajar abre la mente y nos da la oportunidad de conocer de primera mano otras culturas. Caminar por las calles de otro país y conocer a su gente te enriquece, y vivir aventuras fuera de tu zona de confort te hace mucho más feliz. Si, además de todo eso, le sumas la posibilidad de poder contribuir a hacer del mundo un lugar un poquito mejor, la experiencia viajera será inolvidable.

Cada vez son más las personas que deciden viajar y ayudar al mismo tiempo. Gracias a ONGs como Adventure Volunteer tienes la posibilidad de vivir durante un tiempo con una comunidad en la que aportar tu trabajo y conocimientos, ayudando así a las personas locales más desfavorecidas. En este caso, la ONG se encarga de la logística, recibiéndote en el destino y proporcionándote alojamiento y comida, entre otras cosas, para que tú te centres en lo importante: dedicar unas horas al día para contribuir al proyecto en el que desees colaborar. 

Viajar sola es perfecto para hacer un voluntariado. Hay un dicho que dice que viajando sola nunca estás sola, y es completamente cierto especialmente para viajar de este modo, ya que estarás acompañada por otros voluntarios, gente de la ONG y todas aquellas personas de la comunidad en la que ayudarás que, según pasen los días, se convertirán en grandes amigos. 

Tipos de voluntariados

Existen muchos proyectos en los que tu ayuda es necesaria alrededor de todo el mundo y a los cuales podrás aportar tu pasión y aquellas habilidades que se te dan bien. Por ejemplo, si te gusta la naturaleza puedes hacer voluntariados en refugios de animales y en lugares donde se intente proteger el medioambiente.

Mientras, si te apasiona la educación, podrás hacer voluntariados para enseñar idiomas o apoyar la enseñanza en escuelas y orfanatos. Incluso hay voluntariados médicos con los que podrás aplicar tus conocimientos de medicina (si eres estudiante de este campo) para prevenir o combatir enfermedades en lugares donde no hay una correcta atención sanitaria.

Voluntariado de empoderamiento

Como mujer viajando sola, creo que un voluntariado muy interesante es el de empoderamiento. La desigualdad de género es un hecho en cualquier parte del mundo, y más aún en países donde la gente tiene pocos recursos. Haciendo un voluntariado de empoderamiento estarás en contacto directo con las mujeres de ese lugar, conocerás su situación y podrás ayudarles a salir adelante en diversas áreas. De mujer a mujer. 

Por poner algunos ejemplos, puedes hacer un voluntariado en Kenia en el que ayudar a madres jóvenes a mejorar su autoestima a través de la enseñanza, colaborar en una casa de acogida de mujeres que huyen de la violencia machista en la India o trabajar con mujeres indígenas en Perú o Panamá para mejorar su capacitación laboral y permitirles acceder al mercado de trabajo o crear una manera de emprender y ganarse la vida. 

Hay muchas maneras de viajar por el mundo, pero pocas que sean tan gratificantes como hacer un voluntariado. Esta modalidad te ofrece la posibilidad no solo de conocer otro país y otra cultura, sino de vivir in situ el día a día de la gente local, acercarte a sus problemas y echar una mano para hacer sus vidas un poco más fáciles. 

Código ético: este artículo está patrocinado por Adventure Volunteer.

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