En España aún hay destinos desconocidos para la mayoría de viajeros y muchos de ellos están en Castilla y León. Por ello, hoy te quiero hablar de varias cosas que ver en Palencia, una pequeña ciudad castellana en la que pasar un día de lo más entretenido visitando monumentos y paseando por sus calles peatonales y senderos.
He podido visitar la ciudad en varias ocasiones. Las más recientes han sido una pequeña escapada sola durante los tiempos de pandemia, la jornada de comunicación del patrimonio celebrada en la Catedral de Palencia con motivo de su séptimo centenario, en la que participé como ponente en una de las mesas redondas, y una jornada de formación con mis compañeros de la asociación Castilla y León Travel Bloggers. En todas las ocasiones he podido ir conociendo un poco mejor el patrimonio de la capital, así que toma nota y no te pierdas los lugares que te recomiendo a continuación.
- Catedral de San Antolín
- Calle Mayor de Palencia
- Plaza Mayor de Palencia
- Iglesia de San Francisco
- Mercado de Abastos
- Edificio de la Diputación
- Monasterio de Santa Clara
- Iglesia de San Lázaro
- Casino de Palencia
- Parque del Salón de Isabel II
- Parque Huerta de Guadián
- Iglesia de San Miguel
- Iglesia de Nuestra Señora de la Calle
- Museo de Palencia
- Museo Diocesano de Arte Sacro
- Convento de San Pablo
- Río Carrión
- Canal de Castilla
- Centro Cultural Lecrác
- Cristo del Otero

Qué ver en Palencia capital
La historia de Palencia se remonta a la antigüedad, cuando el pueblo vacceo habitó estas tierras antes de la llegada de los romanos. Bajo el dominio romano, la ciudad, conocida como Pallantia, se convirtió en un importante enclave gracias a su ubicación junto al río Carrión. Tras la caída del Imperio romano, pasó a manos de visigodos y más tarde fue ocupada por los musulmanes hasta que fue repoblada por los cristianos a finales del siglo IX.
Durante la Edad Media, Palencia vivió una de sus etapas de mayor esplendor. En 1208 se fundó la primera universidad de España, el llamado Studium Generale de Palencia, antecedente de las grandes universidades castellanas. La ciudad también se consolidó como un importante centro religioso y cultural, impulsada por la construcción de la Catedral de San Antolín y la influencia de su obispado. Aunque con el paso de los siglos perdió esa influencia, Palencia conservó su relevancia como capital provincial y hoy es una ciudad tranquila, con un casco antiguo lleno de patrimonio.
Al ser una ciudad pequeña es posible visitar Palencia en un día o incluso en un fin de semana si quieres disfrutarla con calma. Su centro histórico es manejable para recorrerlo caminando, con muchas calles peatonales y puntos de interés bastante cerca unos de otros. Por tanto, te recomiendo ponerte un calzado cómodo y caminar todo lo que puedas para ir encontrándote bonitos edificios, monumentos, algún que otro mural escondido por ahí y los enclaves que te recomiendo a continuación. Si lo prefieres, también puedes hacer un free tour con el que tomar contacto con la ciudad. Yo lo hice en una de mis visitas y merece la pena para conocer mejor su historia y curiosidades.
Catedral de San Antolín
Uno de los principales lugares que ver en Palencia capital es su Catedral. Dedicada a San Antolín, se le llama también La Bella Desconocida, y es que es la tercera Catedral más grande de España. ¿Lo sabías? ¡Excusa más que suficiente para viajar a Palencia!
Por fuera llaman la atención su sobriedad y su torre de 55 metros de altura, aunque la Catedral no tiene una fachada clara como puedan tener otros templos similares en otras ciudades. Ello es debido, en parte, a que ha ido sufriendo renovaciones y ampliaciones durante varios siglos desde que se construyera una primera iglesia en el siglo VII, lo que hace que en ella se mezclen varios estilos arquitectónicos.
La primera vez que estuve no pude verla por estar cerrada por la pandemia, pero sí la recorrí durante la jornada de patrimonio en la que participé. Me pareció impresionante y es increíble que no sea conocida, porque tiene una increíble belleza y una cantidad apabullante de objetos artísticos de incalculable valor. Para no perderte nada, te recomiendo mucho hacer una visita guiada.
Te cuento en detalle qué visitar dentro en mi post sobre la Catedral de Palencia

Calle Mayor de Palencia
La calle principal de Palencia es la calle Mayor, que a lo largo de casi un kilómetro peatonal está repleta de tiendas y edificios emblemáticos. Los bloques de uno de sus lados están porticados y algunos de ellos aún poseen los miradores de madera de las antiguas viviendas.
Entre los edificios más reconocibles de la calle Mayor están el Consejo de Cuentas de Castilla y León, que en su día se construyó para ser una sala de espectáculos, o el Colegio de Villandrando, que tenía la finalidad de instruir a niñas huérfanas de algunos pueblos cercanos a la ciudad. Los dos son obra del arquitecto palentino Jerónimo Arroyo, y destaca especialmente el colegio por su fachada colorida, siendo el mejor exponente del Modernismo en Palencia.
En la calle Mayor también destacan algunos monumentos, como la estatua de Jerónimo Arroyo, la de la Castañera, la de la Mujer Palentina, conocida como «La Gorda», o la del escultor Victorio Macho dando forma al Cristo del Otero (otro monumento emblemático de Palencia del que te hablo más abajo).

Plaza Mayor de Palencia
Frente al edificio del Consejo de Cuentas de Castilla y León sale una pequeña calle que conecta la calle Mayor con la plaza Mayor de Palencia. Allí se encuentran el ayuntamiento de la ciudad y una estatua de Victorio Macho dedicada a Alonso Berruguete, escultor nacido en la localidad palentina de Paredes de Nava. La plaza es rectangular y cuenta con edificios bajos porticados con algunas cafeterías que hacen que sea un buen lugar para tomar un descanso en la visita a la ciudad.

Iglesia de San Francisco
Junto a la plaza Mayor está la Iglesia de San Francisco. Su construcción comenzó en el siglo XIII, cuando la orden franciscana se estableció en Palencia, aunque el edificio actual es el resultado de diferentes ampliaciones y reformas realizadas a lo largo de los siglos posteriores.
El templo destaca por su amplia nave y por conservar importantes elementos de estilo gótico y mudéjar. En su interior se pueden admirar varias capillas funerarias pertenecientes a destacadas familias palentinas, así como interesantes retablos y obras de arte sacro. Entre sus tesoros sobresale el sepulcro de la reina doña Urraca de Portugal, esposa del rey Fernando II de León.
Antiguamente se encontraba unida a un convento hoy desaparecido que fue sede de las Cortes de Castilla en los siglos XIII y XIV y residencia de monarcas y altos dirigentes de la iglesia a su paso por la ciudad.

Mercado de Abastos
A pocos pasos de la plaza Mayor también puedes visitar el Mercado de Abastos de Palencia, un excelente ejemplo de la arquitectura del hierro de finales del siglo XIX. Fue inaugurado en 1898 para sustituir al antiguo mercado que se celebraba en la Plaza Mayor y su estructura, realizada en hierro y cristal, recuerda a otros mercados construidos en España durante la misma época, inspirados en las grandes galerías comerciales europeas. En su interior verás puestos de alimentación donde comprar algunos de los productos más típicos de la gastronomía palentina.

Edificio de la Diputación de Palencia
Al lado está el Edificio de la Diputación de Palencia, que seguro que te llama la atención por lo bonito que es. Tiene varias torres y una elegante fachada de ladrillo rojo decorada con elementos de color blanco, columnas, escudos y balaustradas que le dan un aire casi palaciego.
Su construcción finalizó en 1914 para convertirse en la sede del gobierno provincial, una función que continúa desempeñando en la actualidad. Debido a esa función no estoy segura de que se pueda visitar por dentro, pero merece la pena acercarse a verlo desde fuera.

Monasterio de Santa Clara
Al lado puedes visitar el Monasterio de Santa Clara, fundado en el siglo XV por la comunidad de clarisas. A pesar de su aspecto sobrio desde el exterior, en su interior esconde un valioso patrimonio histórico y artístico, y es que su principal joya es el célebre Cristo de las Claras, una imagen de Cristo yacente del siglo XV elaborada en madera policromada que destaca por su extraordinario realismo, especialmente en la expresión del rostro, las heridas y los detalles anatómicos.
La imagen está rodeada de numerosas leyendas. Durante siglos se creyó que había aparecido de forma milagrosa en el convento o que había llegado a Palencia de manera misteriosa desde Tierra Santa, aunque los estudios actuales apuntan a que podría tratarse de una obra de origen flamenco o hispanoflamenco. También existe la tradición popular de que el Cristo conserva el cabello y las uñas naturales, una creencia que ha contribuido a aumentar su fama y devoción.

Iglesia de San Lázaro
También al lado puedes entrar a ver la Iglesia de San Lázaro, cuyo origen se remonta al siglo XII, cuando se creó un pequeño complejo asistencial dedicado a San Lázaro, patrón de los enfermos de lepra. Su exterior es relativamente sencillo, aunque destaca la espadaña y la portada barroca, así como una escultura de San Lázaro.
Mientras, en el interior alberga un interesante retablo mayor y varias obras de arte religioso, como la talla de Nuestro Padre Jesús Nazareno, titular de la Cofradía de Jesús Nazareno, una de las más antiguas y populares de la Semana Santa de Palencia. Además, una de las curiosidades de esta iglesia es la placa del Señor de la Ternura, que reproduce la huella de una mano y anima a los visitantes a colocar la suya sobre ella como un gesto simbólico de encuentro con Cristo, aunque también se utiliza para pedir un deseo.

Casino de Palencia
Volviendo a la cercana Calle Mayor, en el cruce conocido como los Cuatro Cantones se encuentra el Casino de Palencia. No es un casino de apostar dinero jugando, sino que fue fundado en 1862 como un círculo de recreo selecto y cultural. El edificio primitivo, levantado en el siglo XVI, albergó durante siglos el antiguo Ayuntamiento de Palencia, pero el arquitecto Jacobo Romero llevó a cabo una remodelación a comienzos del siglo XX que le dio su aspecto actual.
Por fuera destaca el mural modernista que decora su fachada porticada, obra del pintor palentino Rafael Oliva. Mientras, en el interior hay elegantes salones, una escalinata monumental y un gran salón donde se celebran eventos. No se puede acceder a no ser que seas socia, aunque todos los días hay una visita guiada gratuita a las 11 de la mañana. ¡Aprovecha!

Parque del Salón de Isabel II
Si recorres la Calle Mayor hasta el final llegarás al Parque del Salón de Isabel II, conocido simplemente como El Salón. Es el gran pulmón verde del centro de Palencia y su origen se remonta a la década de 1830, cuando se decidió crear un paseo ajardinado sobre las antiguas huertas del convento del Carmen, situadas entonces a las afueras de la ciudad. En 1844, coincidiendo con la mayoría de edad de la reina Isabel II, el espacio recibió oficialmente el nombre de Salón de Isabel II. En la actualidad, el Salón ocupa más de 30.000 metros cuadrados y es uno de los espacios más animados de Palencia. Allí tienes paseos arbolados y muchas terrazas donde parar a tomar algo.

Parque Huerta de Guadián
Al lado tienes otro parque, el de la Huerta de Guadián, que debe su nombre a Melchor Guadián, propietario de los terrenos, que estaban dedicados al cultivo de huertas y frutales antes de que el Ayuntamiento los adquiriera en la década de 1860.
Además de ser un espacio tranquilo y fresco gracias a sus árboles, su principal atractivo es la Iglesia de San Juan Bautista, una pequeña joya del románico palentino del siglo XII que fue trasladada piedra a piedra desde la localidad de Villanueva del Río Pisuerga antes de que esta quedara anegada por las aguas del embalse de Aguilar de Campoo. En la actualidad, el templo es el Punto de Información del Románico Palentino.

Iglesia de San Miguel
Volviendo a callejear por el centro de Palencia, no puedes perderte la Iglesia de San Miguel, una de las más bonitas de la ciudad. Aunque sus orígenes se remontan al siglo XI, el edificio actual comenzó a levantarse a finales del siglo XII y se completó en el siglo XIII, combinando elementos tardorrománicos con las nuevas formas del gótico temprano.
Lo que más llama la atención es su torre almenada, que tiene más aspecto de fortaleza que de campanario. Mientras, en el interior del templo destacan sus elevadas bóvedas de crucería y sus arcos apuntados, que muestran el paso del románico al gótico. Además, conserva retablos renacentistas y barrocos, así como varios sepulcros nobiliarios.
Pero más allá de lo que podemos ver, la Iglesia de San Miguel es importante porque también está envuelta en una de las leyendas más famosas de Castilla: la tradición oral asegura que aquí se celebró el matrimonio entre Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador, y doña Jimena. Ahora bien, no existe documentación que lo confirme.

Iglesia de Nuestra Señora de la Calle
Otra iglesia importante es la de Nuestra Señora de la Calle, ya que alberga a la Virgen de la Calle, patrona de Palencia. Aunque el edificio actual fue levantado por los jesuitas en el siglo XVI y reformado posteriormente en los siglos XVII y XVIII, la devoción a la Virgen es mucho más antigua.
Según la tradición, se cuenta que un panadero, incapaz de encender su horno, arrojó con enfado un leño que no ardía a la calle. Entonces, el tronco cobró vida y dijo: «Pues a la calle me echas, de la Calle la Virgen seré algún día». El tronco reveló la pequeña imagen de la Virgen, conocida cariñosamente como La Morenilla por el color oscuro de su rostro, y hoy se conserva en el altar Mayor de esta iglesia.

Museo de Palencia
En la calle detrás de la iglesia de la Virgen de la Calle se encuentra el Museo de Palencia, ubicado en la Casa del Cordón. Este elegante edificio renacentista de la primera mitad del siglo XVI es el único palacio civil de esta época que se conserva en la ciudad y su nombre procede del cordón franciscano labrado en la fachada.
Aunque el museo fue creado oficialmente en 1921 a partir de las colecciones arqueológicas del Ayuntamiento y de la Comisión Provincial de Monumentos, su sede actual en la Casa del Cordón se inauguró en 1997 tras una gran rehabilitación del edificio histórico en arquitectura brutalista.
Sus salas permiten descubrir las diferentes etapas que han marcado la historia de Palencia a través de piezas procedentes de numerosos yacimientos de la provincia. Entre las obras más destacadas sobresalen los hallazgos de la cultura vaccea, los restos romanos y la colección medieval y románica, con capiteles, canecillos y elementos escultóricos procedentes de iglesias y monasterios de la provincia, como la iglesia de San Martín de Tours en Frómista.

Museo Diocesano de Arte Sacro
Y de un museo, a otro. El Museo Diocesano de Arte Sacro de Palencia es uno de los grandes tesoros culturales de la ciudad y, sin embargo, uno de los más desconocidos. Fue inaugurado en 1973 con el objetivo de conservar y proteger las numerosas obras de arte procedentes de iglesias, ermitas y conventos de la provincia, especialmente aquellas amenazadas por la despoblación o el abandono. Actualmente se encuentra ubicado en el histórico Palacio Episcopal, cerca de la Catedral de San Antolín.
El museo alberga una colección de arte sacro que recorre casi mil años de historia, desde el románico hasta la época contemporánea. Sus más de dieciséis salas exponen esculturas, pinturas, retablos, piezas de orfebrería, textiles litúrgicos, libros corales y artesonados. Entre sus piezas más destacadas se encuentran obras de grandes maestros como Pedro Berruguete, Alejo de Vahía, Felipe Bigarny, Juan de Flandes, Diego de Siloé o Luis de Morales.

Convento de San Pablo
Cerca del museo está el Convento de San Pablo, fundado por Santo Domingo de Guzmán hacia 1219 o 1220, poco antes de su fallecimiento. De él puede visitarse la iglesia, del siglo XVI, con tres naves de grandes dimensiones y una espectacular capilla mayor, levantada gracias al mecenazgo de los marqueses de Poza, que eligieron la iglesia como lugar de enterramiento.
En varias ocasiones, este lugar fue sede de las Cortes Generales de Castilla y contó con la protección de numerosos monarcas, que la utilizaron como residencia y oratorio durante sus estancias en Palencia. Durante la Guerra de la Independencia sufrió importantes daños al ser utilizado como hospital y presidio por las tropas francesas, y posteriormente la Desamortización de 1835 provocó la pérdida de parte de sus dependencias.

Río Carrión
Por Palencia pasa el río Carrión y sin duda debes acercarte a conocerlo. Sus orillas son perfectas para dar un paseo, pues hay varios parques y zonas verdes, como el Parque Isla Dos Aguas. Además, hay tres puentes muy bonitos que lo cruzan en la zona cercana al centro de la ciudad.
El más antiguo es Puentecillas, cuyo origen es de la época romana aunque el aspecto actual es del siglo XVI. Después vendría el Puente Mayor, construido en el siglo XVI en piedra de sillería, y por último, el Puente de Hierro, inaugurado en 1911.

Canal de Castilla y Camino Lebaniego
Aunque la ciudad se encuentre en la margen izquierda del río Carrión, al otro lado también hay algo que no te puedes perder. Se trata de la dársena del Canal de Castilla, a la que puedes llegar cruzando por el Puente Mayor. El Canal de Castilla fue una vía de comunicación que se comenzó a construir en el siglo XVIII para transportar mercancías desde el interior de Castilla al mar Cantábrico, pero con la llegada del ferrocarril quedó inconclusa.
Hoy en día sus más de 200 kilómetros son visitables gracias al sendero GR-89, que comparte itinerario con el Camino Lebaniego hasta Alar del Rey (donde comienza el canal). Desde allí, el Camino Lebaniego que sale de Palencia sigue hasta Santo Toribio de Liébana.
Palencia es por tanto una buena ciudad para comenzar una gran ruta de senderismo o bici, aunque también es posible dar un paseo corto por las inmediaciones de la ciudad. Saliendo de la dársena del Canal de Castilla en Palencia hay un bonito tramo de pocos kilómetros por el que puedes llegar a las esclusas de Viñalta, una de las más bonitas del canal que hoy en día cae como una pequeña cascada.
No te pierdas el post sobre el Canal de Castilla para saber más

Centro Cultural Lecrác
También fuera del centro de la ciudad tienes el Centro Cultural Lecrác, uno de los espacios culturales más singulares de Palencia, ya que ocupa el edificio de la antigua Prisión Provincial. Fue construida a finales del siglo XIX y permaneció en funcionamiento durante décadas, teniendo entre sus encarcelados al poeta Miguel Hernández, que estuvo recluido dos meses en 1940.
Ahora el edificio ha sido rehabilitado y convertido en un moderno centro cultural donde se organizan exposiciones temporales, conferencias, conciertos, talleres y actividades para todas las edades. Desde el punto de vista arquitectónico, conserva buena parte de su estructura original de estilo neomudéjar, con fachadas de ladrillo visto y la característica distribución de los antiguos pabellones de la prisión.

Cristo del Otero
Por último, otro de los lugares más famosos de la ciudad es el Cristo del Otero. Situado en un cerro a las afueras de la ciudad, es una de las estatuas de Cristo más grandes del mundo. Mide unos 20 metros de altura y a sus pies hay un mirador para ver la ciudad y una capilla donde está enterrado Victorio Macho, su escultor.
De todos los lugares mencionados hasta ahora, éste es el más alejado así que para llegar, si no tienes coche, puedes tomar el autobús. Tienes dos alternativas. Por una parte, el autobús gratuito que sale de la plaza de San Lázaro y que funciona de viernes a domingo en los meses de verano (junio a septiembre).
Si visitas Palencia en cualquier otro momento, tienes la opción de tomar la línea 5 desde la Plaza de León (donde comienza la calle Mayor). No llega hasta arriba del todo, sino hasta el Paseo del Otero con calle Perú, por lo que tendrás que subir caminando unos minutos hasta la base de la estatua y el museo.

Qué ver en la provincia de Palencia
¿Tienes varios días para viajar? Entonces más allá de descubrir la capital, no dejes de acercarte a conocer la provincia de Palencia. En los alrededores de la ciudad hay pueblos muy interesantes de la Tierra de Campos, como Ampudia, Paredes de Nava o Becerril de Campos.
Estos últimos se encuentran en el Canal de Castilla, igual que Dueñas o Frómista, localidad por la que pasa el Camino Francés de Santiago. Si te animas a hacer aunque sea un trocito, en una etapa puedes llegar hasta Carrión de los Condes.
Si te gusta la naturaleza y las montañas, hacia el norte de la provincia tienes la Montaña Palentina. Es la zona ubicada en la Cordillera Cantábrica y cada vez tiene más visitantes que se acercan a conocer sus paisajes, pueblos y rutas de senderismo y turismo activo.

Cómo llegar a Palencia
Llegar a Palencia es bastante sencillo gracias a su ubicación en el norte de España y a sus buenas conexiones con otras ciudades importantes. Se trata de un destino bien comunicado, ideal tanto para una escapada de fin de semana como para incluirlo en una ruta más amplia por Castilla y León.
Una de las formas más rápidas y cómodas de llegar es en tren. La estación de Palencia está junto al centro de la ciudad, así que es muy conveniente ya que tienes trenes de larga y media distancia que la conectan con otras ciudades del entorno, como Valladolid, Burgos, León o Madrid. Como alternativa, también puedes desplazarte en autobús. Consulta La Regional para viajar desde destinos cercanos y ALSA para salidas desde lugares más alejados.
Si prefieres viajar en coche, Palencia está bien comunicada por carretera gracias a las autovías A-62 y A-67. Conducir te da mayor libertad para explorar los alrededores si es que planeas hacer una ruta por la zona.

Dónde dormir en Palencia
Aunque la mayor parte de las veces que he visitado Palencia lo he hecho en un día desde Valladolid, en mi último viaje sí me quedé una noche. Lo hice en el Hotel Rey Sancho, junto al puente de hierro del río Carrión y el Salón de Isabel II. Está bien ubicado y las habitaciones son amplias, pero aunque ya esté renovado, va necesitando otra renovación. El hotel tiene piscina y cafetería, así como servicio de desayuno (pero es caro, así que puedes desayunar en la cafetería más barato).

Si quieres echar un vistazo a otras opciones, te recomiendo que el hotel se encuentre en el centro de la ciudad para así tener cerca todos los lugares a visitar. Aquí puedes reservar:
Dónde comer en Palencia
Además de historia y patrimonio, Palencia tiene una gastronomía curiosa, pues dos de sus platos estrella son las patatas a la importancia y la menestra palentina, que se hace con las verduras rebozadas, algo que no mucha gente sabe. Además, también se puede comer un buen lechazo, como en muchas otras zonas de Castilla.
Por el centro encontrarás muchos restaurantes con buena valoración para comer comida tradicional, como el Maño o el Perejil, así como bares de tapas. Para tomar el vermú, te recomiendo las terrazas de la plaza Mayor y de la plaza de San Pablo, muy animadas el domingo a medio día (al menos el día que yo estuve), y si quieres tomar algo por la tarde, puedes acercarte a las terrazas del Salón.
Ya ves que hay varias cosas que visitar en Palencia y alrededores que merecen mucho la pena. Es perfecta para visitar en un día o fin de semana en solitario, ya sea desde otras ciudades o convirtiéndola en tu base de operaciones para explorar el resto de la provincia si tienes algo más de tiempo. Arquitectura, historia, arte, naturaleza… Y lo mejor de todo: ¡un destino sin masificación turística!
Este post forma parte de la guía para viajar sola por España
Viajera y fundadora de Quiero Viajar Sola. Desde que comencé a viajar sola en 2016 siempre tuve una inquietud: motivar a otras mujeres a viajar solas. Para ello, decidí crear este blog en 2018, en el que te cuento todos los viajes que he realizado en solitario en estos 10 años como viajera independiente y te doy consejos para que puedas organizar tu viaje por libre y disfrutar recorriendo el mundo en solitario.

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Gracias por los comentarios!
muy útil la descripción de Palencia me ha ayudado mucho a decidirme ir a visitar esta ciudad, gracias!
Gracias a ti, Ana. Me alegro de que te haya gustado y espero que te sea útil.
¡Disfruta de Palencia!
Pienso viajar a Palencia, tu información me parece muy interesante, gracias
¡Hola!
Me alegro de que te guste la información y espero que te sirva para organizar el viaje y no perderte nada.
Saludos viajeros.