Viajar sola pintando: una forma de guardar recuerdos en mis cuadernos

¿Alguna vez te has planteado viajar sola pintando? Si te gusta dibujar, seguro que al leer este artículo encuentras una nueva motivación para lanzarte a recorrer el mundo por tu cuenta disfrutando de tu afición. Hoy el post lo escribe María Alcaraz, de @vagalumestories, quien ha encontrado en su pasión por dibujar y por viajar la mezcla perfecta para vivir sus aventuras más intensamente. ¡Que disfrutes de su relato!

Viajar sola pintando
María Alcaraz te cuenta cómo es viajar sola pintando. En la foto, en Bali. Foto: María Alcaraz

Viajar sola pintando: la historia de María

Desde que tengo uso de razón me recuerdo viajando y, en la mayoría de los casos, haciéndolo sola. Echando la vista atrás, son más las veces que he viajado yo sola que con amigos, familia, pareja. Y es que aunque para muchos resulte extraño aún, yo encuentro un placer único y exquisito en esto de emprender camino y adentrarme en otro lugar sin más compañía que mis propios pensamientos y mi silencio.

Puede parecer muy bucólico, pero siempre he necesitado ese rincón de soledad para encontrarme, parar mi cerebro y encontrar paz. Y qué mejor manera de hacerlo que saliendo de mi lugar habitual y descubrir otros impresionantes aunque solo sea a pocos kilómetros de distancia. El mundo tiene rincones únicos incluso al lado de nuestras casas y que necesitamos conocer porque viajar es lo que nos abre la mente, nos ayuda a crecer en humildad y nos permite ser mejores, cada día un poco más.

Soy María Alcaraz y, como os cuento, siempre he viajado (todo lo que he podido) y, además, me enamora hacerlo sola. Desde hace un par de años tengo una nueva forma o motivación en mis viajes que me tiene enamorada y con la que disfruto aún más de cada destino: viajo pintando y guardo recuerdos – emociones y sensaciones en mis cuadernos de viaje ilustrados.

Antes de continuar con mi relato (por si a alguien le apetece viajar pintando o pintar en sus viajes y puede ayudaros a saber cómo hacerlo), permitidme que agradezca a Estela esta oportunidad de estar aquí con este post. Hace unos años descubrí el blog de #QuieroViajarSola porque me sentía rara en esto de viajar sola y, además, disfrutarlo muchísimo. Pensé que era “un bicho raro” y buscando esa aprobación que inconscientemente necesitamos para lo que no está “en la norma”, la encontré.

Me alegró mucho saber que hay más mujeres como yo (no soy muy de distinguir entre hombres y mujeres y me gusta la diversidad, pero lo que sí es cierto que aún a las mujeres se nos hace un poco incómodo viajar solas por los prejuicios y las miradas). Dejando constancia de mi agradecimiento de corazón (gracias por estos viajes que nos cuentas y nos ayudan a todas a aventurarnos de forma más segura), continúo.

Viajar sola pintando, en Santoña
María no sale de viaje sin su kit de dibujo. En la foto, pintando el faro de Santoña. Foto: María Alcaraz

Viajar para pintar o viajar pintando

Desde hace un par de años, por una situación de salud (una complicada operación de rodilla que me tuvo fuera de juego durante 6 meses y con muchísimo dolor) recuperé mi afición por dibujar y me adentré en la acuarela. Recuerdo que de niña dibujaba y que incluso quise estudiar Bellas Artes, pero por cosas de la vida, lo dejé. Me dediqué a mis estudios y trabajo (soy periodista y tengo un pequeño estudio de marketing y comunicación para marcas), pero en diciembre de 2018 recuperé mi afición al dibujo y me aventuré con la acuarela para paliar el dolor físico del postoperatorio y emocional de estar sola (conocía un poco la arteterapia y también me ayudó en los duelos de mis padres).

Como toda buena virgo, cuando me da por algo, ay cómo me da. Me puse a tope, me compré de todo y comencé a seguir en Instagram a personas que pintaban. Como me dedico al marketing y la comunicación y me gusta contar, utilicé el que era mi blog de emociones para lanzar mis acuarelas y me fui moviendo poco a poco, con muchísima inseguridad y soportando el síndrome de la impostora.

Así, gracias a Instagram llegué a grandes practicantes de lo que se denomina Urban Sketch, que no es nada más ni nada menos que salir a la calle a dibujar “in situ”. Me fascinó la idea porque siempre ando dando vueltas incluso dentro de la ciudad donde vivo, Madrid, y poder dibujarla, pintarla y conocer sus rincones plasmándolos en mi cuaderno me fascinó. Desde entonces, salgo a la calle con un cuaderno y mis bártulos y mis viajes están pensados para pintarlos y dejarlos impresos en mis cuadernos.

Viajar sola pintando, en Suances
María dibujando en Suances. Foto: María Alcaraz

Por qué viajar pintando

Para no entreteneros mucho, iré un poco más al grano y os contaré cómo es esto de viajar pintando o pintar cuando viajas (no sé muy bien como llamarlo aún porque aunque viajo por lo maravilloso que es conocer lugares me fascina de la misma manera el poder pintar sus calles, monumentos, rincones…).

¿Por qué pintar nuestros viajes? Hay muchos motivos y razones pero sin duda alguna, el que me a mi cautiva es que he aprendido a vivir mucho más los lugares cuando los pinto. Vivirlos, sentirlos, respirarlos… son tantas las emociones y sentimientos que fluyen dentro de mi cuando estoy en una plaza, una calle o un café de una ciudad o pueblo pintando que realmente es algo que, en estos momentos de pandemia que no podemos viajar, echo de menos sobremanera.

Gracias a pintar en mis viajes (aunque sea una vuelta por mi ciudad) descubro muchísimo más de ese lugar, lo siento más y todo es por la sencilla razón de que estoy ahí “plantada” una hora u hora y media. Durante el tiempo que estoy pintando pasan muchas cosas y situaciones cotidianas que te ayudan a entender el lugar, sus gentes, sus timmings… incluso sus olores y sonidos. Dependiendo de la hora en la que estés ahí suceden cosas que son maravillosas y que te permiten adentrarte en esa cultura y formar parte (sabemos que si algo nos gusta al ser humano es eso de “formar parte” de allá donde estamos).

Cuando estás pintando se acerca la gente a mirar, te pregunta, te habla, te cuenta la historia de lo que estás pintando (este momento me fascina), los niños te miran con cara de asombrados e ilusionados… O lo contrario. Hay lugares en los que nadie se acerca y con ello también entiendes su forma de ser y cultura. De hecho, al viajar pre y post pandemia te das cuenta de lo que ha cambiado la forma de relacionarnos porque la gente se acerca mucho menos, hay menos interactuación entre nosotros (y espero que esto vuelva de nuevo a ser como antes).

Viajar sola pintando, en Covarrubias
En tiempos de pandemia lo mejor es descubrir lo que tenemos cerca, como Covarrubias. Foto: María Alcaraz.

Cómo pintar tus viajes

Viajar sola es maravilloso para poner en práctica esto de viajar pintando. Algo importante a tener en cuenta si vas a viajar pintando o vas a incluirlo en tus viajes es que necesitarás no más tiempo, sino un tiempo determinado a pintar lo que te apetezca. Si viajas en grupo o acompañada es más difícil permanecer en un mismo lugar durante una hora mínimo para poder hacer tu dibujo y disfrutarlo. Siempre puedes hacerlo viajando acompañada también si acuerdas con la otra persona que él / ella destine su tiempo a pasear, fotografiar, leer. Pero como aquí estamos las que viajamos sola, ya sabes que tu tiempo te lo organizas tú como tú quieras y te apetezca.

Para pintar tus viajes solo necesitarás de forma extra un pequeño kit de materiales (si quieres pásate por mi Instagram que ahí lo voy contado todo) y lanzarte a la aventura. No necesitas saber dibujar ni pintar de forma maravillosa. Mis dibujos del principio dejan muchísimo que desear (solo hay que ver los de Bali y los de mi último viaje por España post confinamiento… aunque este cuaderno me lo robaron en Aranjuez, aún hay fotos en mi feed). *Ah, no sufro por la pérdida del cuaderno porque lo más importante fueron esos momentos que dediqué a pintar y lo que me hizo sentir.

Retomando, que me lio con otras cosas. Si te apetece probar a pintar tu próximo viaje, quizás puedas empezar ahora que estamos en situación complicada para los desplazamientos, pintando en tu ciudad. Es un buen ejercicio que yo hago constantemente entre viaje y viaje y que me ayuda a practicar y a soltar la vergüenza de sentarme en la calle con mis trastos a dibujar y pintar. Las miradas de la gente que pasa además de ser súper gratificante también puede generar reparo porque somos muy del juicio. No pierdas el rumbo de que pintas para ti, para vivir esa experiencia y esa sensación.

Hazte con un pequeño kit de herramientas para pintar en la calle (yo de esto aprendí poco a poco que menos es más y es que todo pesa y ocupa lugar y no se necesita tanto). Ármate de paciencia y de amor por ti misma. Determina qué lugares te apetece pintar de tu destino y lánzate.

Te prometo que al viajar sola pintando vas a vivir de otra forma muy diferente (y para mi muy interesante en todos los aspectos) cada lugar que visites. Si ya los conoces y ahora los pintas, seguro que extraes mucho más de ellos y es que no es lo mismo pararnos 5 minutos para hacer una foto que estar ahí una hora y mover tu mano creativamente para dejar constancia de lo que ven tus ojos en tu cuadernos.

Yo estoy feliz con esta nueva forma de viajar y me aporta una visión diferente no solo de los lugares que visito sino también de mi misma. Me está ayudando a crecer y ahora tengo unas ganas locas de viajar y viajar para dibujar, pintar y sobre todo, descubrir. Si has llegado hasta aquí, gracias por leerme. Si te apetece adentrarte en esta práctica y tienes cualquier duda, aquí me tienes. ¡Mil gracias a todas y a viajar!

María Alcaraz

Viajo sola desde los 14 años y me fascina cada vez más. Escribo, dibujo, pinto y viajo… Ah, también trabajo para poder permitirme la vida que me gusta y además, me encanta lo que hago profesionalmente (marketing y comunicación). Desde hace unos años pinto mis viajes en mis cuadernos lo que me permite descubrir, vivir y disfrutar cada rincón que visito de una forma única. Muestro lo que pinto en mi proyecto personal @vagalumestories. Sigamos viajando siempre aunque sea en nuestra ciudad.

2 comentarios en «Viajar sola pintando: una forma de guardar recuerdos en mis cuadernos»

  1. Vives mi sueño! Pintar y viajar son mi pasión solo que yo lo he hecho poco por circunstancias de la vida (hijos,padres ancianos,trabajo..) pero siempre he soñado con viajar pintando cuando me jubilará y ya casi llego..espero que la pandemia me lo permita pronto. Mujeres como tú, Alicia Aradilla, etc sois para mi una inspiración! Os miro y me digo: yo haré esto!!! Recién te he descubierto y desde ahora seré tu fiel seguidora y, espero que muy pronto, haré como tú, aunque ya lo hago en menor medida…si quieres verás mis cuadernos en instagram: @elisendaortega Hasta pronto!

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  2. Hola, Elisenda. Muchas gracias por leerme y dedicar un ratito a contestar. Me alegro mucho saber que te gusta viajar y pintar y aunque yo no soy nadie importante en este mundo de pintar, gracias por considerarme tu inspiración. En nada estaremos viajando, pintando y siempre siempre… soñando mucho allá donde estemos. Mil gracias. Un abrazo.

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